Justicia, sostenibilidad y educación, los nuevos fichajes de Ashoka

Hace unos días, la división española de la red de emprendedores sociales Ashoka engrosó sus filas con cuatro nuevos integrantes: Viviana Waisman, de Women’s Link; David Cuartielles, de Verkstad Arduino; María Almazán, de Latitude; y Carmen Pellicer, de la Fundación Trilema. Todos ellos tienen una meta común: cambiar el sistema establecido, cada uno en su sector, por otro más justo, eficiente y sostenible.
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Año tras año, la red internacional de emprendedores sociales Ashoka va ampliando sus filas con nuevas figuras. En España cuenta ya con una treintena de miembros, un grupo al que acaban de unirse cuatro más: Viviana Waisman, fundadora de Women’s Link Worldwide; David Cuartielles, responsable de Verkstad Arduino; María Almazán, fundadora de Latitude, y Carmen Pellicer, pedagoga y directora de la Fundación Trilema.

A través de sus proyectos, cada uno de ellos está promoviendo toda una serie de cambios no sólo en la sociedad española, también fuera de sus fronteras. Éstos son, principalmente, educativos y legislativos, con nexos en los campos de la tecnología o de los derechos laborales y humanos. “Para el desarrollo de una sociedad más justa es fundamental que entendamos que todas las personas tenemos la capacidad de producir un cambio social positivo, estemos en la posición que estemos”, comenta Viviana Waisman a Compromiso Empresarial.

Su proyecto, Women’s Link Worldwide, lleva ya más de 15 años funcionando. Se trata de una organización internacional conformada por una treintena de profesionales de la abogacía y de la comunicación que tiene por objetivo favorecer los derechos de las mujeres y de las niñas. ¿Cómo? Trabajando en casos muy específicos que puedan servir para sentar precedentes, para generar debate público y fomentar la creación de nuevos movimientos sociales a favor de la igualdad de género.

“Buscamos que los sistemas de justicia garanticen el derecho que éstas tienen a estar libres de todas formas de discriminación. Protegemos los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y las niñas, y buscamos expandir el acceso a servicios de aborto en condiciones dignas, legales y seguras. Por otra parte, también salvaguardamos los derechos de las víctimas de violencia de género y aseguramos su acceso a la justicia”, desglosan desde la organización.

“La crisis de refugiados, el Brexit, la elección de Trump en EEUU… esta combinación de factores trae consigo amenazas reales a los derechos humanos, en especial de mujeres y niñas”. Viviana Waisman.

En estos momentos, Women’s Link Worldwide cuenta con oficinas regionales en Bogotá (Colombia) y en Madrid, y ya han empezado a trabajar también en África oriental. “Vienen tiempos muy difíciles para todos los que trabajamos en justicia social, lo que hemos vivido en los últimos meses de 2016 nos demuestra que el mundo ya ha cambiado: la crisis de refugiados, el Brexit, la elección de Trump en EEUU, los partidos de ultraderecha que surgen en Europa y que tienen un gran número de seguidores… esta combinación de factores trae consigo amenazas reales a los derechos humanos, en especial de mujeres y niñas”.

Enseñando al profesor

Activa desde 1998, la Fundación Trilema elabora nuevas metodologías de enseñanza, principalmente para escuelas que viven situaciones de crisis. “Hemos trabajado con más de 50.000 profesores en los últimos cuatro años, centrándonos sobre todo en el empoderamiento del docente y transformando los modelos de dirección y liderazgo”, asegura Carmen Pellicer, directora de la entidad. Ésta añade que en los últimos años Trilema también ha destacado por coordinar numerosos proyectos de educación emprendedora.

“Actualmente realizamos una media de 6.500 horas anuales de formación presencial en escuelas, centros educativos, privados, públicos, concertados, rurales, urbanos… y en todos los niveles educativos”, explica Pellicer. La Fundación Trilema está conformada por siete sociedades limitadas que dan trabajo a 230 personas, todas ellas enfocadas a la innovación educativa.

Su actividad no sólo se limita a España: lleva tres años trabajando en 84 centros de Guinea Ecuatorial y de Camerún, en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid). Además está a punto de presentar varios nuevos programas en Argentina, Chile y México apoyados por la editorial Santillana.

La directora del Colegio Trilema Sagrado Corazón de Soria, Marta Martín, con los niños durante el Plan Lector de la Fundación Trilema.

Conocimiento tecnológico al alcance de todos

El proyecto de David Cuartielles, Verkstad Arduino, también está vinculado al ámbito educativo, aunque mucho más centrado en el campo tecnológico. Este emprendedor se ha convertido en referente en el mundo de los negocios como cofundador de Arduino, una plataforma de hardware, software y documentación libre que permite a los profanos de la electrónica y la robótica realizar proyectos interactivos útiles para su día a día.

Consciente de la falta de talento existente en el sector y del reducido número de centros educativos que imparten materias relacionadas, Cuartielles ha creado una metodología para dar apoyo a los docentes en el ámbito tecnológico. “Es una industria que avanza muy rápido, más rápido que la cantidad de personas preparadas para cubrir ese mercado laboral. Había que darle solución a este problema”, explica.

La idea es emplear los recursos que ofrece Arduino como herramienta didáctica para los profesores con el fin de generar una cultura tecnológica en las aulas, y a partir de ello convertir a los alumnos en agentes de cambio. “La mayoría arranca sin tener conocimientos previos en programación o electrónica y terminan ejecutando ejercicios prácticos complejos, como el control domótico de una casa”, apunta el responsable de la iniciativa.

Verkstad Arduino es una herramienta didáctica para los profesores que tiene el fin de generar una cultura tecnológica en las aulas y convertir a los alumnos en agentes de cambio.

En estos momentos, Verkstad Arduino trabaja con escuelas de Suecia, España y Ecuador. Ha dado formación a unos 1.000 docentes que han trasladado estas enseñanzas a cerca de 15.000 jóvenes.

Industria textil y sostenibilidad

El último de los proyectos que ha llamado la atención de Ashoka ha sido Latitude, dirigido por María Almazán. Se trata de una compañía textil que no sólo vende la fabricación de prendas de ropa en varios talleres gallegos, también la garantía de que éstas serán producidas de una forma sostenible y responsable, apoyando a la industria local.

“Trabajé durante cinco años en el departamento de Compras Internacionales y tuve que viajar varias veces a Asia para controlar producciones. Lo que vi allí me hizo pensar que el mundo de la moda tenía que cambiar hacia otro modelo en el que primaran las personas y el medio ambiente”, afirma Almazán.

Durante su periplo como directora de la Fundación Fabrics For Freedom terminó ideando Latitude, que en sólo dos años se ha convertido en todo un sello de calidad. Tanto es así que algunas de las marcas con las que trabaja ya comercializan sus prendas con la etiqueta de Latitude como garante de sostenibilidad.

Por otra parte, la compañía textil también tiene planes de expandirse con su propia marca y acaba de lanzar una colección propia que se desmarca de muchos de sus competidores por cumplir con todos los requisitos de sostenibilidad y responsabilidad que fueron, son y serán su razón de ser.

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