A Facebook y Apple: ¡Congelemos a nuestros padres!

Este nuevo “beneficio social” anunciado por Facebook y Apple que consiste en ofrecer a sus empleadas la posibilidad de congelar sus óvulos para poder posponer la maternidad y no perjudicar así su desarrollo profesional; me trae muchas ideas a la cabeza.
Begoña Morales26 noviembre 2014
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Ambas empresas han indicado que es una forma de ayudar a que las mujeres no se sientan presionadas por la edad a la hora de tener un bebé.

Creo que muchas personas, mujeres y hombres, pueden sentirse también presionadas por la necesidad de atender a sus padres al llegar a determinada edad. Tener que atender una llamada de un padre que se ha caído o hacer una noche en el hospital, puede perturbar la concentración, que parece que en las empresas que han propuesto este “beneficio”, debe ser el 100% del tiempo del día.

Por ello quizás podría plantearse también la congelación de los padres y otras personas mayores durante períodos en los que las personas deban estar centradas en sus carreras.

Quizás en las empresas no debería utilizarse la palabra persona, sino profesional. Quizás en determinados períodos de nuestra vida debemos ser profesionales y en otros personas. Sería estupendo para la gestión de profesionales. Simplificaría mucho los modelos de gestión, ya que todos los profesionales tendrían las mismas necesidades e inquietudes.

Nada de jornadas partidas, reducidas, carreras con mesetas profesionales, flexibilidad horaria, teletrabajo, o cualquier nuevo modelo dirigido a gestionar eso tan extraño que es la diversidad.

Bueno, existiría una diversidad, la de capacidades, pero esa podría solventarse clasificando los profesionales en clases según su inteligencia y capacidad; al estilo de Huxley en su “mundo feliz”.

En este “mundo feliz” podrían planificarse las vidas. Las personas en su faceta de profesionales podrían congelar “los aspectos que les pudieran distraer” en los períodos laborales más fructíferos, y podrían descongelarlos cuando ya no sean de utilidad en las empresas y deban volver a ser personas.

Habría que pensarlo muy bien para no solapar las descongelaciones. Una idea podría ser, descongelar todos los óvulos a la vez para reducir los períodos de maternidad a uno y tener los 2 ó 3 hijos planificados de una vez; así podría encajarse mejor la descongelación posterior de padres, una vez los niños se hayan escolarizado todos a la vez.

Pero mejor no pensar en esto, ya que seguro que alguna mente brillante se le ocurrirá el mejor modo de hacerlo. Porque si este “nuevo beneficio de la congelación” se le ha ocurrido a las empresas más innovadoras del momento, las que han modificado el modo en que se relacionan los seres humanos inventando las redes sociales, los smartphones y los innumerables apps para hacer más eficiente cualquier actividad que se nos ocurra; estoy segura de que aplicarán todo su potencial de innovación para cambiar también el modo en que nos reproducimos, vivimos y morimos.

Creo que la concesión este año del premio príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades a Quino, creador de Mafalda, no podía ser más adecuada; ya que la única frase que, pensando en todo esto de las congelaciones, me viene a la cabeza es “paren el mundo, que yo me bajo”.

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Comentarios

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  1. maría

    artículo muy ingenioso que desmonta el mito de estas grandes internacionales y muestra el ridículo de nuestra sociedad