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Energía para todos, el nuevo reto de Latinoamérica

El Centro de Innovación en Tecnología para el Desarrollo Humano, de la Universidad Politécnica de Madrid (itdUPM), ha analizado seis iniciativas de redes de distribución de energía en América Latina con el objetivo de aportar soluciones a la falta de acceso a ésta en zonas rurales aisladas y que aún afecta a más de 20 millones de personas en este continente, según datos del Banco Mundial.
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Taller de microfranquicias de Energética, en Bolivia.

El itdUPM -un centro de la UPM enfocado en la sostenibilidad y la innovación de base tecnológica formado por una red de investigadores, docentes y profesionales de organizaciones no académicas- ha presentado recientemente un estudio, realizado para el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (Fomin/BID), que pretende hacer frente a un reto de importantes magnitudes: más allá de los 20 millones de personas que no tienen acceso a la electricidad en zonas aisladas de Latinoamérica, existen 90 millones de personas más que todavía dependen de combustibles tradicionales, principalmente biomasa y queroseno -un combustible cuyo humo emite partículas de carbón muy nocivas- para necesidades básicas como Iluminación, calefacción o cocinado de alimentos.

Esta situación tiene especial incidencia en zonas rurales de este continente, donde se concentra un 78% de las personas que no disponen de electricidad y un 66% de las que no tienen acceso ni a la electricidad ni al gas. También existe un problema grave de impacto ambiental directamente relacionado con esta falta de acceso a la energía: se estima que las cocinas tradicionales de toda la región emiten unas 102,4 millones de toneladas de CO2 por año. Por ello, este es, según el Banco Mundial, “un problema de múltiples dimensiones: a la falta de acceso se suma el predominio de fuentes de energía de alta concentración de carbono con un impacto significativo, tanto en la salud como en el medio ambiente”.

La noticia positiva es que estas seis iniciativas recogidas en el estudio del itdUPM aportan soluciones sostenibles para desarrollar redes de distribución inclusiva, adaptadas a las particularidades locales y capaces de aprovechar -y lo más importante, potenciar- los recursos y las capacidades del entorno.

Uno de los aspectos más valorables de estos seis casos de éxito es que implican a la población de estas zonas como actores en las cadenas de valor, creando de forma conjunta oportunidades económicas y de emprendimiento y aumentando su desarrollo y su capacidad de organización social.

Desde el uso de diversas tecnologías, como lámparas solares, cocinas mejoradas o minirredes, pasando por modelos de negocio basados en alianzas institucionales, distribución externa, microfranquicias o microcréditos, estos ejemplos buscan, en palabras de la gerente general del Fomin-BID, Brigit Helms, “crear modelos liderados por emprendedores privados comprometidos con llevar la electrificación hasta la última milla en Latinoamérica”.

En su opinión, ésta es, además, “una gran oportunidad para estos emprendedores que pueden formar parte de un mercado creciente que busca la reconversión energética de las ciudades Latinoamericanas, de forma que alcancen un equilibrio económico que les permita cubrir estas áreas de difícil acceso sin trasladar los costes adicionales a los usuarios de bajos ingresos”.

Sin embargo, y pese a las grandes oportunidades de negocio que suponen este tipo de iniciativas, aspectos como la distribución, la financiación, la tecnología o la influencia de las políticas públicas “siguen siendo los principales obstáculos a superar”, señala Brigit Helms, que considera necesario “generar cambios clave en la regulación energética y de mercado, que, más allá de los tradicionales subsidios estatales aplicados aisladamente, impacten de forma real en el crecimiento exponencial de este tipo de iniciativas”.

Aspectos como la distribución, la financiación, la tecnología o la influencia de las políticas públicas “siguen siendo los principales obstáculos a superar”.

En palabras del experto Enrique Morgades, responsable de Desarrollo de Mercado de Circe (Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos), “el almacenamiento de energía y los sistemas de generación renovable están apareciendo como tecnologías competitivas que pueden ayudar a solucionar el abastecimiento de energía en zonas rurales”. Según explica a Compromiso Empresarial, el suministro de energía en estos entornos “es escaso, con redes débiles que no son capaces de absorber la demanda creciente en estos puntos, e incluso inexistente”.

En estos casos, reforzar la infraestructura eléctrica resulta costoso y por ello “estas nuevas soluciones -de generación, fundamentalmente energía solar y eólica, y almacenamiento- son opciones a tener en cuenta para resolver esta problemática, ya que están experimentando una reducción de precio muy importante y se convierten en soluciones rentables para estas aplicaciones”.

“Las llamadas microrredes -sistemas conectados a la red o aislados que contemplan tanto sistemas de generación como de almacenamiento con multitud de aplicaciones capaces de mantener la continuidad y fiabilidad de suministro necesaria- son un buen ejemplo”, señala el responsable de Circe que destaca el proyecto Sinter, llevado a cabo en España en 2012, y gracias al que fue posible demostrar que estas microrredes eran capaces de aportar la energía necesaria para las aplicaciones objetivo, además de aportar estabilidad a la red a la que se conectaban.

Seis casos de éxito

Para la elaboración de este estudio se ha llevado a cabo una selección de varias iniciativas de referencia en Latinoamérica que se han analizado en profundidad con el objetivo de identificar innovaciones y buenas prácticas que podrían convertirse en nuevas iniciativas -presentes o futuras- de distribución inclusiva, así como detectar retos y oportunidades en aspectos como financiación, tecnología y políticas públicas de estímulo.

