Estados Unidos, en la vanguardia del voluntariado corporativo

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Bajo el concepto de voluntariado corporativo se engloba a empresas en las que grupos de empleados que destinan parte de su tiempo a trabajar conjuntamente por una causa social. Este tipo de actividades tienen una influencia positiva en los destinatarios de la ayuda, en los empleados, en la empresa y también en las ONG en el caso de que se participe por medio de éstas.

En cuanto a los destinatarios, sus beneficios directos parecen evidentes, ya que obtienen un incremento de sus recursos y la sociedad puede interactuar con la empresa dándole a conocer sus necesidades insatisfechas. En el ámbito de los empleados, se está dando una profunda transformación en el campo de los recursos humanos.

Al darles una oportunidad de dar rienda suelta a sus inquietudes de ayuda social, el concepto de relación con la empresa está cambiando. Ya no es un lugar al que se acude por obligación a obtener una remuneración necesaria, sino que es un centro de encuentro con compañeros de trabajo que comparten intereses sociales. El empleado se siente realizado, ya que encuentra una utilidad más allá de lo económico en su actividad laboral. Ayuda a que se identifique con su trabajo, con sus compañeros y con su empresa.

Los programas de voluntariado fomentan el impulso de sus valores de solidaridad, compañerismo, trabajo en equipo, compromiso, etc. Además, los empleados deben enfrentarse a nuevos problemas con los que no están acostumbrados a lidiar. En consecuencia, tendrán que desarrollar su creatividad e incrementar el diálogo con sus compañeros para buscar soluciones. Todas estas ventajas se reflejan en el funcionamiento de la empresa y pueden conducir a la creación de un vínculo fuerte con la sociedad.

La profunda influencia social del voluntariado corporativo y su percepción por parte de la gente pueden ser la clave de que se construya una confianza duradera y una vía de cooperación entre estos dos sectores de la comunidad, tradicionalmente alejados.

Las ONG, que se plantean la opción de proponer esta vía a las compañías para ayudar a los demás a través de ellas, cuentan con un mayor número de voluntarios, que, además, aportan un saber y experiencia especializados muy constructivos para la organización. El personal voluntario adapta su trabajo en la empresa al de la ONG, añadiendo a ésta profesionalidad y unos niveles de gestión con los que a menudo no cuenta.

A la hora de implementar un programa de voluntariado corporativo hay que partir de una base fundamental: el compromiso que se adopte con la sociedad tiene que estar en armonía con la misión y la responsabilidad que quiera adquirir la corporación. Las actividades que se desarrollen deben estar identificadas con la compañía para ser más efectivas, así, por ejemplo, Telefónica trata de mejorar los sistemas de comunicación en sus proyectos sociales.

Otro de los fundamentos, que no podemos olvidar, es preguntar a los empleados acerca de sus inquietudes y a los beneficiarios sobre sus necesidades. Si el enfoque del proyecto se sustenta en la inquietudes del personal, en los problemas reales de la sociedad y en los principios de la empresa, el programa de voluntariado tiene muchas más posibilidades de alcanzar un objetivo beneficioso para todos.

La empresa desempeña un papel clave en la sociedad en la que se implanta y, el voluntariado corporativo, parece una buena forma de responder a la responsabilidad ineludible que tiene. Es el sistema más adecuado para ayudar activamente, integrarse en la comunidad en la que se ha instalado y crear unos lazos de confianza y de seguridad con los empleados y con las personas ajenas a la empresa.

ESTADOS UNIDOS, PAÍS PIONERO. En nuestro país, estos programas van adquiriendo importancia poco a poco.

Sin embargo, en Estados Unidos, hace ya muchos años que son una realidad social establecida. De hecho, se trata del país, junto a Canadá, que más lo ha desarrollado y en el que el porcentaje de participación de los empleados es muy significativo. Más de la mitad de los trabajadores voluntarios en Estados Unidos invierten cuatro horas semanales en esta actividad y si se sumara el tiempo invertido por los voluntarios de este país, en términos de sueldo, alcanzarían los 200 billones de dólares al año (datos proporcionados por Bloomington Volunteer Network).

Pero, no sólo los empleados son los que se involucran en estos programas, también las empresas estadounidenses promueven activamente a nivel interno y externo el voluntariado: entre los miembros de su empresa, los jubilados, los familiares de estos dos grupos, otras empresas, etc.

Es una actividad que crece anualmente desde hace décadas en este país. Por esta razón, no podemos considerarla una moda circunstancial relacionada con estrategias de marketing, sino que hay que verla como lo que es: una realidad empresarial y social que cada vez tiene más importancia y a la que hay que sumarse si se quiere responder a las demandas tanto externas como de los empleados.

Las compañías estadounidenses tienen una visión clara de la importante labor que supone la participación de sus empleados en la ayuda social y de las ventajas que alcanza para la empresa.

Algunas restan horas de la jornada laboral a su personal para que puedan realizarlas. Creen que el voluntariado corporativo es el medio a través del cual pueden aumentar la lealtad del personal y, aún más lejos, construir una sociedad mejor. Por esto mismo, consideran imprescindible que los altos cargos de la compañía se involucren en el voluntariado, participando activamente con sus empleados.

Consideran una clave de estos programas que se lleve a cabo un reconocimiento posterior de los esfuerzos realizados por el personal, como pueda ser: la felicitación directa de un alto cargo, la publicación de un reportaje en la revista de la empresa o en su página Web, o la concesión de horas de la jornada laboral para incrementar sus posibilidades de ayudar como voluntario.

