¿Qué tendencias y prioridades han guiado los negocios sostenibles en 2016?

Los acuerdos mundiales sobre el cambio climático y el desarrollo sostenible alcanzados en 2015 proporcionaron una nueva dirección para la acción global. Ahora es el momento en que las empresas sean más osadas en sus compromisos, acciones, colaboraciones y liderazgo corporativo.
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A pesar de los avances hasta el momento, es posible que se haya llegado a una meseta en la “escalada hacia la sostenibilidad”.

Al menos eso es lo que se desprende del último informe The State of Sustainable Business 2016, publicado el pasado mes de octubre por Globescan y BSR en su octava edición.

Un total de 287 profesionales de la sostenibilidad de diverso rango pertenecientes a 152 de las empresas multinacionales más importantes e influyentes de la actualidad en diversos sectores industriales, dieron sus puntos de vista de cómo las empresas están implementando metas de sostenibilidad, fortaleciendo la resiliencia empresarial y contribuyendo al desarrollo global y la agenda del cambio climático.

Nuevos tipos de liderazgo

El informe pone de relevancia que los retos en aspectos de sostenibilidad a los que se enfrentan las empresas reclaman liderazgos audaces para poder hacer frente a esos desafíos de manera efectiva.

Cuando los encuestados fueron preguntados por “qué entendían ellos por liderazgo audaz en sostenibilidad”, respondieron con múltiples características que se pueden resumir en estas cinco:

  • Ambicioso: Un liderazgo con visión de futuro que vaya acompañado de objetivos ambiciosos, a largo plazo, con el objetivo de obtener mayores beneficios y una reducción de los impactos negativos.
  • Colaborativo: Respaldado por líderes empresariales que reconocen que no son los únicos que se enfrentan a los desafíos de la sostenibilidad y que buscan asociaciones para abordar los temas que así lo requieren.
  • Transformador: Desafiando los modelos comerciales convencionales e innovando para aplicar nuevas soluciones que incidan en el cambio organizacional.
  • Integrado: Un liderazgo en sostenibilidad que esté integrado en el centro del negocio y que tenga en cuenta, dentro de las decisiones estratégicas, los temas más relevantes en sostenibilidad.
  • Transparente: Siendo abierto y honesto acerca de las ambiciones y el progreso de la sostenibilidad e invitando a conversaciones sinceras con otros actores sobre cómo abordar los desafíos.

Prioridades principales: DDHH y cambio climático

El informe ofrece la evolución en los últimos seis años de cuáles, en opinión de los encuestados, han sido las prioridades en sostenibilidad de sus organizaciones para los siguientes 12 meses.

Como se puede observar en el gráfico siguiente, los temas más prioritarios son el cambio climático y los derechos humanos. Y exceptuando la reducción de la pobreza y los derechos de los trabajadores, se puede decir que el resto de temas continúan aumentando en prioridad dentro de las estrategias empresariales o se mantienen en el mismo punto.

Estas tendencias, a raíz de los acuerdos mundiales en torno a la sostenibilidad en el último año (los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y el Acuerdo Climático de París), son alentadoras, pero la pérdida de interés en un tema muy presente en los ODS como es la reducción de la pobreza, así como la gran diferencia en prioridad respecto al resto de temas, es un hallazgo significativo.

Cambio climático e impacto de la COP21 de París

A la luz del informe, las expectativas de los encuestados respecto a la COP21 antes de que se celebrara y los aspectos a su juicio más importantes que salieron finalmente de la cumbre de París están bastante alineados, aunque se esperaba más en cuanto a incentivos regulatorios para la acción empresarial.

Un 43% de los encuestados consideraron que la consecuencia o resultado más reseñable de la COP21 fue el compromiso de las partes en cuanto a descarbonización, bastante en línea con el 31% que esperaba que así lo acabara siendo.

Es también de destacar el hecho de que un 6% piense que entre los resultados de la cumbre no haya ningún aspecto que destacar, poniendo de manifiesto una opinión bastante crítica al respecto.

