cerrar

Economistas sin Fronteras, hidalgos en tiempo de crisis

Abrir espacios de debate y de sensibilización es, en definitiva, el motor que mueve la puesta en marcha de talleres formativos, foros y seminarios educativos también en institutos de educación secundaria de la Comunidad de Madrid. “Se trata de transmitir al alumnado conocimientos que fomenten valores y actitudes de solidaridad y de justicia para tratar de luchar por unas estructuras económicas, sociales y políticas más justas”, reconoce Palma, quien subraya: “En cuanto al cambio de actitudes, aún es pronto para saberlo. Necesitamos un horizonte a medio plazo, dado que los jóvenes son nuestro repuesto en el futuro”.

Junto a este tipo de programas de sensibilización y educación, la ONG celebra su tradicional Ciclo de Cine-Fórum “La otra actualidad” en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, financiado por la Obra Social Caja de Burgos, que este año cumple su décima edición.

“El ciudadano comienza a exigir una mayor regulación de la RSC, no sólo en las empresas, sino también en el ámbito de las administraciones públicas”

Vivero de microempresas, germen de futuro
En 2005, nace el programa Vivero de Microempresas, con el fin de fomentar la inserción sociolaboral de colectivos en riesgo de exclusión social, con dificultades para acceder al mercado de trabajo formal y a canales oficiales de financiación.

El objetivo no es otro que orientar, asesorar, formar y apoyar la creación y gestión de microempresas. “El trabajo desarrollado, aunque duro e ingrato en tiempos de crisis, por la fragilidad de estos pequeños negocios que ayudamos a crear, nos está permitiendo adquirir un know-how que consideramos muy valioso para nuestra organización”, reconoce M.ª Eugenia Callejón, presidenta de Economistas sin Fronteras, en la memoria anual de la ONG.

EsF contribuyó, a través de Vivero de Microempresas, a la formación de más de cien emprendedores inmigrantes de la Comunidad de Madrid el año pasado, además de acompañarles en la constitución de las microempresas y mantener el seguimiento de la puesta en marcha. De hecho, en 2008 se fortaleció la doble vertiente del proyecto, basada en la creación de nuevas microempresas sostenibles y la consolidación de las ya existentes. “A falta de fi- nanciación quedaría el proyecto de creación de microempresas entre reclusas de tercer grado en la cárcel de Soto”, apunta, al respecto, Palma.

Para la financiación de los emprendedores, y a tenor del endurecimiento de las medidas para la concesión de préstamos por parte de las entidades financieras, EsF ha apostado por consolidar su actividad de concesión directa de financiación a través de la gestión del Fondo Rotatorio, que se constituyó en 2007, con apoyo de Crédito y Caución, y que ha sido ampliado el pasado año, gracias a la colaboración de COFACE.

Asimismo, Palma subraya que “todo este trabajo del Vivero de Microempresas ha sido posible gracias a la colaboración y financiación del vicerrectorado de Relaciones Institucionales de la Universidad Complutense de Madrid, la Fundación la Caixa, el Ministerio de Trabajo e Inmigración y Obra Social Bancaja”.

En cuanto al número de empresas puestas en marcha desde 2005, fuentes de la ONG estiman que se contabilizan en torno a unas diez al año. “En la actualidad, contamos con 38 negocios en marcha y la tasa de fracaso se sitúa alrededor de 15%”, resume Palma.

“¿LA CRISIS?, DEPENDE DE CÓMO LO MIRES”
Robert Eduardo Mirabal es venezolano y reconoce que “toda la vida ha sido emprendedor”. Su negocio, un establecimiento especializado de peluquería y estética, está en el centro de Madrid y tiene una nutrida clientela, desde su apertura hace ya más de un año. “El año pasado se me presentó esta oportunidad y decidí aprovecharla. Tras un momento difícil, necesité financiación, estudiaron mi proyecto y me lo aprobaron”, explica Robert Eduardo, para quien uno de los principales beneficios que ha recibido de la ayuda de EsF ha sido “la posibilidad de avanzar en el proyecto y de pagar algunas letras que me estaban ahogando”. Con una visión optimista y emprendedora, Eduardo anima a otros a que busquen el apoyo profesional de una ONG para ver cumplir sus sueños. “¿Para mí, la crisis?, depende de cómo lo mires”, concluye optimista. Alejandra Rivero es argentina y vive en Guadalix de la Sierra.

Tras meses de trabajo y de apoyo de EsF, el pasado mes de abril vio la luz su negocio de comida casera para llevar. Ella misma lo explica: “Todo estaba preparado antes de la crisis y cuando me concedieron el microcrédito pensé que debíamos seguir adelante porque la idea era buena y novedosa”. Con un servicio de reparto a domicilio por la zona, han llegado a abarcar un buen número de pueblos de la sierra de Madrid. “El valor diferencial es precisamente dicho servicio a domicilio, ya que, hasta el momento, sólo lo ofrecían las pizzerías de la zona”.

“ME GUIARON A LO LARGO DE TODO EL PROYECTO”
Alejandra se muestra agradecida con la ayuda de EsF: “Me guiaron a lo largo de todo el proyecto, proporcionándome contactos para intercambiar ideas y para contratar los servicios de publicidad, así como aportándome información durante el proceso de compra de la maquinaria”. En cuanto al proceso de financiación, EsF medió con la entidad bancaria que concedió el microcrédito a Alejandra y participó activamente tanto en las entrevistas como en la realización del plan de inversión.

“Siempre recomiendo a la gente que quiere emprender un negocio que busquen el apoyo de asociaciones como ESF porque son una guía muy valiosa y un apoyo moral muy importante”, concluye Alejandra.

Por Marina Sanz
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Sé el primero en votar)
Loading ... Loading ...
Páginas 1 2

Los comentarios están cerrados.