Desinformación y 'fake news' durante la COVID-19: cómo cortar la red de contagio

La OMS advierte que hay que cortar la red de contagio sobre una importante amenaza que acompaña a la COVID-19: la desinformación y el aumento de 'fake news'.
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El pasado 16 de marzo el Gobierno de España decretó el Estado de Alarma, una situación excepcional que se caracteriza por limitar derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos, como la libre circulación, para garantizar la seguridad y el bienestar general amenazados por la epidemia de la COVID-19.

Este nuevo virus se detectó en China a finales del año 2019 y, aunque presenta síntomas similares a los de la gripe estacional, su índice de contagio y propagación es bastante alto, provocando la saturación de los servicios sanitarios. Esta situación ha obligado a los gobiernos de los países afectados a tomar medidas drásticas como el aislamiento de la población en los domicilios y reducir el contacto entre personas para evitar más contagios.

Sin embargo, desde la Organización Mundial de la Salud advierten sobre otra importante amenaza que acompaña a la COVID-19: la infodemia –sobreabundancia de información- de rumores, bulos y datos falsos que propaga la desinformación entre la sociedad.

En este sentido, el director general de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, advertía en febrero de 2020 de la necesidad de que la ciudadanía esté adecuadamente informada para evitar el pánico y la confusión, y mantener unida a la población para que cumpla con las medidas de contención de la pandemia.

Actualmente, Internet y las redes sociales están desbordadas de información sobre la crisis del coronavirus, pero se teme que un alto porcentaje de dicha información no sea veraz, sobre todo si no proviene de fuentes oficiales. La plataforma Maldita.es lleva analizados 420 bulos y desinformaciones entre alertas falsas, datos erróneos y medidas que no se han anunciado.

Algunos de los rumores que más preocupan a las autoridades son los relativos a los remedios para prevenir el contagio o curar los síntomas, ya que estos bulos pueden derivar en el aumento de contagios o el empeoramiento de la enfermedad por COVID-19.

Antes de que la crisis del coronavirus alcanzara a la sociedad española, el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid –Icomem- lanzó a finales de febrero la campaña #ContagiaVerdad debido a que habían detectado un aumento de noticias falsa sobre salud.

Jaime Barrio Cortes, médico de familia, miembro del comité científico del Icomem y vocal de investigación de la Junta Directiva de SoMaMFYC – Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria, es responsable de esta campaña y explica a Compromiso Empresarial que decidieron crear una herramienta de verificación de información sobre salud dirigida tanto a profesionales como para pacientes, con el objetivo de detectar bulos y evitar su difusión.

Gracias a la colaboración con la agencia de noticias EFE, Maldita Ciencia, APETP -Asociación para Proteger al Enfermo de las Terapias Pseudocientíficas- y SEOM -Sociedad Española de Oncología Médica- se ha creado el Observatorio digital del Icomem.

En esta plataforma se pueden denunciar informaciones falsas para prevenir y concienciar sobre malas prácticas informativas, que puedan ser un riesgo para la salud de la población.

El Observatorio digital del Icomem es una herramienta de verificación de información sobre salud dirigida tanto a profesionales como para pacientes, con el objetivo de detectar bulos y evitar su difusión.

Antes de compartir, comprobar que es verdad

Aunque la campaña ya estaba planificada antes de la crisis sanitaria, las circunstancias actuales han hecho que tenga una gran repercusión en la sociedad para combatir la desinformación en tiempos de COVID-19.

Según Barrio Cortes, el objetivo es que “la gente en lugar de googlear algo”, lo busque en las páginas de fuentes autorizadas para evitar la propagación de datos y contenidos falsos.

“En estas páginas tienen información suficiente para resolver cualquier duda de la enfermedad, ya que tienen un glosario que está muy bien”, de este modo se evita en gran medida la confusión y la alarma social.

Por otra parte, Barrio Cortes facilita los principales ejemplos que les han llegado al Icomem producidos principalmente por malinterpretar cierta información, como es el mecanismo de transmisión de la COVID-19, los síntomas, el diagnóstico o el tratamiento.

En este listado se desmienten algunas informaciones falsas que circulan por las redes sociales:

  • No hay pruebas de que la propagación del coronavirus haya sido intencionada, ni tampoco de que el virus haya sido creado en un laboratorio.
  • “No salir al balcón”, no se incluye entre las recomendaciones y medidas de prevención de la Organización Mundial de la Salud, ni del Ministerio de Sanidad.
  • “El coronavirus tiene un tamaño grande por lo cual cualquier barbijo puede detenerlo”; esto es un bulo ya que cualquier mascarilla no puede evitar el contagio.
  • “Es necesario dejar los zapatos fuera de casa”; el Ministerio de Sanidad lo ha considerado una medida excesiva.
  • “El coronavirus no se contagia por el uso de maquillaje”; esto es falso.
  • “La infección de coronavirus provoca resfriado con nariz mojada o tos con catarro”; el principal síntoma es la tos seca y áspera.
  • “El virus no resiste el calor y muere si está expuesto a temperaturas mayores a 26-27 grados, por lo tanto, debe consumirse abundantemente durante el día bebidas calientes como infusiones, caldos o simplemente agua caliente, estos líquidos calientes neutralizan el virus y son fáciles de ingerir”. Nada de esto es cierto.
  • No es útil evitar tomar agua helada o bebidas con hielo (cubitos).
  • Tomar el sol tampoco es útil para mejorar, ya que el coronavirus no muere al “exponerlo al sol”.
  • Beber mucha agua tampoco frena el coronavirus.
  • No se puede saber si estamos contagiados de coronavirus si conseguimos aguantar la respiración durante varios segundos.
  • No hay evidencias de que hacer vahos reduzca el riesgo o cure la infección por coronavirus.
  • No hay evidencias de que el MMS o clorito de sodio cure el coronavirus en 24 horas.
  • No, el ibuprofeno no está prohibido por agravar síntomas de COVID-19.

