Las TIC llevan la medicina a zonas rurales gracias a emprendedores españoles

Telefonía, datos y telemedicina llegan a la selva amazónica peruana gracias a la Fundaciónespañola EHAS. Poseen un modelo económicamente rentable, lo que hará que se pueda llegar a cientos de comunidades aisladas en países en desarrollo.
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Las tecnologías de la información son una de las herramientas más poderosas que existen para resolver algunos de los retos más importantes a los que se enfrenta el mundo: pobreza, hambre, acceso universal a los servicios básicos, crecimiento sostenible… lo que le posiciona como uno de los mayores facilitadores en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Como dice el economista Jeffrey Sachs: “Las generaciones pasadas estaban empoderadas por el motor de vapor, el telégrafo, los automóviles, la aviación y la comunicación masiva. La nuestra, se beneficia del extraordinario aumento de la información generada por Internet y los avances, inmediatez y flexibilidad generada por la red móvil”.

Sin embargo la penetración de telefonía y acceso a Internet está todavía muy lejos de posibilitar universalmente todos estos avances, especialmente en las zonas más pobres del planeta. Según un estudio de Ericsson y la universidad de Columbia, en 2015 todavía más de 4.000 millones de personas no usaban Internet y aunque la telefonía móvil ha sido una de las tecnologías de más rápida penetración en las zonas rurales, estas todavía se basan mayoritariamente en tecnologías antiguas, como 2G, que no permiten más que la transmisión de sencillos mensajes de texto. Según el mismo estudio, sólo un 29% de las zonas rurales, las más pobres del planeta, tienen acceso a banda ancha.

América Latina, no ha sido una excepción. Los últimos años han sido testigos de una fuerte penetración de la telefonía celular, sin embargo, la zona rural aislada, habitada por población dispersa y de bajos ingresos, ha sido generalmente ignorada. La tecnología usada en otras zonas, macroceldas y conexión satelital, no asegura el retorno de la inversión para las grandes operadoras de telecomunicaciones por lo que no les es viable abordar el proyecto.

Gracias al proyecto piloto Tucan3G, capitaneado por la Fundación española EHAS (Enlace Hispano Americano de Salud), en consorcio con otros diez socios europeos y latinoamericanos y, financiado por la Unión Europea, se ha podido demostrar cómo se pueden establecer operadores móviles y ofrecer servicios de telefonía e Internet a comunidades rurales aisladas en la cuenca del Amazonas de manera innovadora y rentable. Utilizando femtoceldas (celdas extremadamente pequeñas y de muy bajo consumo) y sustituyendo la conexión satelital por wifi de larga distancia, han conseguido desarrollar una solución a largo plazo, barata, sostenible, eficiente y con un modelo de negocio rentable en estas zonas tan complicadas.

Según la Fundación, “el proyecto Tucan3G ha arrojado unos resultados extremadamente positivos que además se alinean a la perfección con la figura del OIMR (Operador de Infraestructura Móvil Rural) recientemente aprobada en Perú. La viabilidad técnica del proyecto, demostrada para llevar señal 3G a poblaciones con menos de 250 habitantes, y la creación de un modelo de negocio sostenible para los OIMR permiten dar un paso de gigante en estas comunidades”.

La figura legal de OIMR ha sido otra de las innovaciones clave del proyecto. Antes de su creación, la licencia de operar en estas zonas la tenían exclusivamente los grandes operadores de telecomunicaciones, que como se ha señalado, no encuentran la viabilidad económica del mismo. La creación de esta figura legal posibilita la creación de operadores más pequeños con tecnología e infraestructura diferente, lo que permite otras dinámicas de costes, que el proyecto Tucan3G ha conseguido demostrar económicamente rentable.

Telemedicina

Como ya ha confirmado la Fundación EHAS en otros contextos, la llegada de las redes de comunicación además posibilita mejorar la atención de salud (comunicando a los técnicos de salud rurales con los médicos que trabajan en zona urbana), modernizar el sistema educativo, e incluso puede ayudar a impulsar el desarrollo económico de la zona.

La Fundación EHAS, dirigida por el emprendedor social español Andrés Martínez, lleva más de 15 años trabajando para contribuir al desarrollo de las zonas rurales aisladas a través del uso apropiado de las tecnologías de la información y la comunicación. Estos trabajos se han centrado tanto en el desarrollo de sistemas de telecomunicación apropiados para estos escenarios, como en la creación de servicios destinados a mejorar la calidad de vida de la población rural, habiendo desarrollado con éxito servicios de telemedicina, teleducación o apoyo al emprendimiento local.

