Seis emprendedores sociales destacan en el Premio Triodos

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado ha sido la ganadora del Premio Triodos por su trabajo de apoyo al refugiado. En la final han participado otros cinco proyectos: Altaïr, Fundació Deixalles, Hilaturas Ferre, ECOoo y La Rueda Natural, vinculados a la divulgación, la inclusión social, el reciclaje, las energías renovables y el comercio justo.
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CEAR, la ganadora
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La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha sido la ganadora del tercer Premio Triodos Empresas, promovido por la entidad de banca ética Triodos Bank. Nominada por todo su recorrido y por los años de duro trabajo que lleva ayudando a los refugiados, CEAR ha recibido como galardón una dotación de 10.000 euros que serán muy útiles para dar un empujón a su actividad.

“Para nosotros significa un reconocimiento después de pasar muchos momentos complicados. Antes de la crisis que se está viviendo a las puertas de Europa, la sociedad no tenía un especial conocimiento sobre qué era una persona refugiada, se confundía con la realidad de las personas inmigrantes. Ahora la sensibilización es mayor”, aseguró Estrella Galán, secretaria general de la entidad.

Sólo en 2015, esta entidad dio apoyo a más de 12.300 personas que no sólo llegaron a través de Europa, sino también a través de la frontera sur española, en Ceuta y Melilla. En paralelo, la organización está dando apoyo a aquellas personas que van llegando de los campamentos de Grecia y preparando el terreno para poder acoger a todos los que lleguen cuando España cumpla con el compromiso que adquirió hace ya más de un año con la UE. “No dejamos de insistir en que se cumpla con más agilidad el programa de acogida, sólo hemos cumplido el 6% y quedan menos de siete meses para cumplir nuestro plazo”, apuntó la secretaria general de CEAR.

A corto y medio plazo, la Comisión va a seguir trabajando para conseguir que se pongan en marcha vías legales y seguras para que las personas refugiadas “no tengan que jugarse la vida tirándose al mar”, poniéndose en manos de las mafias “que están haciendo su gran agosto por culpa de las fatales políticas de la UE”. Y también para que España retire el apoyo al acuerdo entre la UE y Turquía con la suspensión inmediata de su aplicación. “No es un país seguro y no debe asumir nuestra responsabilidad”, claudicó Galán.

Hilaturas Ferre, finalista
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Al premio también estaban nominadas otras cinco iniciativas de impacto social y medioambiental: Altaïr, iniciativa de cultura viajera, antropología y naturaleza con sede en Barcelona; ECOoo, organización especializada en energía solar participativa, eficiencia y autoconsumo con sede en Madrid; la Fundació Deixalles, dedicada a la inserción sociolaboral y reutilización de residuos en Baleares; la empresa familiar Hilaturas Ferre, dedicada al reciclaje de fibras de algodón con sede en Banyeres de Mariola (Alicante), y La Rueda Natural, una microempresa dedicada a la importación y distribución de cosmética natural y de comercio justo con sede en Santa Fe (Granada).

Todas ellas tienen ya una larga trayectoria que ha mejorado en responsabilidad año tras año. El caso de Hilaturas Ferre es un claro ejemplo. Esta empresa familiar nació en los años 40, generando hilo de tejidos reciclados en una época en la que escaseaba la materia prima. Sin embargo no ha sido hasta hace poco cuando han decidido ‘sacar pecho’ de la condición reciclada de su producto.

“Hasta hace 20 años lo ocultábamos para conseguir estar en el mercado, porque un tejido reciclado era sinónimo de mala calidad. Tuvimos la valentía de cambiar la estrategia y decirle a nuestros clientes la verdad. Algunos dejaron de comprarnos, pero con el paso del tiempo hemos reconquistado el mercado”, ha explicado el director general de la compañía, Alfredo Ferre, a Compromiso Empresarial.

Ahora fabrican unas 6.000 toneladas de hilatura anuales que se venden en 30 países. Entre las grandes marcas que tienen entre sus clientes están el Grupo Inditex, Billabong y H&M. “Siempre destacamos las ventajas medioambientales del producto, y resaltamos que la industria textil es la segunda más contaminante del planeta, detrás de la petroquímica. Hay mucha sensibilidad en el mercado, y los grandes jugadores lo saben, saben que hay que cambiar el chip y que un producto como el nuestro les aporta una mayor sostenibilidad a su cadena de suministro”, afirma Ferre.

Fundación Deixalles, finalista
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También vinculado al reciclaje está el proyecto finalista de la Fundación Deixalles. Esta entidad balear, nacida en 1986 y que lleva desde 2010 funcionando como asociación de trabajadores, tiene como objetivo la inclusión sociolaboral de personas en riesgo de exclusión a través de la recuperación de residuos. “Recogemos gratuitamente todos los enseres que las personas y las empresas no quieren para alargar su vida”, concreta Xesca Martí, directora general de la Fundación.

Al año recogen unas 2.000 toneladas de objetos, de las cuales un 80% pueden reutilizarse gracias al proceso de restauración que se realiza en sus talleres por personas en proceso de inserción que han sido formadas por la propia entidad. Una vez acabado el trabajo, los productos salen a la venta.

La Fundación cuenta con 220 trabajadores de los cuales prácticamente el 50% son personas que proceden de colectivos en riesgo de exclusión social que ya cuentan con un contrato ordinario. “Además tenemos la capacidad de atender socialmente a unas 250 personas al año, que llevan a cabo procesos de capacitación en nuestras instalaciones trabajando habilidades sociales, cobrando una beca para que puedan subsistir, y que entran en un proyecto de orientación laboral que sirve para conectarles con las empresas y ayudarles a encontrar empleo”, explica Martí.

