La crisis brinda nuevas oportunidades a la India

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La recesión que estamos viviendo, con una fuerte reducción de la actividad económica, el aumento del paro, y la bajada de la cotización de las acciones, parece haber golpeado fuertemente a los países más industrializados. En algunos países menos desarrollados, sin embargo, sus efectos no están siendo tan perjudiciales. En concreto, en la India, la crisis plantea nuevas oportunidades. Los ritmos de crecimiento superiores al 9% anual en los últimos tres años, han disminuido algo en el año fiscal 2008/09, hasta situarse en un crecimiento cercano al 7%. No obstante, se trata de una muy buena noticia, si la comparamos con el significativo descenso de la actividad económica que están experimentando las economías más desarrolladas.

La reciente noticia de IBM anunciando el recorte de 5.000 puestos de trabajo en los Estados Unidos, que serán trasladados a la India (donde ya emplean a cerca de 80.000 trabajadores), y la decisión de Tata Motors, la primera multinacional india, de esponsorizar la escudería Ferrari en las carreras de Fórmula Uno son el mejor ejemplo del tirón imparable de este país.

¿Cómo consigue la India tales proezas? Hay diversas razones. En primer lugar, gracias a los últimos años de crecimiento sostenido el mercado interno ha venido expandiéndose de tal forma que la economía no es tan dependiente de las exportaciones: actualmente sólo suponen un 15% del PIB.

Además, buena parte de las exportaciones son de gran valor añadido, centradas en servicios de alta tecnología. Si se tratase de manufacturas de bajo valor, por ejemplo las procedentes del sector textil que compiten por precio, la crisis habría golpeado mucho más fuerte. Pero al tratarse de servicios de TI (Tecnologías de la Información) o de TIES (Servicios Potenciados por las Tecnologías de Información), resulta muy difícil que países como EEUU o Inglaterra puedan competir en precios con la India. La tentación de traer de vuelta las operaciones offshoring resulta muy cara a los empresarios de esos países, pues los costes en la India siguen siendo muy competitivos por unos servicios de igual calidad si no superiores.

En relación con la calidad de los servicios de las TI de las empresas indias hay que tener en cuenta que en el ranking de las firmas de software, de acuerdo con The Economist, casi todas las 400 empresas mejor clasificadas por la Universidad Carnegie-Mellon son empresas indias.

Una de las ventajas más importantes de la India, por tanto, es la naturaleza de sus ingresos de exportación. También, globalmente, la India participa con el 1,4% en las exportaciones de bienes de ingeniería. En 2007-08 exportó bajo ese concepto 33.300 millones de dólares. En los primeros cinco meses del año fiscal 08/09 alcanzó la cifra de 22.000 millones, lo cual la sitúa en una posición excelente para aumentar la cifra del pasado ejercicio.

Para entender el alcance de estas ventajas es conveniente recordar que la India hasta el año 1991, con una economía socialista de tipo soviético, era un país sin apenas servicios de calidad. Sólo a partir de la apertura económica de 1991 el subcontinente comenzó a competir seriamente en calidad. Para ello sus empresas del sector industrial y de servicios obtuvieron las certificaciones ISO con el fin de acceder a los mercados más exigentes.

Otros productos como la joyería y las piedras preciosas pueden ver disminuir sus ventas momentáneamente, pero al tratarse de «productos-refugio» para los ahorros, aun cotizando a la baja, recuperarán muy pronto los precios anteriores. Probablemente disminuirán los suministros de componentes de automóviles, al reducirse la venta de coches en las economías más desarrolladas. No obstante, en el mes de marzo se lanzó el nuevo coche Nano de la empresa Tata que, sin duda, incrementará sustancialmente las ventas en el mercado interno. La crisis actual puede ser una gran oportunidad para que la India apueste fuerte por la producción y exportación de productos de bajo consumo, como el Nano, en un momento en que la economía occidental está debilitada.

OPORTUNIDADES PARA INVERTIR. Por otra parte, la India está aprovechando la crisis económica para invertir intensamente en proyectos de infraestructuras en régimen de public private partnership, como por ejemplo:

1. La construcción y remodelación de los principales puertos, con el fin de aumentar la capacidad de recepción de mercancías y poder movilizarlas con rapidez conectando los centros de producción y las Zonas Económicas Especiales (SEZ).

2. La construcción de las autopistas que parten del «Cuadrilátero Dorado» y conectan las ciudades del interior. Estos núcleos son esenciales para crear industrias y servicios en el interior del país, desconcentrando las cinco o seis grandes metrópolis.

Es también un medio de frenar el éxodo rural a las grandes ciudades, impulsando el desarrollo de otros núcleos de población urbana.

3. La inversión en diferentes infraestructuras energéticas: construcción de embalses para producción de energía hidroeléctrica, centrales eólicas, centrales de energía térmica de gas, suministro de gas natural para la fabricación de fertilizantes químicos (para lo cual es necesario completar el gasoducto que atraviesa el país de este a oeste, desde la bahía de Krishna- Godavari hasta el Estado de Gujarat, con una inversión superior a los cuatro mil millones de dólares), centrales de energía térmica a carbón; centrales de energía solar, foto-voltaica, etc. 

