Transparencia: el mejor argumento

CE2 febrero 2010
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Las fundaciones empresariales han demostrado con multitud de proyectos su eficacia y su buen hacer en el sector social, pero otros aspectos fundamentales no se han cuidado tanto. Para que una fundación consiga sus objetivos y cumpla su razón de ser no es suficiente ejecutar buenos proyectos, tan importante como cumplir los fines es elegir correctamente los medios para alcanzarlos y entre esos medios ocupa un lugar importante la transparencia. Una tarea todavía pendiente en el sector fundacional.

Arranca el 2010. Nuevos objetivos, cambios, metas y expectativas. Quizá sea el mejor momento para dar luz a una tarea pendiente de las fundaciones españolas: la transparencia informativa. No hay nada mejor que un cambio de año y de década para componer una guía con la información relevante que las fundaciones deben comunicar al público.

No es casual el hecho de que, ahora más que nunca, sea ineludible la elaboración de estas pautas, que hagan que el sector fundacional recupere la confianza del público que tanto ha disminuido. Las causas son por todos conocidas. Ciertas noticias de corrupción han saltado a la palestra en este último año dejando la imagen del sector fundacional sensiblemente dañada. (Vide El (des)gobierno de las fundaciones).

Es de eso, precisamente, de lo que se trata. Según el informe Construir confianza, elaborado por la Fundación Compromiso Empresarial, cuya misión principal es impulsar buenas prácticas de gobierno en las fundaciones, las fundaciones empresariales publican abundante información sobre sus programas y actividades, pero se olvidan de comunicar quiénes son sus responsables (patronos y directivos) y de proporcionar información económica. El informe analiza a las cincuenta principales fundaciones empresariales españolas y las compara con las mejores fundaciones americanas. La experiencia y los años han hecho que sea Estados Unidos un buen ejemplo de transparencia y rendición en el sector no lucrativo.

No es que las fundaciones españolas se encuentren fuera de la legalidad. En este sentido no existe problema alguno, el meollo de la cuestión se encuentra en hacer pública la información de la que se da cuenta a los organismos oficiales. Las fundaciones presentan anualmente sus resultados al Protectorado, pero no hacen partícipe al público en general de sus movimientos.

Por tanto, cuando el informe habla de falta de transparencia no se refiere al incumplimiento de informar a los organismos competentes, sino de «la falta de voluntad activa por publicar y diseminar la información relevante haciéndola más accesible a los diferentes grupos de interés de forma permanente y actualizada». En este sentido, la reciente iniciativa del Observatorio de las Fundaciones Española (OFE) (Vide Arranca el INAEF), impulsado por la Asociación Española de Fundaciones, es una excelente noticia que contribuirá a impulsar la transparencia y a recuperar el terreno perdido.

TRANSPARENCIA E INTERNET.
En los tiempos que corren relacionamos inmediatamente accesibilidad con la red de redes. Poseer una página web es la principal puerta a la propia fundación y una forma fácil de acceso a la información corporativa. En el informe se refleja que un 56% de las fundaciones tienen web propia, un 26% lo comparte con la de la empresa que la financia, un 2% está creando actualmente un portal y un 16% no posee portal en Internet.

En este aspecto parece que las fundaciones nacionales se han adaptado correctamente a las nuevas tecnologías, pero en España aún queda mucho camino por recorrer. Los resultados muestran una necesidad urgente de crear unos parámetros claves que las fundaciones deben de seguir en la publicación de la información más relevante. Los datos extraídos del documento presentan luces y algunas sombras. Hay cosas que se están haciendo bien (por ejemplo, la publicación de la misión y los proyectos que se llevan a cabo) y otras que son manifiestamente mejorables.

MISIÓN Y PROYECTOS: APROBADO.
El primer apartado de este informe de transparencia se refiere a la publicación de los datos de contacto. El 58% aporta en su página web el teléfono y la dirección postal de la fundación. El porcentaje restante procede de aquellas que no navegan por la red y de otras que aún teniendo portal su forma de contacto es un formulario automático y no un medio directo de acercamiento. El segundo apartado se refiere a la formulación de la misión. Un 82% de las fundaciones analizadas detallan su misión. El 18% restante carece de página web o no aporta información sobre la misión. El 84% de las fundaciones que poseen web en Internet publican los proyectos que llevan a cabo. Los proyectos deben ser acordes con la misión.

