Se crea el Consejo Estatal de la RSE: ¿una buena noticia?
Todos parecen aplaudir la reciente creación del Consejo Estatal de la RSE, un organismo adscrito al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales que tendrá carácter “asesor y consultivo”. El Consejo estará integrado por 48 vocales divididos en cuatro grandes grupos: empresas, sindicatos, administración pública y una cuarta categoría integrada por organizaciones de la sociedad civil. En un artículo en el diario El País, la plataforma “Alternativa Responsable”, que el pasado año ya nos “regalo” con un manifi esto en favor de la RSE, saludaba con entusiasmo la iniciativa por cinco razones.
La primera de ellas porque se reconoce que “para promocionar la RSE la empresa es indispensable”; -no se restrieguen los ojos, han leído ustedes bien-; la segunda porque la RSE no es sólo una cuestión que competa a la empresa, y por eso el Consejo da entrada a otros grupos de interés, en especial a los sindicatos; la tercera porque se reconoce el papel de la Administración Pública, no tanto como regulador sino como difusor de buenas prácticas-¿se lo cree alguien?-; la cuarta porque se exigirá el consenso para aprobar las propuesta -¡faltaría más¡-; y la quinta porque estamos a la cabeza de Europa, a ningún país europeo se le ha ocurrido una idea tan brillante hasta el momento -¿por qué será?- . La verdad es que los argumentos no dejan de ser un tanto “peregrinos”, pero lo que más sorprende, sin entrar en el fondo de cada uno de ellos, es el deseo de justificar la creación de este “organismo” estirando tanto los razonamientos.
En cualquier caso, los que parecen muy contentos con el nuevo “juguete” son los sindicatos. En la presentación de un reciente informe de UGT (“Cultura, políticas y prácticas de responsabilidad de las empresas del Ibex 35″), Candido Méndez, secretario general del sindicato, aprovechó para criticar las retribuciones escandalosas de los directivos y el desconocimiento general por parte de los empleados de las condiciones laborales de sus compañeros en terceros países, especialmente en Latinoamérica.
Asimismo, advirtió que cuando entre en funcionamiento el nuevo Consejo Estatal de la RSE, será mucho más fácil comprobar en qué medida las acciones y políticas relacionadas con la RSE son coherentes con los estándares aprobados por el Consejo o son meras acciones de marketing. No está claro si las palabras del sindicalista constituyen una amenaza o no pasan de una simple refl exión. Quizá los amigos de “Alternativa responsable” nos puedan orientar.