En esta misma línea, Deixalles realiza programas de formación con certificados de profesionalidad para mejorar la empleabilidad de estas personas. Por otra parte, desde 2011 cuentan con su propia empresa de inserción que, hasta el momento, ha servido para colocar a más de 40 personas al año.

La Rueda Natural, finalista
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Otra de las marcas finalistas es La Rueda Natural, cuya máxima representante es María Quiroga. Esta compañía granadina lleva desde 2001 importando y distribuyendo productos de comercio justo, principalmente inciensos de fabricación artesanal, velas y cosméticos, realizados en la India con materias primas libres de toxicidad.

“Miramos no sólo que los productos sean 100% naturales, sino que el trato de la empresa hacia el trabajador sea el adecuado. El eje de la empresa ha sido la honestidad, la responsabilidad y el respeto sean la base no solo de las condiciones de nuestra relación con nuestros trabajadores, sino también con nuestros proveedores”, explica Quiroga.

A estos valores se suma la voluntad de la compañía por ayudar a la incorporación de la mujer en el mundo laboral, “principalmente en India, pero también aquí: de las diez personas que componemos la empresa, ocho somos mujeres”, apunta su promotora.

A lo largo de los años, los clientes de La Rueda Natural se han ido ampliando, resultado de ese cambio de mentalidad que valora más lo sostenible que se está implantando. “Al principio sólo vendíamos a herbolarios, ecotiendas y librerías especializadas. Ahora ya llegamos a farmacias y parafarmacias, médicos terapeutas, gimnasios, centros de yoga, peluquerías y centros de estética…”.

Altaïr, finalista
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Más vinculado al mundo de la divulgación está Altaïr, una pyme activa desde finales de los años 70. Su objetivo no es otro que el de ser una ventana a nuevas culturas a través del turismo, de la organización de eventos y de la edición y venta de libros y revistas.

“Cuando nacimos queríamos unir el ocio turístico con emoción, experiencia y divulgación antropológica con un lenguaje que cualquiera pudiera entender. Cuando uno quiere ir a un país se interesa por su cultura local, vimos que era una buena oportunidad para divulgar”, explica Pep Bernadas, cofundador de la compañía.

En opinión de Bernadas, de esta manera se consigue una visión del mundo más completa, interesante y transversal. “Arrancamos como un espacio de encuentro y tertulia. Entonces no había Internet y muy poca gente viajaba, así que nos convertimos en epicentro de esas personas interesadas en moverse por regiones a las que era casi imposible llegar, porque nadie daba esa posibilidad”.

De esta manera nació la agencia de viajes, “para moverse por el mundo no desde el catálogo, sino personalizando el guión del propio cliente”, y la librería, que cuenta con el mejor catálogo de mapas y guías de viaje de toda Europa. Años después, en 1991, surgiría la revista Altaïr, “para hablar del viaje desde el viaje”. Gracias a esta especialización, cuenta con clientes de diferentes partes del mundo, “que incluso pasan por nuestro establecimiento físicamente para conocernos en persona cuando viajan a Barcelona”. En Internet tienen ya 270.000 usuarios de 84 países. “España representa un 70% y América Latina un 20%”.

ECOoo, finalista
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Por último está ECOoo, una compañía que lleva desde 2005 apostando por el autoconsumo energético. Su codirector, Mario Sánchez-Herrero, cuenta como la empresa cambió sus estrategias iniciales de presentación de proyectos de ingeniería e instalación de placas solares en las cubiertas de las naves de los polígonos industriales al alquiler de éstas para crear sistemas de renovables socializados en los que cualquiera podía participar con inversiones a partir de 100 euros.

“De esta manera hemos conseguido fomentar la creación de 70 plantas con el apoyo de unos 2.500 inversores”, asegura Sánchez-Herrero. Y es que entre sus objetivos está el de defender un nuevo modelo energético basado en la eficiencia y, sobre todo, en el empoderamiento ciudadano.

ECOoo lleva un par de años asesorando también a ayuntamientos en materia energética, como el de Madrid, Valencia o Vitoria, proponiendo a estas administraciones locales proyectos que impulsen ese cambio en el modelo energético no sólo desde el punto de vista de las instalaciones, también a nivel cultural y de concienciación social.

Un ejemplo es el Proyecto 50/50 que la compañía está implantando en los colegios. “Vamos a formar a los alumnos para que estén muy alerta en la reducción de consumos de electricidad y agua”. El ayuntamiento de turno se compromete a dejar libre elección en la inversión del 50% del ahorro anual que se obtenga; el 50% restante se empleará para poner en marcha nuevas medidas de ahorro en el propio colegio. “De esta manera se entra en un círculo virtuoso en el que también se incluye un cambio de hábitos en la población”, destaca el portavoz de ECOoo.

Los seis proyectos han sido elegidos por los trabajadores de Triodos Bank por su labor y el impacto social positivo que han generado. “Son iniciativas que desarrollan su actividad con una serie de ideales y principios comprometidos con la sociedad, y que contribuyen a una transformación positiva de ésta siendo económicamente viables”, explica Mikel García-Prieto, director general de Triodos Bank, que añade: “Queremos que sean ejemplo de que el cambio es posible”.

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