8M: liderazgo transformador para aprovechar todo el talento

Los días mundiales se conmemoran una vez al año porque nos recuerdan que tenemos un desafío que afrontar como sociedad: El Día Mundial del Medio Ambiente, el del Agua, el de los Derechos Humanos, el de la Salud, el de la Discapacidad, el de la Erradicación de la Pobreza… Cada día tenemos un tema que reivindicar, lo que no quiere decir que nos olvidemos de esa causa o de esa mejora los otros 364 días del año.

Las Naciones Unidades declararon el 8 de marzo de 1975 como el Día Internacional de la Mujer, efeméride que se conmemora desde entonces. Este año ONU Mujeres ha elegido como lema Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la covid-19 para reconocer los esfuerzos realizados por las mujeres durante la pandemia y como parte fundamental para la recuperación.

El impacto de la covid-19 nos ha recordado que cuando estalla una crisis, las mujeres y las niñas sufren más las repercusiones económicas porque tienen menos recursos, no pueden ahorrar y tienen puestos de trabajo vulnerables, además de contar con más probabilidades de estar empleadas en el sector informal, según la ONU.

Los datos no engañan, y la brecha de género entre las personas del grupo de edad “más productivo” (25 a 54 años) se ha estancado en los últimos 20 años en 31 puntos porcentuales a nivel mundial, es decir, que casi un tercio de las mujeres en edad de trabajar no lo hace o no puede por diversos motivos.

A pesar de los avances que se han dado en los países más desarrollados durante los últimos 50 años, la brecha salarial en la UE es una realidad. Las mujeres trabajadoras de Europa ganan de media un 14% menos que los hombres y cuentan con una pensión 33% inferior. Por eso, el Parlamento Europeo quiere impulsar una directiva sobre la brecha salarial de género y la transparencia en las remuneraciones.

“El mismo trabajo merece igual salario y para la igualdad de remuneración se necesita transparencia. Las mujeres deben saber si sus empleadores las tratan de manera justa y cuando no sea el caso deben poder defenderse y obtener lo que se merecen”, ha valorado recientemente la presidenta la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

En España, las empresas con más de 50 trabajadores deberán publicar este mes de marzo las tablas salariales de toda su plantilla, incluido el personal directivo y los altos cargos, después de que el pasado mes de octubre se publicara el Real Decreto sobre Igualdad Retributiva.

Además, desde este mes, las compañías con más de 100 trabajadores tendrán que contar un Plan de Igualdad y el próximo año las que tengan 50 profesionales en su plantilla se verán obligadas a disponer de uno y comunicar sus avances.

Cuando la ley obliga a las empresas a hacer algo parece que se avanza y se legislará porque existen desequilibrios y tenemos que seguir prosperando como sociedad que impulse la igualdad y la diversidad.

Sin ir más lejos, la pasada semana dos estudios nos lo recordaron. ClosinGap presentó el Índice ClosinGap, el primer indicador en España que permite cuantificar y seguir anualmente la evolución de la igualdad de género en el país. Cerrar las brechas de género aumentaría en un 18,5% el PIB español y le sumaría cerca de 231.000 millones de euros. Desde luego, es algo de lo que nos beneficiaríamos todos.


Cerrar las brechas de género aumentaría en un 18,5% el PIB español

– Más de 4 millones de mujeres en edad laboral, en riesgo de pobreza y/o exclusión

– “Las cuotas son una manera de acelerar la paridad. No hay que temerlas”


El informe Las mujeres en los Consejos de las empresas cotizadas, elaborado por el IESE y Atrevia, destaca que las empresas del IBEX 35 han registrado un hito histórico al alcanzar el objetivo del 30% de mujeres consejeras, marcado por la recomendación de la CNMV para 2020, alcanzando el 31,2% de los asientos y la presencia femenina ha avanzado 3,9 puntos.

Eso sí, el informe sugiere que para llegar a la paridad del 40% en 2022, cada cotizada debería nombrar a una consejera. Todavía nos falta un buen trecho.

Cuando se ha legislado en favor de la presencia de la mujer, en el medio y largo plazo se han obtenido resultados. Se ha multiplicado por seis desde 2005 el número de consejeras en las empresas más relevantes del país, que era del 5,6% o del 8% en 2008. No obstante, el reto se sigue encontrando en los mandos intermedios y en los puestos de dirección.

El número de mujeres directivas en España se ha mantenido en el 34% durante el último año, según el informe Women In Business 2021 de Grant Thorthon, que analiza a empresas de 50 a 500 empleados, cotizadas y no cotizadas. Este estancamiento se produce tras una evolución positiva en los últimos dos años, en los que se pasó del 27% al 30% en 2019 y del 30% al 34% en 2020.

La Década de Acción

En la denominada Década de Acción para cumplir con la Agenda 2030, las mujeres y las niñas van a jugar un papel fundamental para lograr sociedades más inclusivas, con mayor nivel de desarrollo económico, social y que contribuyan a dinamizar los entornos más deprimidos al poder ir a la escuela, formarse o acceder a un empleo y poder administrar la economía familiar. El ODS 5 Igualdad de Género nos alienta a todos a lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

Y para que ninguna sociedad diferencie por cuestiones de género, todos necesitamos referentes femeninos en los que inspirarnos, no solo las mujeres, también los hombres. Me encantó la campaña No more Matildas que se lanzó por la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) por el Día Internacional de la Mujer en la Ciencia para reivindicar su importancia y acabar con años de discriminación.

Y es que la presencia femenina en la esfera pública muchas veces sigue dejando mucho que desear. Cuando pensamos en mujeres políticas, muchos citaríamos en primer lugar a Jacinda Ardern, la primera ministra de Nueva Zelanda, aunque 22 países cuentan ya con mujeres son jefas de Estado o de Gobierno, pero únicamente el 24,9% de los parlamentarios nacionales son mujeres, según la ONU.

Me atrevo a decir que, durante la vida de cualquier mujer de mi edad, bien pasados los 40, aún en una situación privilegiada sin pasar necesidad de ningún tipo, hemos encontrado algunos momentos, profesionales o sociales, en los que hemos sufrido discriminación. Hechos tan importantes como la brecha salarial, el status socio-económico, la dependencia familiar se pueden medir… pero, ¿cómo se miden ciertas situaciones o comentarios diario que la mayoría hemos vivido? También hay un mindset que cambiar.

Me admiran las mujeres, y aún más si cabe, los hombres, que luchan por cambiar la situación de las mujeres, también las y los que responden sin dejar pasar estas situaciones diarias y las y los líderes que son conscientes de la oportunidad perdida que representa la mitad de la población.

Si requerimos seguir poniendo énfasis en el Día de la Mujer es porque como sociedad necesitamos avanzar de una manera más disruptiva hacia una igualdad real para que seamos mejores contando con lo mejor de cada uno. Necesitamos organizaciones, políticos, y ciudadanos que digan no a lo que nunca tuvo sentido y aceleren un liderazgo transformador entorno a la igualdad.

Feliz Día de la Mujer.

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