Enero - Febrero / 2012
“Si estás enfocado en la misión y tienes a gente apasionada, no puedes fallar”
Peter Drucker definió a Frances Hesselbein como la mejor CEO de la historia. La labor de Hesselbein como presidenta de las Girl Scouts –la organización de mujeres más grande del mundo– durante trece años (1976- 1990) le ha valido reconocimientos a nivel mundial. Hesselbein cuenta cuáles son sus recomendaciones para gestionar con éxito una nonprofit y qué cualidades se necesitan.
La Jornada Mundial de Juventudes 2011 en cifras
La Jornada Mundial de Juventudes organizada por la Iglesia ha tenido una abrumadora capacidad de movilización de recursos materiales y humanos.
La misión entre los bizcochos
En junio de 1988, Francess Hesselbein, la conocida directora ejecutiva de las Girl Scouts, dirigió una carta a varias de sus delegaciones locales, recordándoles el acuerdo tomado por el patronato nacional de la organización en el sentido de realizar un mayor esfuerzo por diversificar las fuentes de financiación.
ONG o empresa, ¿quién es el ineficaz?
No parece que la acusación de falta de resultados, con la que frecuentemente se señala a las organizaciones no lucrativas, encuentre suelo donde apoyarse. Si se analizan los recursos invertidos y los resultados globales obtenidos, muy pocas empresas podrían resistir la comparación con una de las organizaciones no lucrativas más eficientes del mundo: la Iglesia católica.
Continuidad de las Escuelas de Deporte Adaptado
El Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid ha sido el escenario donde se ha confirmado la continuidad a las Escuelas de Deporte Adaptado para niños con discapacidad hasta 2013. Esta iniciativa ha sido impulsada por la Fundación Deporte Integra y la Fundación Adecco, así como la colaboración de las empresas Alten y Burger King España.
Manejar el dinero de cuatro pelados
Uno de mis primeros contactos con las organizaciones no gubernamentales lo tuve en Colombia, hace ya más de veinte años. Allí conocí a Oscar Giraldo, el director de Corposol, una ONG que otorgaba microcréditos a las poblaciones de bajos recursos en Ciudad Bolívar, una de las zonas más pobres del extrarradio de Bogotá.












