50 organizaciones impulsan el empleo de sectores vulnerables

CE31 octubre 2012
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Con la certeza como bandera de que el concurso de todos los actores implicados es la única fórmula eficaz para solucionar un problema tan complejo como el desempleo de las personas con dificultades en la inserción sociolaboral, nace la iniciativa Juntos por el empleo de los más vulnerables.

Las fundaciones Accenture, Seres y Compromiso y Transparencia han reunido a más de sesenta profesionales pertenecientes a cincuenta organizaciones diferentes del sector empresarial, público y organizaciones del tercer sector para impulsar una estrategia colectiva a favor del empleo de las personas en riesgo de exclusión social.

Fruto de una primera reunión, los asistentes pondrán en marcha conjuntamente iniciativas orientadas a la formación, el aprendizaje, la intermediación y el emprendimiento.

La jornada de trabajo desarrollada bajo el nombre Juntos por el empleo de los más vulnerables ha sido solo el pistoletazo de salida de una estrecha colaboración de los tres sectores reunidos para combatir el desempleo en colectivos en riesgo.

Como señaló Juan Manuel Moreno Bonilla, secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en la clausura de la jornada, “hay cosas que la administración no puede hacer sola; solos no podemos llevar esta carga. La administración tendrá que hacer sus deberes –reformas legislativas, derribar barreras, etc.–, pero sin la colaboración del conjunto de la sociedad es imposible superar la situación actual”.

“Para un discapacitado, un gitano o un joven tener una oportunidad laboral es abrirle una puerta hacia algo desconocido; se convierten en autosuficientes, pueden emanciparse, se refuerzan a nivel psicológico y afectivo, aumenta la autoestima y la capacidad de socializarse…, el empleo es la clave del cambio”, resaltó el secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad.

No es un tema sencillo el que tratan de empujar estas tres fundaciones, “la complejidad del problema de desempleo de las personas más vulnerables requiere emprender una estrategia de impacto colectivo para su resolución, que consiste en tener una visión y unos objetivos comunes, que dejen a un lado los propios de cada organización, y el compromiso de cada una de las instituciones para darle solución”, explicó Javier Martín Cavanna, director ejecutivo de la Fundación Compromiso y Transparencia. Y en forma de metáfora añadió que “España cuenta con grandes solistas –grandes instituciones, grandes empresa con proyectos sociales y grandes organizaciones del sector social–, pero faltan orquestas, falta colaboración”.

Además, hizo referencia a la importancia de la medición de impacto y la necesidad de una métrica y lenguaje común. Este aspecto se proclamó durante la reunión de trabajo como una de las propuestas transversales, junto con la de financiación (Vid. Medición de impacto y financiación, ejes transversales), para abordar de manera conjunta en la puesta en marcha de los cuatro proyectos iniciales seleccionados:

1 Formación: Se propone trabajar en el diseño de planes de formación que estén ampliamente vinculados con las empresas, sus necesidades y los puestos de trabajo que ofertan. Pero primero será necesario identificar aquellas competencias básicas que son requeridas para el desarrollo de cualquier actividad de la vida e incluirlas transversalmente en los programas curriculares que se proyecten (comunicación, autoestima, confianza, etc.).

Además, los expertos concluyeron que si bien es necesario partir de unas estrategias globales, el desarrollo de los planes formativos debe realizarse desde lo local, desde la proximidad.

2 Aprendizaje: La formación profesional dual (un sistema que combina la formación en empresas y en centros educativos) ha demostrado enormes ventajas para impulsar la inserción profesional, sobre todo en países como Alemania. El sistema de FP de España se encuentra muy alejado del ámbito empresarial.

Por este motivo, los expertos reunidos en la jornada acordaron que es necesaria una formación en el puesto de trabajo, que tenga sus distinciones tanto a nivel jurídico (becas, modelo de contratación de aprendizaje, etc.) como en el modelo educativo y pedagógico.

Añadieron que en el modelo se tienen que implicar los distintos actores –los trabajadores, la empresa, una red de coaching o apoyo, el propio trabajador– para abordarlo como un conjunto de personas que persigue un fin común.

3 Intermediación: Los expertos reunidos en la jornada plantearon un problema de acceso a una información centralizada y coordinada para todos los sectores. Es por eso por lo que se propone desde la jornada Juntos por el empleo de los más vulnerables realizar un mapa de puestos de trabajo y funciones atendiendo a las capacidades que pueden desarrollar los distintos colectivos vulnerables para unir en un sitio web a los tres sectores así como a los demandantes de empleo, de tal manera que se centralice la oferta y demanda para ordenar, optimizar recursos y crear sinergias aprovechando el trabajo en red multisectorial y el potencial que ofrecen las nuevas tecnologías. Además, se propone cambiar el currículum de conocimientos por el de capacidades o competencias.

4 Emprendimiento: El autoempleo es otra de las alternativas que es necesario contemplar para proporcionar fuentes de ingreso a los colectivos vulnerables. Actualmente existen pocas experiencias de emprendimientos impulsadas por estos grupos. Para provocar un cambio sería necesario rebajar la presión fiscal que soportan los emprendedores y ayudar con mayor información a estos grupos para poder emprender. Porque se trata de un colectivo que no tiene acceso ni a información ni a financiación.