Gracias a la conexión de telefonía se están realizando teleservicios como la teleestetoscopía, telemicroscopía o teleecografía, con el fin de acercar la atención médica hasta las zonas más aisladas evitando que los pacientes tengan que desplazarse al centro de salud de referencia, que en muchos casos está a varias horas de distancia.

La mortalidad materna y de los niños y niñas recién nacidos sigue siendo un problema de primera importancia en muchas zonas rurales, con numerosa población indígena y acceso limitado a servicios de salud, donde por cada 100.000 niños y niñas que nacen, mueren hasta 210 mujeres y casi 2.000 bebés, mientras que esta cifra en España se reduce a seis mujeres.

Como ha demostrado la iniciativa Embarazo saludable, centrada en mujeres embarazadas en zonas remotas de Guatemala y liderado por Fundación EHAS y la Asociación TulaSalud, gracias a un kit de ecografía portátil para detectar complicaciones obstétricas a tiempo se ha mejorado la atención prenatal de 9.000 gestantes, reduciendo la mortalidad materna en aproximadamente un 50%.

Gracias a esta tecnología, las brigadas itinerantes de enfermeras que hasta ahora por la falta de equipo médico adecuado se limitaban a medir el peso y altura uterina, visitan esta región con herramientas tecnológicas especialmente diseñadas para su uso en zonas rurales, como los ecógrafos portátiles alimentados con paneles solares plegables y un sistema de cribado prenatal basado en el análisis de muestras sanguíneas recogidas en papel de filtro que no necesita cadena de frío para poder realizar un control de gestantes.

Además de este proyecto, partir de 2011 y con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid y de la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo), se desplegaron proyectos pilotos de telemedicina para demostrar la viabilidad e impacto de utilizar sistemas de teleestetoscopia, telemicroscopía y teleecografía en áreas con especiales necesidades de servicios de salud accesibles, dado su aislamiento en la cuenca del Amazonas.

Basado en todos estos logros, y en especial el éxito del proyecto Tucan3G, la Fundación EHAS inicia ahora con el apoyo de la CAF, Banco de Desarrollo de América Latina,  el proyecto Napo. El proyecto pretende impulsar la penetración de telefonía celular (voz y datos) en zonas rurales muy aisladas de Perú, validando un negocio social sostenible en toda la cuenca del río Napo. Mejorando además la salud materno-infantil (prevención, promoción y atención) y especialmente la educación en salud a través de su uso.

Además de voz y datos, y los sistemas de teleestetoscopía, telemicroscopía y teleecografía, el proyecto Napo implantará un sistema de seguimiento de colectivos vulnerables: gestantes, niños menores de 5 años y adolescentes apoyado en el desarrollo de aplicaciones móviles específicas para cada uno de estos colectivos.

Así mismo, el proyecto persigue diseñar una estrategia de escalado a otras partes del Perú y a otros países amazónicos, para impulsar la penetración de la telefonía celular en zonas rurales muy aisladas. Para ello, el proyecto dará apoyo a la creación del OIMR, apoyando en el diseño de la red, así como ratificando su funcionamiento y estructura de costes.

Como dicen desde la Fundación, los resultados de Tucan3G invitan a dan un paso más. “Es el momento de trasladar el protagonismo del desarrollo de las comunidades aisladas a la propia población rural (no sólo a las instituciones de salud o educación como se venía haciendo hasta ahora), que de esta manera podrá estar masivamente conectada”. Son ellas mismas las que toman el protagonismo y pueden desarrollar los OIMR que a su vez les permitan el desarrollo de su comunidad y acceder a todo el resto de beneficios y servicios que la telefonía puede proporcionar.

El proyecto Tucan3G, sobre el que se apoya el proyecto Napo ha sido calificado de excelente y publicado en las mejores revistas científicas de telecomunicaciones. Como dicen desde la Fundación EHAS: “Ante retos sociales tan importantes como los que nos encontramos, es difícil que las soluciones tradiciones funcionen. Hace falta un cambio de paradigma y acuerdos multiactor (empresa, ONG, gobiernos, universidades…) que aúnen esfuerzos y piensen fuera de las corrientes de pensamiento tradicionales”.

Realmente es un paso de gigante para el bienestar de las comunidades rurales aisladas así como para la consecución de los ODS.

Artículo original publicado en El País

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