Con esto, no pretenden hacer entender a sus empleados que su participación activa en la ayuda social es un modo de mejorar su expediente profesional, ni mucho menos. Con ello, consiguen incentivar a otros para que se sumen a estas actividades. Además, al mismo tiempo que se estudia la actividad realizada por sus empleados para reconocer sus méritos, se desarrolla una evaluación del programa de voluntariado que permite aumentar el conocimiento respecto de los beneficios logrados, los errores cometidos, las necesidades de los voluntarios y de la sociedad, etc.

UNA ACTIVIDAD COORDINADA ENTRE TODOS. La gestión del voluntariado está muy avanzada en Estados Unidos. Para organizarse disponen de los denominados «Corporate Volunteer Councils» (CVC). Estos son agrupaciones de empresarios locales que realizan actividades de voluntariado con sus empleados y jubilados, así como con sus familias. Estos organismos, más bien pequeños, suelen colaborar para alcanzar un objetivo de cooperación social común. Además de éste, señalan entre sus propósitos los de ofrecer información acerca del voluntariado corporativo a otras empresas interesadas y orientar a las compañías sobre las necesidades potenciales de la población cercana.

A nivel nacional, cabe destacar la asociación Bussiness Strengthening América (BSA). Fue fundada en junio de 2002 con la misión de reunir a las empresas líderes del mercado para fortalecer a la sociedad estadounidense. El medio que proponen para alcanzar esta finalidad es el de promover, desde las empresas, el compromiso civil con el resto de la población, incentivándoles a destinar su tiempo libre en favor de los necesitados.

La BSA subraya, en su página Web corporativa (www.bsanetwork.org), que sus objetivos de futuro son: incrementar el número de empresas comprometidas con las nuevas actividades de servicio social; incrementar la efectividad de los esfuerzos de los voluntarios corporativos; promover las alianzas de voluntariado entre empresas, organizaciones de servicio a la comunidad y comunidades locales; y publicar un informe anual del impacto de las contribuciones de las empresas en la comunidad para promover el compromiso cívico y de servicio.

La BSA está integrada por más de 800 empresas, desde grandes corporaciones multinacionales, hasta negocios locales.

Entre los promotores de este organismo podemos destacar a Time Warner, AT&T, The Home Depot, The Walt Disney Company o The Timberland Company entre otros. Además de este conjunto de empresas que compone los orígenes de la asociación, ésta cuenta con cientos de afiliados que, por su pertenencia al grupo, deben promover de modo particular los objetivos de la BSA.

En Estados Unidos, la lista de empresas y sus programas de voluntariado es interminable. No sería acertado pretender que las empresas de todos los países actuaran de la misma manera, ya que la sensibilización social en cada uno está condicionada por factores diferentes y concretos. Por eso, el proceso de promoción de la responsabilidad social y del voluntariado corporativo debe seguir un camino específico, de acuerdo con la realidad social de cada país. Sin embargo, lo que hay que tener presente es la necesidad, independientemente de nacionalidades, de una integración más activa de la empresa en la sociedad.

Por María Cabrera

Empresas con iniciativa

Hay muchas empresas que destacan en Estados Unidos por sus numerosas aportaciones a la sociedad y por su fuerte compromiso con ésta, demostrado a través de diferentes prácticas, entre ellas el voluntariado corporativo.

  • GENERAL ELECTRICS. La compañía General Electrics (GE) también promueve el voluntariado entre sus empleados para tratar de mejorar las comunidades con las conviven en los lugares en los que trabajan. Sin embargo, no se centran en un segmento concreto de la sociedad, sino que procuran apoyar con sus recursos humanos ahí donde haga falta ayuda. Entre sus proyectos destacan la restauración de un colegio en Filadelfia en el que intervinieron 500 empleados de GE y la participación en un centro de rehabilitación de niños con minusvalías en Ohio. Éste último es un centro sin ánimo de lucro, con pocos recursos económicos, en el que el personal voluntario proporcionó e instaló material especializado de hospital y renovó algunos de los servicios de los que ya disponía el sitio. Más información : www.ge.com/en/commitment/community/ voluteerism
  • WALT DISNEY COMPANY. La Walt Disney Company también cuenta con una asociación de empleados socialmente comprometidos, los Voluntarios Disney, que surgió en 1992 (aunque las primeras actividades de voluntariado corporativo se remontan a la iniciativa de varios empleados en 1983) La compañía destinó, en 2004, más de 460.000 horas de tiempo laboral a actividades de cooperación y participó en más de 1.852 proyectos de voluntariado. La mayoría de los programas de esta empresa están relacionados con niños desfavorecidos. Los empleados realizan actividades como por ejemplo: restaurar locales para los más pequeños, acogerlos durante períodos vacacionales, organizar viajes para discapacitados y sus familias a los parques temáticos de Disney, administrar material escolar a los que no pueden permitírselo. Más información: http://disney.go.com/ disneyhands.
  • SIEMENS La compañía Siemens resume su confianza en el poder de los empleados para cooperar en una sola frase: «Una persona inspirada puede lograr algo diferente, pero juntos podemos cambiar el mundo». Además de colaborar con varias organizaciones sin ánimo de lucro, esta empresa formó hace años la «Siemens Caring Hands Foundation» para gestionar los deseos de colaboración social de sus trabajadores. La fundación destina un mes al año para que los empleados puedan dedicarse más intensamente a actividades de ayuda con la comunidad. Además, prepara programas de reconocimiento de los voluntarios . Más información: www.siemens.com.
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Comentarios

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  1. Ana

    Me gustaria ser voluntaria en USA, tengo visa de turismo, soy psicologa indutrial y tengo cursos de primeros auxilios y pre hospitalario, podria quedarme 6 meses apoyando en lo que sea para cualquiewr organizacion

    gracias.

    espero su respuesta.