Acciona Microenergía

1. Acciona Microenergía (México)

Se trata de un proyecto llevado a cabo por Acciona Microenergía México (AMM), una empresa social creada en abril de 2012 por la Fundación Acciona Microenergía (Fundame) para facilitar el acceso a la energía eléctrica mediante Sistemas Fotovoltaicos Domiciliarios de Tercera Generación a hogares de poblaciones de menos de 100 habitantes sin acceso a la red eléctrica.

El objetivo fue cubrir las necesidades de iluminación y comunicación de las comunidades más pobres de Oaxaca, uno de los estados del país con un menor porcentaje de viviendas con disponibilidad eléctrica (94,7%).

Este proyecto también ha desarrollado un modelo de colaboración con el fin de aportar recursos y capacidades: los equipos están subvencionados en un 50% por el Gobierno de Oaxaca y el resto -identificación, capacitación, suministro, distribución y contratos, entre otros aspectos- se cubren al 50% entre la Cooperación Española y Acciona Microenergía.

Desde su creación, esta iniciativa ha logrado la instalación de 3.602 sistemas y el objetivo hasta el pasado año era llegar a 7.500 equipos instalados que den servicio a 30.000 personas (el 0,7% de la población de Oaxaca).

2. EnDev (Perú)

En el marco de Energising Development” (EnDev),una alianza para promover el acceso a servicios básicos de energía en todo el mundo hasta 2019 financiada por seis países donantes: Alemania, Holanda, Noruega, Reino Unido, Suecia y Suiza- nace en 2007 EnDev Perú, un país de 30 millones de habitantes en el que todavía existen unos tres millones de personas sin acceso a la electricidad y 1,5 millones sin acceso a cocinas limpias. Un porcentaje muy importante de esta población se concentra en zonas rurales, en su mayoría de difícil acceso, que no permite, en muchos casos, la llegada de la red eléctrica convencional.

Desde EnDev Perú se ejerce rol coordinador y articulador entre las administraciones públicas, la oferta privada y los potenciales usuarios con el fin de impulsar el despegue del mercado de cocinas mejoradas mediante la sensibilización de los usuarios, la capacitación de emprendedores y la certificación de modelos de cocinas.

Hasta  finales de 2015 existían ya una veintena de emprendedores en este ámbito con hasta 20 personas empleadas y ventas anuales de varios miles de dólares al mes. En cuanto al fomento del mercado de lámparas pico-solares, EnDev Perú realiza tareas de vigilancia tecnológica, que incluyen el testeo y la selección de equipos, asesoría a importadores y distribuidores regionales, e identificación y fortalecimiento de puntos de venta minoristas.

3. Energética (Bolivia)

Energética, una organización boliviana sin ánimo de lucro fundada en 1991 para fomentar el acceso a la energía a los sectores más desfavorecidos de la población, impulsa desde 2013 la creación de una red de microfranquiciados dedicados a la venta de equipos de acceso a la energía, principalmente lámparas solares y otros kits solares domésticos.

El objetivo de este proyecto es alcanzar los 100 microfranquiciados y unas ventas anuales de unas 10.000 lámparas solares para llegar a las 300.000-400.000 familias que se calcula que existen en Bolivia para las que la extensión de red eléctrica no es una opción viable económicamente, y que requieren de soluciones aisladas.

Iluméxico

4. Iluméxico (México)

Iluméxico, empresa social fundada en 2010 para proveer de productos y servicios de tecnología solar a comunidades rurales y urbanas de México con el objetivo de permitir el acceso a la energía a quienes no cuentan con servicio de red eléctrica, actualmente provee de acceso a la energía a 5.600 comunidades rurales muy dispersas y aisladas de menos de 100 habitantes por todo el país.

Esta empresa cuenta con soluciones de energía, tanto para el ámbito doméstico, como de negocios o público (escuelas, centros de salud o iluminación vial) y permite la venta a plazos de los equipos y un servicio de mantenimiento de dos años, además de una red de Ilucentros o centros operativos para dar servicio a las comunidades rurales.

Los próximos pasos de este proyecto pasan por la apertura de nuevos Ilucentros y el objetivo de llegar en 2020 a los 50 centros en todo el país para atender a unas 50.000 familias de una población de aproximadamente tres millones de personas que no disponen actualmente de acceso a la energía.

5. Guascor/Eletrobras Amazonas Energía (Brasil)

El consorcio privado Guascor/Kyocera ha puesto en marcha el Proyecto Minirredes, una iniciativa pública piloto de electrificación de comunidades de difícil acceso de la región de la Amazonia brasileña a través de minirredes fotovoltaicas.

La solución implantada gracias a este proyecto tiene varios elementos novedosos muy importantes: la generación fotovoltaica descentralizada mediante sistemas híbridos y  distribución por minirredes eléctricas con tecnología fotovoltaica, un sistema de comercialización de la energía con tarjetas prepago manejada por microemprendedores, y sistemas remotos de gestión de las minirredes para reducir el número de visitas de técnicos desde la ciudad de Manaos.

6. Tecnosol (Nicaragua)

Tecnosol, una empresa nicaragüense con un modelo de negocio que abarca el diseño, suministro, consultoría, capacitación e instalación de sistemas de energías renovables, ofrece financiación con préstamos que es posible afrontar con micropagos desde 15 dólares mensuales, amortizándose en un período de unos cinco años.

Paralelamente a su negocio principal, apoyan el desarrollo de negocios surgidos de emprendedores de la comunidad para que puedan llevarse a cabo las tareas de distribución de los productos, convirtiéndose en microdistribuidores y llevar a cabo las tareas de mantenimiento técnico.

Actuando junto a líderes comunitarios, las sucursales y los microemprendedores logran alcanzar una gran capilaridad, fundamental para llegar a zonas remotas de baja densidad de población.

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