Se buscan proyectos innovadores en seguros, movilidad y salud digital

El próximo 31 de enero finaliza la recogida de candidaturas para la segunda edición de los Premios Fundación Mapfre a la Innovación Social. Hay tres modalidades: salud digital, movilidad sostenible y seguridad vial y sector seguros, y tres regiones concretas en las que desarrollarse: Europa, Brasil y el resto de Latinoamérica.
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Quedan muy pocos días para que expire el plazo de presentación de proyectos a la segunda edición de los Premios Fundación Mapfre a la Innovación Social. El próximo 31 de enero se cierra una convocatoria en la que también participa el Instituto de Empresa (IE Business School) y que está sirviendo para crear una comunidad propia de innovadores sociales en tres regiones específicas: Brasil, América Latina (exceptuando Brasil) y Europa.

Pero también en tres ámbitos concretos, uno por cada categoría a premiar: el de la salud digital (e-Health), el de la innovación en el sector seguros (Insurtech) y el de la movilidad sostenible y seguridad vial. Es decir, pueden presentar candidatura aquellos proyectos que mejoren la cultura de la salud y contribuyan a cambiar hábitos poco saludables.

También pueden ser premiadas aquellas ideas tecnológicas que ayuden a que el mundo corporativo del seguro sea más accesible y transparente, que mejore sus servicios y su eficiencia y que incentiven el interés por la previsión social. Y, por otra parte, aquellas soluciones tecnológicas que reduzcan la siniestralidad, racionalicen el tráfico, reduzcan la contaminación y diseñen entornos urbanos más sostenibles.

Según las fuentes organizadoras, el jurado tendrá en cuenta no solo el grado innovador de cada proyecto, sino su potencial de impacto social y su viabilidad desde el punto de vista técnico, económico y organizativo. También se valorará la capacidad y experiencia de los aspirantes a la hora de desarrollar una idea, con pruebas piloto, prototipos, etc.

A lo largo de los próximos meses, el jurado de cada región seleccionará a sus tres mejores opciones por categoría. En total serán 27 los proyectos que lleguen a semifinales, de los cuales solo quedarán nueve para la gran final. Cada ganador absoluto, uno por categoría, recibirá 30.000 euros que deberá invertir en desarrollar e impulsar la idea presentada.

Los 27 semifinalistas recibirán sesiones de mentoring online, además de la cobertura de viajes y hoteles y la difusión de sus proyectos a través de los medios de comunicación. En cuanto a los nueve finalistas, también se les adjudicarán varias sesiones presenciales de coaching y la membresía en la Red Innova.

Por el momento, esta está compuesta por los semifinalistas de la primera edición de los premios. “Pretende ser un punto de encuentro que hemos creado basado en el sistema de cocreación para promover el intercambio de conocimiento especializado y el apoyo mutuo entre sus miembros con el fin de impulsar proyectos de impacto social en todo el mundo”, explican fuentes de la Fundación.

Los primeros galardonados

La primera edición de los galardones tuvo dos premiados españoles y uno mexicano. El ganador al mejor proyecto de movilidad y seguridad vial fue Scoobic, una peculiar motocicleta de reparto desarrollada por la compañía Passion Motorbike Factory. Es 100% eléctrica, con una autonomía de 300 kilómetros y recarga rápida, que puede transportar un cajón de 1.000 litros de capacidad con 750 kilos de carga.

Además, cuenta con un electrofiltro de iones que purifica el ambiente. Según su CEO, José María Gómez, en ocho horas cada Scoobic puede limpiar 20.000 metros cúbicos de aire. Posee un desfibrilador para utilizar en situaciones de emergencia y ofrece la posibilidad de transformarse en carretilla para mejorar su acceso por zonas peatonales.

Empresas como Carrefour o Correos ya se han interesado por este sistema, que pronto podría tener una segunda fase: Mouse. Se trata de un microcamión de similares características a las de Scoobic, de un metro de ancho con capacidad para transportar doce europalets. Dos propuestas innovadoras que, según las previsiones de la compañía, impulsarían su facturación hasta llegar a los mil millones de euros en cuatro años.

El premio al proyecto e-Health se lo llevó MJN Neuroserveis por su prototipo MJN-Seras, un dispositivo para pacientes con epilepsia. Se trata de un aparato de aspecto parecido al de un audífono que registra la actividad cerebral. Cuenta con un software de Inteligencia Artificial (IA) que es capaz de reconocer y avisar de que existen riesgos de sufrir una crisis de epilepsia minutos antes de que suceda.

Se conecta por bluetooth a una aplicación específica que el paciente debe tener instalada y activa en su smartphone. Esta será la que recoja todos los datos emitidos por el dispositivo, los procese y dé la alarma de que la crisis está a punto de producirse. Y el aviso llega tanto al afectado como a otra persona cuidadora, que recibirá también la ubicación del paciente.

Además, según uno de los fundadores de la compañía, Salvador Gutiérrez, entre las mejoras que se quieren incluir en el sistema está la de iniciar un protocolo de seguridad y contactar con los servicios de urgencias del 112 si el afectado no confirma que está bien. Una opción que todavía debe organizarse con los correspondientes sistemas sanitarios.

Un premiado en México

Con respecto al galardón a la innovación aseguradora fue para la mexicana Comunidad 4uno, una compañía que ofrece planes para cubrir la asistencia sanitaria al personal doméstico. El más básico es un seguro contra accidentes, que puede irse incrementando con servicios de salud en consultas privadas solo para las empleadas o también para sus hijos menores de 24 años. Además, ofrecen la posibilidad de gestionar la afiliación al sistema sanitario mexicano.

“Todos los planes pueden aplicarse en cualquier tipo de empleado del hogar: chóferes, jardineros, mozos, nanas, cocineros, personal de limpieza, lava coches, porteros, vigilantes…”, comentan desde la compañía. Su potencial cliente es el empleador que busca dar un plus a sus trabajadores y cubrir los posibles accidentes que puedan tener durante su jornada laboral.

Pero los objetivos de sus fundadores van más allá. “Creemos que la inclusión financiera es la herramienta más poderosa para lograr el desarrollo social y económico de los empleados de bajos recursos y sus familias”, afirma Miguel Duhalt, cofundador y director de la compañía.

Su intención es implantar un modelo que sirva para hacer progresar a los casi 2,5 millones de personas que trabajan como empleados del hogar en todas sus vertientes en México y que, en la mayoría de los casos, lo hacen sin tener cubiertos sus seguros sociales, sin contrato y sin garantías a percibir una pensión.

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