Las empresas se ocupan de la salud psicológica de empleados y ciudadanos durante la COVID-19

Hospitales, aseguradoras, universidades o centros de prevención de riesgos laborales son algunas de las organizaciones que han optado por ofrecer apoyo psicológico a empleados, clientes y a la sociedad en general para abordar problemas que van desde presión laboral hasta la pérdida de un familiar, pasando por la gestión de la soledad en casa.
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Son tiempos difíciles desde el punto de vista psicológico para muchos ciudadanos. El confinamiento, la muerte de familiares, la falta de relaciones personales cara a cara, la incertidumbre en el trabajo, la presión laboral para los que tienen que salir de casa cada día, que aún es mayor en el caso del personal sanitario… Hay una larga lista de casuísticas para las que diversas asociaciones han habilitado servicios telefónicos de apoyo.

Pero también han aparecido iniciativas privadas que tienen como objetivo aliviar esa pesada carga mental y emocional que ha venido adherida a la pandemia. Y que pueden ayudar a mucha gente a encarar de mejor manera la desescalada en la que ya estamos inmersos, tras la que vendrá otro escenario de crisis, económica y social, que todos debemos ir asumiendo.

Son varios los centros hospitalarios que han puesto a disposición de sus empleados, de pacientes y familiares afectados los servicios de sus servicios de Salud Mental y Psiquiatría, como el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. También el HLA Montpellier de Zaragoza, los hospitales de Jaén y Linares, o algunos pertenecientes al Grupo Quironsalud, entre otros.

También hay buenos ejemplos entre las empresas certificadas por el Top Employers Institute en el campo de la excelencia. Es el caso de Generali, que ha puesto en marcha un servicio de asistencia psicológica gratuita para sus empleados y agentes, además de para sus familiares directos, con la ayuda de Europ Assistance.

La aseguradora ha abierto la línea Amigo Generali para favorecer la gestión de las emociones durante el confinamiento. “En estas circunstancias sin precedentes, la salud mental juega un papel importantísimo. Por eso, consideramos que es fundamental que nuestros empleados y agentes tengan acceso a este servicio de asistencia psicológica”, asegura Javier Aguirre de Cárcer, director de comunicación de Generali España.

Otra compañía Top Employers, AXA, ha implementado un plan de acompañamiento al empleado para tomar el pulso a la salud mental y emocional de sus 2.500 trabajadores. Según su directora de Personas, Organización y Cultura, Carmen Polo, en la última encuesta que han realizado se ha podido comprobar que esta medida ha sido beneficiosa para el 90% de los participantes.

“En estas circunstancias sin precedentes, la salud mental juega un papel importantísimo. Por eso, consideramos que es fundamental que nuestros empleados y agentes tengan acceso a este servicio de asistencia psicológica”, Generali España.

También aseguradoras como Caser y DKV han arrancado iniciativas de apoyo telefónico, en estos casos para ciertos nichos poblacionales con mayores necesidades de tipo psicológico.

Caser Seguros ha puesto en marcha a través de su fundación dos servicios, uno de ellos dirigido a las personas mayores de 70 años que están pasando el confinamiento solas en sus domicilios.

El otro es un servicio de apoyo psicológico para los familiares de fallecidos por el coronavirus y para los profesionales que se enfrentan a situaciones de estrés. En este caso, un equipo de psicólogos especializados está ofreciendo asesoramiento para poder enfrentarse a estos escenarios. Para acceder a estos servicios solo hay que llamar al 900 102 180, de lunes a viernes de 10.00 a 19.00 horas.

En el caso de DKV Seguros, ha lanzado un servicio gratuito de atención psicológica dirigido a los profesionales sanitarios con el objetivo de aliviar su estrés laboral y emocional. En esta iniciativa también están participando el Consejo General de la Psicología de España, la Plataforma del Voluntariado de España y la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.

Esta iniciativa se ha llamado #NingúnSanitarioSolo y busca dar soporte a un colectivo que, aunque empieza a respirar, sigue estando desbordado por las circunstancias, incluyendo la falta de equipos de protección y el miedo a contraer y transmitir enfermedades. Pero también por su exposición al desconsuelo de las familias, el estrés laboral y la tensión por la necesidad de tomar decisiones complejas.

Aquellos que lo necesiten, pueden llamar al 876 500 761, un teléfono que está siendo atendido por psicólogos voluntarios de lunes a domingo y de 9.00 a 21.00 horas.

Además, como en el caso de la Fundación Caser, DKV y el consorcio de asociaciones que colaboran junto a ella han habilitado un servicio gratuito de atención psicosocial dirigido a personas mayores aisladas en sus hogares, al que se puede acceder a través del teléfono 976 388 601. A ello se añade la web Mi Salud Emocional con consejos y herramientas para cuidarse desde el punto de vista psicológico.

Esta plataforma cuenta con contenidos para todos los públicos, e incluye recursos para que las familias con niños pequeños puedan ayudar a educar emocionalmente a sus hijos a través de vídeos, juegos, tutoriales y contenidos elaborados y supervisados por profesionales.

“En momentos de crisis sanitaria, es fundamental que desde las organizaciones, y específicamente desde el área de Prevención, tomemos conciencia de nuestra responsabilidad”. Affor

Apoyo vía web

De una forma similar a la web diseñada por DKV, han ido apareciendo iniciativas solidarias online que han ido creciendo a medida que se ampliaba el confinamiento.

