Sentadas las bases para el desarrollo de un Mercado Social de Capitales

CE30 agosto 2011
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Dicen que de las profundas crisis económicas surgen las grandes soluciones a los problemas sociales; y en este sentido, todo apunta a que se trata de un buen momento para impulsar un nuevo entorno donde inversores y ONG encuentren las sinergias necesarias para trabajar juntos en la resolución de problemas sociales. Con este motivo, Fundación Compromiso Empresarial e IE University organizaron el pasado mes de junio unas jornadas de trabajo, que reunieron a más de cuarenta expertos, con el objetivo de sentar las bases de un futuro Mercado Social de Capitales.

En las últimas décadas han confluido distintas corrientes que están cuestionando la manera tradicional de abordar la solución de los problemas sociales. Si bien las estructuras filantrópicas convencionales han conseguido importantes logros en la innovación de programas y en la atención a poblaciones o grupos desfavorecidos, la posibilidad de aumentar el impacto de estas acciones se encuentra muy limitada por la dificultad de acceder a una financiación estable y por descansar en modelos económicamente poco sostenibles. No parece que la actual configuración de las organizaciones sociales (fundaciones, asociaciones, ONG, etc.) permita abordar los desafíos sociales a una escala global.

Si se quiere solucionar el problema de la falta de agua potable de una aldea en África, un proyecto de una ONG puede ser la solución. Igualmente, si lo que se pretende es incrementar los niveles de escolarización de una comunidad indígena en Latinoamérica, un programa de becas financiado por una fundación puede ser la respuesta más adecuada. Pero el desafío actual no se encuentra en solucionar casos aislados, siempre urgentes y necesarios, sino en desarrollar modelos y estructuras que sean capaces, por utilizar los ejemplos anteriores, de ofrecer una respuesta económicamente viable al problema de la carencia de acceso al agua potable de miles de millones de personas o a la falta de escolarización de millones de niños en las poblaciones del tercer mundo.

Es en este contexto donde algunos emprendedores sociales, filántropos procedentes de las punto com y fundaciones patrimoniales de gran tradición de Estados Unidos están promoviendo el nacimiento de distintos modelos «híbridos» entre el sector lucrativo y el de las ONG, que combinan la rentabilidad económica con la acción social.

Acumen Fund, Omydiar Network, Grassroots Business Fund o Social Venture Fund son algunos de los ejemplos más destacados de estas nuevas configuraciones institucionales. Por otra parte, las posturas de las organizaciones sociales y las empresariales se han ido aproximando poco a poco, aprendiendo un sector de otro.

Las compañías se han ido preocupando de los problemas sociales y medioambientales, sin dejar de pensar en el valor empresarial que ello conlleva. De este pensamiento dual que intenta combinar la rentabilidad y la acción social han surgido fenómenos nuevos como los «negocios en la base de la pirámide» descritos por C. K. Prahalad, entre los que destacan las microfinanzas, aunque actualmente se encuentran negocios en la base de la pirámide en prácticamente todos los sectores: finanzas, alimentación, salud, energía, recursos naturales, etc.

Además, recientemente Michael E. Porter y Mark R. Kramer, cofundadores de FSG, ponían sobre la palestra el nuevo concepto de valor compartido (shared value), que implica la creación de valor económico de una manera que también cree valor para que la sociedad haga frente a sus necesidades y desafíos. Por otra parte, han ido surgiendo iniciativa como la impulsada por la Fundación Rockefeller y JP Morgan que dio lugar al Global Impact Investing Network, una red que actualmente agrupa a cuarenta instituciones líderes en «inversiones de impacto».

Para analizar estos cambios y nuevas tendencias en el sector social y empresarial, Fundación Compromiso Empresarial e IE University reunieron el pasado mes de junio a cuarenta expertos procedentes de gestoras de fondos, administración pública, ONG, fundaciones, instituciones financieras, universidades y asociaciones de emprendedores sociales, entre otros colectivos profesionales, en unas jornadas de trabajo celebradas en Segovia bajo el título: «Inversiones de Impacto: Hacia un Mercado Social de Capitales».

Se trataba de trabajar conjuntamente para sentar las bases de un proyecto, pionero en España, «consistente en integrar y compartir los esfuerzos dispersos de diferentes actores y organizaciones, procedentes del sector público, privado y tercer sector en el objetivo común de desarrollar un mercado social de capitales», señala Javier Martín Cavanna, presidente de Fundación Compromiso Empresarial.

Construir los cimientos de este nuevo Mercado Social de Capitales era el objetivo que perseguían estas jornadas, patrocinadas por BBVA, que reunieron a los cuarenta expertos en distintos grupos de trabajo en los que se analizaron diversos aspectos referidos a la actual situación del mercado y las condiciones en las que se debería desarrollar el de capitales sociales; el perfil de los inversores e intermediarios financieros que encajaría en este mercado; los diferentes marcos legales e institucionales que se tendrían que establecer para su correcto desarrollo y, por último, los necesarios sistemas de medición de impacto para que las inversiones acrediten el resultado social conseguido.