El aislamiento parece favorecer la propagación de bulos y desinformaciones debido a que las personas pasan mucho tiempo ocioso.

Cómo evitar la desinformación y su epidemia

El aislamiento parece favorecer la propagación de bulos y desinformaciones debido a que las personas pasan mucho tiempo ocioso que, según explica Barrio Cortes, se dedica a leer y difundir cualquier información que le llega.

Además, si se suma la preocupación constante por el virus, provoca que las personas compartan “cualquier información que recibe y considere de interés antes de verificar si es verdad”.

En general, los bulos pretenden aumentar el caos y el miedo de la población con intereses delictivos, o conseguir likes, retuits y fama por parte de las personas que los difunden para ser virales. En cualquier caso, Barrio Cortes aconseja ser “críticos” y evitar la difusión de este tipo de información, “ya sean mensajes escritos, audios o vídeos”.

Para no ser cómplices de la infodemia de bulos y de la desinformación en tiempos de COVID-19, desde el Icomem se recomienda hacer caso solo de información que provenga de “fuentes oficiales o de profesionales sanitarios con experiencia contrastada en esta clase de alertas”, algo que se puede consultar fácilmente desde la web o los perfiles “oficiales” de redes sociales como Twitter, Facebook e Instagram.

Por otra parte, antes de compartir una información se recomienda hacer las siguientes comprobaciones:  

  1. No confiar de información en la que no se dan el nombre, puesto de trabajo y cargo de la fuente.
  2. Desconfiar de datos que difieren mucho de las cifras oficiales.
  3. No creer en recomendaciones que no coinciden con las de las Consejerías, el Ministerio de Sanidad y/o la OMS.
  4. Dudar de noticias impactantes o que crean alarma social.
  5. En el caso de sospechar que una información puede ser un bulo, se debe notificar a las autoridades competentes. En este caso, se puede denunciar mediante el buzón para detectar falsas noticias desde la web del Icomem.

Además de los consejos y recomendaciones del Colegio de Médicos de Madrid, también se aconseja mantenerse informado mediante la consulta de los portales de las autoridades sanitarias. De este modo, se evita que el principal canal de información sean las redes sociales que carecen de filtros y donde no se contrastan todos los datos.

Estos son los principales portales con información actualizada y fiable sobre la crisis de la COVID-19: Ministerio de Sanidad, Consejería de Sanidad, European Centre for Disease Prevention and Control, Centers for Disease Control and Prevention, Organización Mundial de la Salud (OMS), Portal Regional de la BVS y Biblioteca del Hospital Universitario 12 de Octubre.

Según alerta el Grupo de delitos telemáticos de la Guardia Civil, “repuntan los casos de phishing que usan la COVID-19 como gancho”.

El otro frente de batalla

La alarma social es otro de los peligros que acompaña a la crisis del coronavirus. En este sentido, las fuerzas de seguridad del estado están desarrollando una intensa campaña de comunicación para evitar que los ciudadanos caigan en la desinformación y, sobre todo, que sean víctimas de estafas y engaños a través de mensajes online.

Desde las redes sociales, la Guardia Civil recomienda desconfiar de los mensajes que llegan principalmente por WhatsApp asegurando que el autor ha sido testigo de determinados hechos que no pueden ser contrastados. En este caso, la Benemérita asegura que “lo mejor” es comprobar la información en una fuente oficial antes de reenviar el mensaje o compartirlo, para evitar “sembrar alarma social y difundir un bulo”.

Por su parte, la Policía Nacional bajo el hastag #NoPiques aconseja “eliminar” los mensajes alarmistas sobre medidas extremas como las grabaciones de conversaciones desde los dispositivos móviles, y ha creado una guía contra las fake news, ya que la confusión y la incertidumbre que provoca la desinformación está siendo aprovechada por los delincuentes para delinquir por vías telemáticas.

Según alerta el Grupo de delitos telemáticos de la Guardia Civil, “repuntan los casos de phishing que usan la COVID-19 como gancho”. Esto es un método de engaño para conseguir que el usuario revele información personal, como contraseñas, datos bancarios y de la seguridad social que utilizan para estafar o suplantar la identidad.

Por este motivo, se aconseja a los usuarios ignorar los mensajes de contactos desconocidos con documentos y archivos para descargar.

Además del phishing, la Guardia Civil ha detectado que se están realizando falsas campañas de donación para captar fondos. Bajo el lema #NiCaso, se reitera la recomendación de ignorar los mensajes que no proceden de fuentes oficiales y se solicita la participación ciudadana para frenar las ciberestafas denunciando los correos y mensajes sospechosos en la dirección: ciberestafas@guardiacivil.org.

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Comentarios

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  1. Maria Florencia Segura

    Ecxelente nota, especialmente en estos tiempos dificiles!! La compartire entre mos amigos en Espana y resto del mundo.

  2. Carolina

    Esta es una pregunta por qué es malo pasar rumores falsos????