Sobre la importancia general del acuerdo de París, vale la pena mencionar que por lo que respecta a Norteamérica ha habido un cambio importante entre la opinión pre y post COP21.

Mientras en 2015 un 55% de los entrevistados pensaban que los resultados del evento no serían muy importantes o directamente no tendrían importancia alguna, una vez se ha celebrado la conferencia ese porcentaje se ha quedado en un 33%.

En Europa y el resto de regiones también ha disminuido el porcentaje de críticos pero en menor medida, puesto que ya eran mayoría los que pensaban que los resultados de COP21 serían moderadamente o muy importantes.

Según el informe, la gestión del uso de la energía y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) es de lejos la prioridad más importante dentro de los esfuerzos de mitigación del cambio climático, seguido por la obtención de energías renovables y el establecimiento de objetivos basados en hechos científicos contrastados.

Los que menos prioridad tienen para las empresas son la minimización de emisiones de GEI que no sean CO2 y la transición a vehículos y medios de transporte basados en emisiones bajas de GEI.

Las dificultades para lograr cambios en toda la cadena de valor y los débiles incentivos regulatorios disponibles son las barreras más importantes para realizar una mayor acción positiva sobre el cambio climático.

Derechos humanos: prioritarios, pero sin compromiso

Aunque los derechos humanos continúan siendo uno de los ámbitos de mayor importancia en los esfuerzos de sostenibilidad de las organizaciones representadas en el informe, ha habido poco movimiento en la gama de actividades que se llevan a cabo para promoverlos.

A la pregunta sobre “qué actividades se están realizando (o se ha emprendido) para promover los derechos humanos en las empresas”, los encuestados contestaron las que se pueden observar en el gráfico siguiente.

Es palpable que mientras casi tres cuartos de las empresas tienen una política de derechos humanos, el resto de actividades en el mejor de los casos se llevan a cabo en la mitad de las empresas y de ahí para abajo, habiendo incluso un 12% de ellas que no realizan ninguna actividad relacionada.

La integración y gestión de la sostenibilidad en el negocio

Si bien la mayoría afirma que la sostenibilidad está bastante bien integrada en el negocio, hay todavía un compromiso limitado entre el equipo de sostenibilidad y muchas otras funciones empresariales importantes.

Para casi un tercio de las organizaciones que respondieron, la sostenibilidad aún no está bien integrada en el negocio. Mientras, sólo un 13% opina que sí está muy bien integrada.

Es interesante observar que no hay diferencias significativas entre regiones o sectores sobre la forma en que se percibe que la sostenibilidad esté integrada.

Aunque la sostenibilidad se percibe como alineada e integrada con el propósito corporativo de las empresas por la mayoría de los encuestados (72%), su integración en la planificación estratégica es menos común (51%).

Se puede afirmar en base a los datos del año anterior que el rol de los chief sustainability officer (responsables de sostenibilidad) no ha crecido en importancia en la mayoría de organizaciones.

Por lo que respecta a los grandes obstáculos existentes para que exista un mayor compromiso y colaboración interna entre la función de la sostenibilidad de las empresas y el resto de funciones operativas, se nombra en la mitad de los casos a la competencia entre prioridades internas, seguida de un enfoque en el beneficio a corto plazo en lugar del valor a largo plazo derivado de la sostenibilidad, y también de limitaciones en recursos y presupuesto.

En una cuarta parte de las empresas la función de sostenibilidad reporta directamente al CEO, lo cual es una señal de la prioridad en la que se coloca la sostenibilidad dentro del negocio.

Pero como se puede ver en el gráfico anterior, hay empresas en las que se reporta a todo tipo de funciones que poco o nada tienen que ver con la sostenibilidad, existiendo incluso un 14% en las que se reporta a otras funciones no mencionadas.

En definitiva, se trata de un interesante estudio en el que además de la información mencionada aporta datos sobre otros temas relacionados con la sostenibilidad como las actividades en la cadena de suministros, la economía inclusiva o la economía circular.

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