Seis años impulsando la transparencia

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Seis años pueden parecer, según se mire, mucho o poco tiempo. Para la mayoría de las organizaciones estos últimos seis años han supuesto un periodo de profundos cambios generados por el impacto de la crisis económica y la irrupción de las nuevas tecnologías.

Actualmente, gracias a la web, podemos hacer llegar nuestros mensajes y propuestas a las cuatro esquinas del planeta, pero, como contrapartida, la existencia de la red también ha incrementado exponencialmente las expectativas de información y las exigencias de rendición de cuentas de la sociedad.

Cuando hace seis años decidimos publicar el primer informe Construir Confianza 2009. Transparencia en la web de las fundaciones empresariales, eran muy pocos los que llamaban la atención sobre la necesidad de impulsar la transparencia de las fundaciones con el fin de fortalecer la confianza de la sociedad en las mismas.

Actualmente no se habla de otra cosa. Y no solo se habla, también se legisla. El pasado 29 de agosto el Gobierno aprobó el Anteproyecto de Ley de Fundaciones, que sustituirá a la vigente Ley 50/2002, y el 10 de diciembre entró en vigor la llamada Ley de Transparencia. Estas dos disposiciones van a suponer un cambio importante en el funcionamiento de las fundaciones.

Aunque son muchas y variadas las novedades que introducen estas disposiciones, hay tres cuestiones que destacan por su importancia: 1) la exigencia de una mayor transparencia en las fundaciones, que estarán obligadas a publicar una serie de contenidos relevantes en su web corporativa; 2) la responsabilidad de los patronos en el desempeño de sus cargos y el impulso de códigos de buen gobierno; y 3) la preocupación por la sostenibilidad económica de las fundaciones concretada en la protección especial a la dotación o capital fundacional.

Todas estas cuestiones, sin excepción, han sido anticipadas por nuestros informes. Las fundaciones que reaccionaron positivamente a los mismos se encuentran ahora en una posición privilegiada para responder a esas futuras exigencias.

El informe Construir Confianza 2014 que hoy presentamos analiza con detenimiento la evolución y el progreso de las fundaciones a lo largo de estos seis años. El balance, en líneas generales, es muy positivo. Las fundaciones han hecho importantes progresos en este periodo en todas las áreas de información analizadas.

Además, no se han limitado a hacer pública la información, sino que, paralelamente a ese esfuerzo de transparencia, han impulsado un conjunto de prácticas o políticas de buen gobierno, como la elaboración de códigos de buen gobierno o el examen y reformulación de su misión. En ambos casos, se trata de cambios de gran calado.

Esta respuesta positiva de las fundaciones nos ha animado a incluir por vez primera en este informe una serie de recomendaciones dirigidas a promover las prácticas de buen gobierno. La transparencia o publicidad activa, aunque importante, no es suficiente para generar capital institucional, ingrediente imprescindible si se quiere apuntalar la sostenibilidad a largo plazo de las organizaciones.

El año pasado ya anticipamos nuestra intención de incorporar en los futuros informes cuestiones más cualitativas. Con esta publicación queremos dar comienzo a una segunda generación de informes en los que el análisis y difusión de las prácticas de buen gobierno irán ganando más peso.

En este informe hemos querido destacar tres recomendaciones que nos parecen especialmente relevantes.

La primera se refiere a la necesidad de contar con una misión bien formulada, para lo cual resulta imprescindible que los patronatos dediquen tiempo a reflexionar sobre la corrección y vigencia de la misma de manera periódica. La segunda recomendación está relacionada con la necesidad de contar con patronos independientes que puedan velar por la integridad y continuidad de la organización. La última recomendación es una llamada de atención al órgano de gobierno de las fundaciones para que incorpore en su agenda una mayor atención al impacto de las actividades de la organización.

Las tres cuestiones están muy conectadas. Sin una misión bien formulada será difícil medir los resultados y sin resultados es imposible comprobar si estamos cumpliendo la misión. Por otra parte, si no contamos con patronos independientes que velen por el cumplimiento de la misión, la rendición de cuentas y que gestionen los inevitables conflictos de intereses cualquier esfuerzo será estéril.

Esperamos que estas nuevas recomendaciones sean recibidas con igual aceptación que las anteriores demandas de mayor transparencia en la web. En cualquier caso, estamos convencidos de que contribuirán a alimentar el diálogo constructivo que nos ha permitido a todos crecer juntos compartiendo el conocimiento durante estos últimos años.

Por Javier Martín Cavanna
@jmcavanna

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