Finalizados los debates por grupos se expusieron las distintas propuestas de las que los expertos allí presentes seleccionaron las más interesantes y completas mediante un sistema de votación on-line.

«La capacidad de respuesta a esta primera convocatoria confirma el interés y potencial que tiene esta iniciativa y nos anima mucho a seguir empujándola y desarrollándola. Es mucho lo que queda por delante, pero este grupo ya ha plantado la semilla», concluyó Martín Cavanna.

En este sentido, han sido cuatro las principales propuestas que han elegido los asistentes en las cuatro áreas estudiadas:

– Mercado y producto: Elaborar un mapa de la inversión de impacto en España que comprenda los siguientes aspectos: tipología de inversores, tipología de productos financieros, sectores de inversión, identificando para cada uno de los segmentos los impulsores, las barreras de entrada, las buenas prácticas, el tamaño actual y potencial de cada segmento del mercado y la propuesta de valor social y económico.

– Perfil de inversores: Desarrollar el nuevo concepto de «inversor social» frente al de donante e inversor financiero tradicional. Se hace necesaria la segmentación del inversor social en dos grandes grupos: un primer grupo que comprenda las personas con rentas altas, family office y empresas con acción social, y un segundo grupo formado por inversores institucionales y retail. En la propuesta se incluye hacer un mapa de los requerimientos que exigen los clientes del primer grupo. Definición del perfil de los intermediarios sociofinancieros: instituciones financieras formadas en lo social y nuevos actores. Finalmente, se propone llevar a cabo un plan de formación para los nuevos inversores e intermediarios financiero-sociales.

– Métrica y evaluación de impacto: Estandarizar una metodología de medición social a través de la creación de un consorcio de actores implicados en emprendimiento social (inversores, intermediarios, agencias, ONG, universidades, etc.), que incorpore y aplique al mercado español la metodología internacional y las iniciativas españolas, con un claro énfasis en la transparencia. Inicialmente se elaboraría a través del análisis y publicación de casos de éxito contrastados.

– Marco legal e institucional: Crear un grupo multidisciplinar que promueva las siguientes iniciativas por parte del Estado: a) Establecer un marco legal para fomentar la inversión de impacto pública y privada; b) Impulsar la transparencia y la rendición de cuentas en los inversores y beneficiarios; c) Crear mecanismos fiscales atractivos para el inversor social, analizando el marco legal de otros países; d) Establecer programas de formación para los funcionarios públicos; e) Definir el mapa de prioridades para la inversión de impacto a nivel nacional; f) Evitar el incumplimiento de la legislación vigente en materia social (ejemplo: LISMI), y g) Impulsar el reconocimiento para fomentar las mejores prácticas de innovación social.

Con estas propuestas se establece la hoja de ruta para desarrollar y consolidar el futuro Mercado Social de Capitales, que en palabras de Juan Luis Martínez, rector de la IE University, debe «superar el modelo tradicional asistencialista y caminar hacia un modelo donde la iniciativa emprendedora combine la satisfacción de objetivos económicos y sociales».

Los participantes se han marcado un plazo de cinco años para materializar estas propuestas y poder generar oportunidades para empresas, instituciones e inversores que buscan combinar la rentabilidad financiera y el impacto social. El primer paso que se ha dado tras la reunión es la creación de un espacio de debate donde continuar la conversación iniciada en las jornadas presenciales. Se trata del grupo de Linkedin «Inversiones de Impacto» (Vid. CE Recomienda).

Desde la plataforma on-line se podrán ir descubriendo las interconexiones entre las diferentes variables que afectan a los problemas sociales y coordinando los esfuerzos entre los diversos actores para poder diseñar una estrategia eficaz de cambio social e incrementar exponencialmente el impacto.

¿Quiénes están en el barco del Mercado Social de Capitales?

Entre los participantes de las jornadas ‘Inversiones de impacto: Hacia un Mercado Social de Capitales’ figuran: Inés García-Pinto, directora de RSC y relaciones internacionales de la CECA; Carl Muñana, presidente de Fundación Ashoka; José Luis Larios, director general de Cáritas; Gonzalo Rengifo, director de Pictet Fund; Guadalupe de la Mata, senior banker en el Banco Europeo de Inversiones; Javier Garilleti, director de Fundación PWC; Ana Millán, directora de la Fundación Accenture; Elena Valderrábano, directora de relaciones institucionales y comunicación de Fundación Telefónica; Inés Ruiz de Arana, directora de Inversión Social y RSC Banca Cívica; Maravillas Rojo, responsable de Programa Emprendedoría Social de la Consejería de Empresa y Empleo de la Generalitat de Catalunya; Nazareth Echart, directora de Gabinete de la Consejera de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Madrid; Diego Molero, asesor del concejal de Hacienda y Administración Pública del Ayuntamiento de Madrid; Antoni Ballabriga, director de RC de BBVA ; John Scade, director de Mass-Business; Catalina Parra, socia fundadora Philanthropic Intelligence; Juan Luis Martínez, rector de la IE University, y Javier Martín Cavanna, presidente de la Fundación Compromiso Empresarial.

Por Esther Barrio
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