Test gratuito para autoevaluar el nivel de oxígeno y luchar contra la covid

Smart Dyspnea ha desarrollado un sistema que evalúa el grado de disnea a través del nivel de saturación de oxígeno.
CE16 febrero 2021
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La disnea (dificultad respiratoria o falta de oxígeno) es la causa principal que provoca ingresos hospitalarios en pacientes de covid-19. Pero la falta de oxígeno no es un problema fácil de detectar, sobre todo, por las personas afectadas. Tres de cada cinco enfermos ingresados en España no habían notado la falta de aire por la acción del virus.

Sin embargo, aquellas personas que ingresan con un porcentaje de saturación de oxígeno por debajo del 93% tienen un 28% más probabilidades de fallecer, lo que hace imprescindible tener un medio de control para evitar complicaciones.

Frente a este grave problema, los impulsores de Smart Dyspnea han desarrollado un sistema que evalúa el grado de disnea a través del nivel de saturación de oxígeno. Se realiza de forma sencilla, mediante un mensaje de audio de menos de 20 segundos, obtenido con un teléfono móvil, y determina si esa persona necesita ser ingresada o no.

Además, han puesto en marcha un test gratuito para que las personas puedan autoevaluar sus niveles de saturación, que se puede probar en Test.smartdyspnea.com, y que puede ser de utilidad en el seguimiento de los síntomas y el control domiciliario.

La identificación precoz de este síntoma ofrece dos ventajas que pueden salvar muchas vidas: en primer lugar, el control en planta hospitalaria o en el propio domicilio del paciente, lo que permite liberar las UCI para casos más críticos. Por otro lado, facilita el ingreso en mejores condiciones de salud a las personas que lo requieran.

“Para evaluar la saturación de oxígeno es necesario un instrumental que no tiene la misma penetración que un termómetro, así que se requieren estrategias ágiles y económicas de objetivar este dato y que puedan extenderse a la población general”, explica Raúl Ferrer Peña, CEO de Smart Dyspnea.

“Nosotros hemos desarrollado una solución, basada en algoritmos de inteligencia artificial propios de Smart Dyspnea, que puede estimar de manera fiable el nivel de saturación. En caso de no estar por debajo del nivel de riesgo, proporciona mensajes para tranquilizar al usuario. Además, al hacer diferentes pruebas separadas en el tiempo, se puede comparar la evolución reforzando la decisión en base al posible empeoramiento”, añade el CEO.

Así, Smart Dyspnea puede ayudar a miles de personas a prevenir las consecuencias severas derivadas de problemas respiratorios, incluidos los causados por la covid-19.

Medicina e inteligencia artificial

La startup Smart Dyspnea ha abierto una ronda de financiación para obtener 300.000 euros que le permitan consolidar el desarrollo de la solución y comenzar los trámites de catalogación como Digital Medical Device y empezar a comercializarla de manera estable.

Smart Dyspnea combina los conocimientos médicos con inteligencia artificial. Su aplicación está basada en el test de Roth, una prueba médica sencilla y robusta (el paciente debe inspirar profundamente y posteriormente contar hasta 30) con valores predictivos de la saturación de oxígeno, con un 91% de fiabilidad.

De hecho, ya se ha incluido el uso del test en algunas de las recomendaciones de algunos gobiernos regionales españoles.

La app desarrollada por Smart Dyspnea implementa el test de Roth mediante algoritmos de inteligencia artificial y procesamiento del lenguaje natural. Este sistema permite, además, el diagnóstico y seguimiento de otros problemas respiratorios, como el asma o el EPOC, enfermedades que sufren más de 400 millones de personas en el mundo, en las que la disnea es un factor predictor crítico. Hay que sumar más de 105 millones de personas afectadas por coronavirus en el mundo y cerca de 2.3 millones fallecidos (a final de enero de 2021) como consecuencia de la enfermedad.

En el caso de la covid-19, la saturación de oxígeno se controla habitualmente mediante un pulsioxímetro. Pero las opciones disponibles en el mercado pueden rondar entre los 30 y 50 euros de media. Además, los resultados que ofrece el pulsioxímetro requieren de un conocimiento específico para interpretarse. Esto limita el posible acceso a un porcentaje muy elevado de personas con dificultades para adquirir el dispositivo, o para su distribución a nivel poblacional, o incluso, simplemente, para interpretarlo por desconocimiento.

En cambio, una política de autoevaluaciones telemáticas para el seguimiento de los síntomas respiratorios de las personas enfermas confinadas fuera de los entornos hospitalarios facilita detectar de forma precoz las evoluciones menos favorables de estos cuadros, descongestionando el sistema de salud.

Tener un sistema de control rápido, fiable y económico como Smart Dyspnea reduce la incertidumbre asociada a la enfermedad, ayudando así a disminuir la ansiedad y preocupación de las personas con problemas respiratorios.

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