La estrategia para la sostenibilidad en cuatro pasos

Actualmente la sostenibilidad es un concepto básico en la política de RSC de cualquier empresa, pero no solo por su compromiso con el medio ambiente o la sociedad, sino que son muchas las razones que empujan a las organizaciones a transformar sus procesos con iniciativas dirigidas a el impacto de su actividad en el entorno.
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Borja Iglesias8 septiembre 2020
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Por una parte, la cuestión ambiental es crítica para la reputación de la empresa, siendo el centro de atención de los equipos de relaciones públicas y de marketing. En términos de captación y retención de talento, las políticas sociales de la empresa son fundamentales, ya que cada vez son más los profesionales que las tienen en cuenta.

Del mismo modo, la mayor parte de los consumidores tienen el posicionamiento de la marca en relación con las cuestiones de sostenibilidad como un factor preponderante en su decisión de compra.

Desde el punto de vista económico, los procesos sostenibles garantizan una reducción de costes a las compañías, fundamentalmente en materias primas y en energía. Además, en la última década, el coste de los materiales se ha visto aumentado por los costes de las penalizaciones por incumplimiento de la legislación ambiental.

El camino hacia la transformación

Sea cual sea la motivación de las empresas para emprender su camino hacia la sostenibilidad, debe tenerse en cuenta que no se trata de una tendencia comercial momentánea o una medida puntual para ahorrar, sino más bien como una estrategia para un futuro de resultados positivos y sostenibles. Este es un movimiento de transformación cultural y de procesos.

El progreso hacia un futuro sostenible requiere un enfoque integral que considere todo el desempeño de las organizaciones, coordinando la contribución de los diferentes departamentos al objetivo final.

Es necesaria la implementación de metodologías objetivas y debidamente estructuradas que exijan la transformación de los paradigmas actuales y estandaricen una nueva cultura de mejora y sostenibilidad en las organizaciones.

El proceso a seguir puede resumirse en cuatro pasos:

  1. En primer lugar, es necesario crear conciencia y un sentido de urgencia en la organización respecto a la sostenibilidad. Esto puede hacerse mediante un diagnóstico que permita a los equipos identificar el punto de partida y las principales iniciativas estratégicas que deben abordarse. Deberían aplicarse sistemas sencillos para recopilar y compartir los principales indicadores.
  2. La transformación de las operaciones para que se basen en procesos sostenibles es el segundo paso. Esta transformación implica la reducción del consumo de energía y la selección de materiales con una huella más pequeña. Por otra parte, también debe abordarse la optimización de los procesos a fin de reducir al mínimo los desperdicios generados.
  3. El tercer punto a tratar es la cadena de suministro. Debe garantizarse que los proveedores seleccionados estén alineados con la política de sostenibilidad que se pretende alcanzar, ya sean proveedores de materias primas o de servicios.
  4. Por último, se debe llevar a cabo un rediseño del producto con el fin de lograr una economía circular. Esto puede implicar el cambio de materiales, la incorporación de tecnología para supervisar los indicadores críticos, aprovechar las sinergias entre los diferentes productos/servicios que ya están en el mercado o incluso recuperar y reciclar los residuos.
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