4. Las inversiones en las Zonas Económicas Especiales (SEZ). En la actualidad hay más de 550 SEZ aprobadas y en distintos estados de construcción y funcionamiento. Entre ellas se encuentra el corredor de transporte rápido que une Delhi con Mumbai y que comprende: una línea de ferrocarriles que canalizará la actividad industrial y económica entre las dos principales ciudades del país y que supone unas inversiones de 90.000 millones de dólares en una extensión de más de 1.500 kilómetros; una línea rápida de transporte de mercancías; cuatro aeropuertos y cerca de una decena de SEZ, desde donde los productos y servicios serán exportados a través del puerto de Mumbai o los aeropuertos vecinos. Los promotores de esta inversión son empresas japonesas (Mitsui, Hitachi, Sony y NYK Logistics).

5. La construcción de nuevos aeropuertos y la remodelación de los existentes, con un uso intensivo de mano de obra poco calificada. En los prójimos doce años la India quiere disponer de 500 aeropuertos, partiendo de los actuales 250.

Hay una convicción generalizada de que la recuperación económica en la India, con crecimientos del orden de 10%, tendrá lugar muy pronto gracias al aumento de la capacidad adquisitiva de las poblaciones rurales, que se verán beneficiadas del empleo generado por la inversión (más de 35.000 millones de dólares fueran desbloqueados recientemente) en las obras de infraestructura.

En los últimos meses de enero y febrero, a pesar de la crisis, las cifras de crecimiento de producción y consumo son muy satisfactorias: el consumo de fármacos creció más de 24%; los productos alimenticios siguen con elevadas tasas de crecimiento; los usuarios de teléfonos móviles también están creciendo a un ritmo muy alto (en el mes de febrero alcanzaron la cifra de 13 millones, muy superior a los valores de antes de la crisis que se situaban en los 9-10 millones).

La demanda de nuevos trabajadores, sobre todo de los más calificados, también sigue creciendo a buen ritmo.

Así, por ejemplo, en los próximos cuatro años se necesitarán cerca de 500.000 científicos altamente calificados para el sector farmacéutico. Infosys, la empresa se servicios de TI, ha anunciado la contratación de 20.000 nuevos ingenieros para el año 2009 y la TCS, por su parte, anunció la contratación de 25.000 empleados más a sumar a los 130.000 que ya tiene.

En cuanto a las empresas multinacionales afincadas en la India, si bien la crisis les ha afectado algo, sus expectativas de crecimiento para este año siguen siendo muy buenas. Con pocas excepciones se puede decir que las filiales indias de ABB, Glaxo, Siemens, Cummins, Oracle, Suzuki, Whirlpool, Nestlé y Areva mejoraran la contribución de los ingresos de sus respectivos grupos.

Otras empresas que destacan son: la cementera suiza Holcim, con dos empresas en la India, ACC y Ambuja, que aunque tuvieron una caída del 25% en sus beneficios, este descenso es sensiblemente inferior al del grupo, que en conjunto cayó un 50%.

La compañía Vodafone, a través de su subsidiaria india Vodafone-Essar, registró un aumento del 37.3% en sus ingresos, alcanzando los $674 millones en el 4º trimestre.

Fue el mayor aumento entre los más de 30 países en los que está presente la compañía. En la actualidad dos de cada tres nuevos usuarios de teléfonos celulares proceden de la India. La filial de Coca-Cola en la India, obtuvo su décimo trimestre de crecimiento consecutivo, con un aumento del 28% en sus ventas.

En general, las perspectivas de crecimiento de la economia para el 2º trimestre del año 2009 son muy optimistas. En promedio, cerca del 23% de empresas formalmente constituidas esperan aumentar su plantilla en el territorio nacional.

Es muy probable que aumente la inversión directa extranjera en la India como «país-refugio» que inspira confianza a los inversores ante la retracción económica en los países desarrollados. Así ha ocurrido durante todo el año 2008 y se espera que la tendencia se mantenga durante el 2009.

En cuanto al sector agrícola (el 60% de la población vive en zonas rurales), la India está diversificando su producción y está creciendo a un ritmo del 3% anual gracias a su demanda interna. El único producto que depende de la demanda externa es la venta de flores, que es indiferente a las crisis y cuenta con un gran consumo interno. También hay buenas perspectivas de crecimiento en el sector turístico, en especial en el turismo de salud. La India cuenta con protocolos médicos muy avanzados y profesionales muy calificados en el sector sanitario; además, el boom económico de la India ha animado muchos médicos de origen indio afincados en los EEUU a regresar a su país e instalarse.

La crisis es una buena oportunidad para canalizar inversiones con una visión más a largo plazo. Gran parte del gasto público debe destinarse a reactivar los sectores de la economía que tengan potencial de crecimiento, y precisamente estos periodos de menor actividad permiten prestar más atención a esos sectores que pueden reanimar la economía tirando del consumo e impulsando la exportación. Con una planificación adecuada se pueden recuperar muchos monumentos artísticos dispersos por toda la India, para potenciar el turismo. El superávit de divisas, de más de 250.000 millones, permite acometer obras de mejora y construcción de escuelas en las zonas rurales más alejadas y contribuir a reanimar la economía de esas áreas.

Otro gran reto consiste en impulsar la construcción de viviendas mediante el otorgamiento de préstamos en condiciones preferenciales, y quizás también ha llegado el momento de hacer realidad el ambicioso plan del primer ministro de impulsar la educación mediante la creación de un número importante de centros de enseñanza media, formación profesional y educación superior.

No falta dinero en la India y, probablemente, este sea el momento oportuno para invertir generosamente con el fin de estar preparado cuando llegue la reactivación económica. Todavía queda mucho por hacer y los indios han demostrado que pueden y saben hacerlo. Sólo hay que marcar el rumbo y administrar los recursos de la manera más eficiente.

Por Eugenio Viassa Monteiro, profesor de AESE y presidente de la AAPI.
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