La Fundación Rockefeller y la inversión filantrópica

CE10 febrero 2011
7

La Fundación Rockefeller lleva casi tres décadas tratando de acercar la inversión y las actividades filantrópicas. Como señala Anthony Bug-Levine, managing director de la Fundación Rockefeller: «Durante el siglo XX la fundación tuvo bastante éxito otorgando donaciones y trabajando con gobiernos e instituciones no lucrativas para tratar de crear un mundo más justo y equitativo. En el siglo XXI nos hemos dado cuenta que los gobiernos y el sector filantrópico no pueden cumplir su misión a una escala global. Si lo que queremos es solucionar el problema de falta de abastecimiento de agua en una aldea de Ghana o proporcionar educación a una comunidad en la India, el gobierno y las organizaciones son suficientes. Pero si lo que pretendemos es solucionar el problema de falta de acceso de agua potable a miles de millones de personas o eliminar el gap en la educación no de una aldea sino de todas las aldeas y poblados del mundo, entonces no nos podemos permitir el lujo de trabajar solos y prescindir del sector privado y los inversores con ánimo de lucro».

Los intentos de la fundación de combinar la inversión y los objetivos filantrópicos comenzaron a mediados de los ochenta con los llamados Program Related Investments (PRI). Los PRI permitieron a muchas fundaciones ampliar el impacto de sus actividades más allá de las donaciones (grants), al incluir en su ayuda diferentes instrumentos financieros, como la concesión de préstamos a bajo interés, la constitución de garantías, hipotecas inmobiliarias o la compra de acciones.

La condición para que estas operaciones financieras tengan la consideración de PRI es que estén vinculadas a impulsar proyectos relacionados con la misión de la organización, como el desarrollo de la vivienda popular, el acceso al crédito, la creación de centros de salud o la conservación de ecosistemas.

La Fundación Rockefeller utilizó su primer PRI para tratar de impulsar el acceso a la vivienda en los sectores de bajos recursos. Esa iniciativa se convirtió con el paso del tiempo en un programa consolidado: Living Cities. La experiencia positiva le animó a ampliar los PRI lanzando en 1998 el Program Venture Experiment (ProVenEx).

ProVenEx invirtió aproximadamente 20 millones de dólares (que incluían capital, deuda y garantías) en sectores como las ciencias de la salud, las instituciones financieras o la producción agrícola en África y los Estados Unidos. Cuando finalizó ProVenEx en 2007 la fundación decidió incluir esta iniciativa en todos sus programas como una actividad transversal.

En un encuentro en su sede de Bellagio en el año 2007, la fundación facilitó la creación de la Rockefeller Foundation Impact Investment Collaborative. La «Collaborative» es una red de líderes de inversiones de impacto constituida por grandes fortunas, fondos de inversión, fondos de pensiones, family offices e intermediarios financieros. La red, que representa decenas de miles de millones de dólares, tiene como fin impulsar las inversiones de impacto. A pesar de la diversa procedencia de sus miembros, todos coinciden en la necesidad de sindicarse, desarrollar estándares para medir el impacto social y ayudar a desarrollar capacidades en los futuros profesionales de este sector.

7
Comentarios