Un ejemplo es el de Affor, expertos en prevención de riesgos psicosociales en el ámbito del trabajo. A través de su página web está aportando conocimientos en abierto, en forma de vídeos y de contenido escrito, para ayudar a las empresas a identificar problemas psicológicos relacionados con el coronavirus entre sus trabajadores y mostrarles fórmulas para resolverlos.

Según sus responsables, en ella se pueden recibir consejos para controlar el miedo, estrategias de afrontamiento para manejar un nivel óptimo de ansiedad, además de pautas y técnicas de relajación para hacer frente al estrés provocado por la situación.

A ello se añaden herramientas para detectar problemas psicosociales en aquellos empleados que están teletrabajando y buenas prácticas para cuidar de su salud emocional.

“Desde la entrada en vigor de la Ley 31/95 de Prevención de Riesgos Laborales, las empresas están obligadas a proteger la salud de los trabajadores en todos sus ámbitos, incluyendo de forma específica la psicosociología y ergonomía, por la que se debe cuidar la salud emocional de los trabajadores”, asegura Anabel Fernandez, CEO de Affor.

Y recomienda: “En momentos de crisis sanitaria, es fundamental que desde las organizaciones, y específicamente desde el área de Prevención, tomemos conciencia de nuestra responsabilidad. Contribuir a contener el avance de esta enfermedad e impulsar, como gestores de salud, mecanismos y herramientas que minimicen la exposición a los riesgos psicosociales es lo que debemos perseguir”.

Una idea que también se está alentando desde el Centro de Enseñanza Superior Cardenal Cisneros. Allí, el claustro de profesores del grado de Psicología ha puesto en marcha un proyecto de apoyo psicosocial, dirigido en un principio a estudiantes, personal del centro y sus familiares con el fin de ayudarles a sobrellevar la crisis de una forma más saludable. Aunque, tras verse su utilidad y accesibilidad, ha empezado a abrirse al resto de la sociedad.

“El programa consta de dos acciones en paralelo. Por un lado, una herramienta en formato Google Forms que muestra vídeos cortos con consejos profesionales en base a las respuestas que des a un breve cuestionario sobre tu situación actual. Por otro, sesiones grupales online coordinadas por docentes especializados en la atención a las distintas situaciones que estamos viviendo”, explica Miguel Ángel Estévez, profesor y uno de los coordinadores del proyecto.

Las sesiones online se pusieron en marcha el pasado 13 de abril, con carácter restringido para alumnos y sus familias. Aunque su buena acogida ha animado a los profesionales que dirigen cada uno de los grupos a abrir sus ‘puertas’ (si el aforo lo permite) a todo aquel que lo necesite, tenga o no vínculo con el centro.

La gestión emocional de la cuarentena con niños en casa, el apoyo a personas en duelo, la gestión de la soledad, de la convivencia forzada por la cuarentena y la adaptación psicosocial a la realidad actual, las consultas más frecuentes.

Las consultas más habituales

Esas reuniones grupales celebradas vía online por profesionales voluntarios del CES Cardenal Cisneros tienen una periodicidad semanal, y se están centrando en muchas de las temáticas concretas que están afectando hoy en día: la gestión emocional de la cuarentena con niños en casa, el apoyo a personas en duelo por la pérdida de un ser querido o con familiares ingresados en hospitales, la gestión de la soledad, de la convivencia forzada por la cuarentena y la adaptación psicosocial a la realidad actual, entre otros aspectos.

“Tenemos conexiones por Zoom que, en función de la gente que se conecte, se plantea de una u otra manera. Si hay entre 15 y 20 personas, se ofrece en forma de conferencia, con consejos y pautas generales con un turno de preguntas. Si los grupos son reducidos, preferimos dejarles hablar a ellos para saber cómo están, cómo lo están llevando, y a partir de ahí empezamos a trabajar”, explica Estévez.

Desde su punto de vista, lo más general que se está viendo en cuanto a necesidades psicosociales es un trastorno adaptativo a la situación actual. “Los problemas que nos supone la ruptura con nuestro día a día, que no es grave, pero sí numeroso. Sobre todo lo estamos viendo en hogares familiares donde se combina el teletrabajo de los padres con las necesidades académicas de los hijos, el reparto de las tareas de la casa, etc”.

Otro caso común, según el coordinador del proyecto, es el gran sentimiento de culpa que se ha generalizado. “Por un lado, entre las personas en duelo por haber perdido un familiar y no haberse podido despedir. Pero también es frecuente oír testimonios de aquellos que no son capaces de disfrutar de lo positivo que les ha dado la vida porque saben que hay más gente a su alrededor que lo está pasando mal y se sienten culpables en cierta manera”.

A todo ello se añade la sintomatología depresiva “por falta de reforzadores, aquellas cosas que nos animaban y que ahora hemos perdido: ir al cine, de compras, a tomar algo con los amigos, etc. Y que, de nuevo, nos hacen sentirnos culpables porque, aun teniendo lo básico para pasar el confinamiento de una forma cómoda, no vemos el lado positivo”, explica Estévez.

Para todos ellos existen herramientas que sirven para encauzar ese malestar mental, casi siempre desde una perspectiva creativa. El fin es dar con fórmulas y alternativas que nos ayuden a realizar desde casa esas actividades que nos hacían felices antes de arrancar el confinamiento. Técnicas útiles que nos harán ver con otros ojos lo que nos traerá el día de mañana.

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