Así, es necesario facilitar el desarrollo de un ecosistema que favorezca el emprendimiento de colectivos vulnerables: formación ad hoc, asistencia, acompañamiento, financiación del proyecto en sus distintas fases, etc. Además, se apuesta por la red para intercambiar experiencias internacionales y poder tutelar, si se desea, una iniciativa de emprendimiento.

Ana Millán, directora de la Fundación Accenture, comienza desde ahora a llevar la batuta en una orquesta que pondrá en marcha las iniciativas acordadas durante la reunión: “Vamos a lanzar cuatro proyectos de consultoría gratuita dirigidos al tercer sector, en el que damos pie a que cualquier otra organización pueda adherirse a su desarrollo, para que sumen”.

Sobre el primer tema escogido, el de formación, Millán explica que su fundación ya tiene en funcionamiento un proyecto de consultoría gratuita en el que reclamará la colaboración del sector empresarial, la administración y el tercer sector para rediseñarlo y avanzar en el objetivo común de mejorar la empleabilidad de los más vulnerables.

Entre las modificaciones que se realizarán sobre el proyecto inicial se encuentra la de identificar junto a las empresas presentes durante la jornada los distintos puestos de trabajo idóneos para ofertar a las personas con vulnerabilidad y detallar sus competencias, para concretar conjuntamente en qué hay que formar para cada uno de los puestos específicos.

“La jornada se ha perfilado como un punto de inflexión; ahora todos somos conscientes de manera individual de que tenemos que trabajar colectivamente”, señala Millán. Y añade: “Tenemos cuatro maravillosas oportunidades de abordar los objetivos conjuntamente, con la suerte de que la Fundacion Accenture pone la consultoría gratuita para articular todos los proyectos”. “Ha habido un gran compromiso por parte de los asistentes”, concluye.

La jornada reunió a representantes de la administración pública como la Oficina de Innovación Social o de la Agencia de Empleo, ambos del Ayuntamiento de Madrid, o de la Subdirección General de Prestaciones Económica e Inclusión Activa de la Comunidad de Madrid; de empresas tales como Coca-Cola, Grupo Vips, Telefónica, Repsol, Randstad, NH Hoteles, BBVA , Infojobs, Manpower, Ferrovial, Bankia, Banco Popular, Acciona y Adecco; de ONG como Cruz Roja, Cáritas Española, Acción Contra el Hambre, ONCE, Fundación Integra, Fundación Síndrome de Down y el Secretariado Gitano, y del sector del emprendimiento como Ashoka y Nittua.

Ana Sainz, directora de Fundación Seres, encargó un cometido a todos los asistentes: “Todos los que estáis aquí habéis sido convocados por vuestro interés en solucionar este problema y porque tenéis capacidad de actuación. Es el momento de empezar a trabajar en equipo y generar más impacto”.

Medición de impacto y financiación, ejes transversales

No va a resultar fácil avanzar en la mejora de la empleabilidad de los colectivos en riesgo, así lo reconoció también Juan Manuel Moreno Bonilla, secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, satisfecho por la iniciativa que han demostrado tener las tres fundaciones organizadoras y la presencia de todos los asistentes: “Habéis elegido un reto de los más importantes. Si es difícil mejorar la empleabilidad en general, mayor es el reto cuando se habla de personas vulnerables. El tercer sector es absolutamente necesario; por muchos recursos, siempre escasos, que pongamos la administración, tiene un conocimiento de la sociedad tan importante que es una pieza clave”.

Con esta premisa, el grupo de más de sesenta expertos reunido en la jornada Juntos por el empleo de los más vulnerables escogió cuatro áreas en las que centrar su trabajo para aumentar la efectividad. Sin embargo, no pudieron pasar por alto dos temas que se presentan como transversales en cada uno de los proyectos finales que se pondrán en marcha en los próximos meses. Estos son medición de impacto y financiación.

Tres preguntas se plantean respecto al primer asunto que tendrán que tener una respuesta común para poder trabajar en unos objetivos alineados: ¿Para qué medir? ¿Qué medir? y ¿Para quién se mide? Lo que parece no tener interrogante es la necesidad de una métrica y lenguaje común para los tres sectores: público, privado y social. Respecto al área de financiación se propuso discutir sobre los modelos anglosajones de los bonos de impacto social y seguir avanzando en estas iniciativas, con, quizás, programas piloto (Vid. Bonos de impacto social: Financiando el éxito y no solo las buenas intenciones).

La financiación orientada al crédito, fue otro de los modelos que se plantearon, así como salía a relucir la Ley de Mecenazgo y sus posibles beneficios para el sector social. Además, se recordó a las empresas la necesidad de acompañar a las organizaciones no lucrativas en su gestión, más allá del donativo que puedan hacerles, y desarrollar un trabajo conjunto.

Por Esther Barrio
@Esther_Bame

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