La vivienda de esponja vegetal: IDEA INNOVADORA
En el interior del Paraguay, Elsa Zaldívar, una activista social de espíritu emprendedor, descubrió una forma de aprovechar desechos vegetales. Elsa, con la ayuda de Pedro Padrós, un ingeniero industrial, encontró la forma de mezclar la lufa (una especie de pepino que se seca para producir esponjas que se usan como exfoliante) con plásticos reciclados para fabricar placas resistentes y livianas. Estas últimas pueden utilizarse tanto en la construcción de muebles como de viviendas y, además, son aislantes de ruido y temperatura. Cabe señalar que entre 300.000 y 400.000 familias paraguayas carecen de una vivienda digna.
Elsa venía colaborando con grupos de campesinas ayudándolas a mejorar sus cultivos de lufa pero no terminaba de estar satisfecha porque a pesar de los esfuerzos de las mujeres para que sus cultivos fueran de alta calidad, alrededor de un tercio de la lufa que producían era de calidad inferior y no podía exportarse. Por otra parte, durante la manufactura se desechaba otro 30% del material esponjoso que se destina a los productos acabados. Con la firme intención de encontrar un mercado para esos desechos, Zaldívar formó equipo con Pedro Padrós a fin de buscar la manera de aprovechar ese material vegetal en la fabricación de placas baratas que pudieran utilizarse en paredes y techos para construir viviendas económicas. Se había percatado de que si el primer paso para mejorar la vida de los pobres era aumentar sus ingresos, el siguiente consistía en ayudarles a procurarse una vivienda digna, lo que elevaría considerablemente su nivel de vida.
Las viviendas de esponja vegetal, premio Rolex a la iniciativaemprendedora 2008.
Zaldívar estaba muy entusiasmada pero los primeros intentos de mezclar la lufa con distintos tipos de cola no dieron los resultados esperados, sobre todo, por el alto costo. Entonces, a Padrós se le ocurrió probar con plásticos reciclados e inventó una máquina que mezcla tres tipos de esos plásticos y luego combina el líquido resultante con fibras de lufa y otros elementos vegetales como tela de algodón y hojas de maíz picadas. Tras centenares de pruebas, se empezó a obtener un producto viable.
Fue distinguida con el Premio Rolex a la iniciativa emprendedora 2008 que desde hace más de veinte años apoya la labor pionera en las áreas de ciencia y medicina; tecnología e innovación; exploración y descubrimientos; medioambiente y patrimonio cultural.














3 comentarios
Podeis poneros en contacto con ella a través de su cuenta de Linkedin que es pública. Os la transcribo http://www.linkedin.com/pub/elsa-zaldivar/34/b64/4aa
Un saludo
Nos parece una tecnología muy barata y necesaria. Queremos utilizarla en Malawi. ¿Cómo podemos ponernos en contacto por E.mail con elsa y Pedro?
felicitaciones! quisiera ayudar vivo en Uruguay. Aqui seria de gran utilidad también