GOBIERNO Y FINANZAS: SUSPENSO.
La información es más escasa según nos acercamos a temas más áridos, pero igualmente importantes. Es decir, parece que las fundaciones ofrecen la información que a simple vista se intuye que interesa más a la ciudadanía en general. Presentan la misión, las actividades y sus datos de contacto sin prestar demasiada atención a temas más profundos como quién está al mando de la organización, quién responde de su actuación y, sobre todo, cómo se están gestionando los recursos.

El 58% de las organizaciones analizadas aportan datos sobre el director general y, en pocas ocasiones, la complementan con información dirigida a dar a conocer la cúpula directiva. Pero profundicemos más. En relación con el órgano de gobierno, el 70% de las fundaciones están concienciadas de la importancia de poner rostro a estas personas, sin embargo, sólo ocho fundaciones (16%) proporcionan información adicional sobre la trayectoria o la ocupación profesional que ostenta cada miembro.

Las fundaciones empresariales publican abundante información sobre sus programas y actividades, pero se olvidan de comunicar quiénes son sus responsables y de proporcionar información económica

Y, por último, los resultados más pobres son los que se refieren a la información en materia económica. De las cincuenta fundaciones analizadas en el informe Construir confianza sólo tres (6%) publican algún contenido básico completo y ninguna de ellas hace pública la memoria de las cuentas anuales. La fundación empresarial que proporciona más información es la Fundación Endesa. Ésta publica los estados financieros (balance y cuenta de resultados), la opinión del auditor y una tabla con el cumplimiento de las obligaciones jurídico formales.

LECCIONES DESDE EL OTRO LADO DEL ATLÁNTICO.
Evidentemente todo puede mejorar, pero es complicado si nadie da una llamada de atención sobre los aspectos fundamentales en los que se cojea. Por eso resulta muy útil fijar la vista en quienes lo están haciendo mejor en esto de la transparencia y dejarse guiar por su experiencia.

Las fundaciones estadounidenses son un claro ejemplo de buenas prácticas. Construir confianza ha analizado la transparencia en la web de las cincuenta mayores fundaciones norteamericanas por volumen de activos y ha confirmado que el sector no lucrativo de ese país sigue siendo el first in class.

De acuerdo con el informe, el 98% de las fundaciones analizadas poseen página web y hacen uso de ella como medio de difusión de su información corporativa. El mismo porcentaje, o sea todas aquellas que poseen web, ofrece información sobre la misión y los proyectos. En este capítulo no se aprecian grandes diferencias con las fundaciones españolas. Las diferencias más importantes vienen a continuación. El 90% de las norteamericanas ofrecen datos sobre sus principales ejecutivos, frente al 32% de las españolas.

Siguiendo en la misma línea, el 92% de las fundaciones americanas proporciona información sobre los integrantes de sus patronatos, un 84% incluye un perfil profesional de los mismos y un 86% designa los cargos de los patronos en el patronato. Las cifras de las fundaciones empresariales españolas son sensiblemente inferiores. El porcentaje de fundaciones empresariales que proporciona un perfil profesional de sus patronos es del 16%, y sólo un 20% incluyen los cargos de los patronos dentro del patronato.

Finalmente, el 70% de las estadounidenses cumplen con la publicación de todos los criterios relativos a la información económica (estados financieros, memoria explicativa y carta del auditor expresando su opinión) frente al escaso 4 % que lo hace, y no al completo, en España. En este punto encontramos la carencia más grave de las fundaciones españolas. El hecho de que las fundaciones empresariales no hagan públicas sus cuentas a la sociedad constituye un grave error que al final termina afectando a la credibilidad y reputación de todo el sector. Cualquier fundación disfruta de determinadas exenciones fiscales y, por el mero hecho de beneficiarse de ese régimen fiscal, tiene obligación de rendir cuenta de sus actuaciones al Protectorado para demostrar que la confianza depositada en ella está siendo bien administrada. Ahora bien, al margen de la obligación de informar al Protectorado, sería muy conveniente que la rendición de cuentas se extendiese a la sociedad en su conjunto, y la manera más eficaz de hacerlo es a través de la información proporcionada en la web de las organizaciones.

Las fundaciones empresariales publican abundante información sobre sus programas y actividades, pero se olvidan de comunicar quiénes son sus responsables y de proporcionar información económica

¿Qué hacer? Para empezar, estructurar la información que se va a ofrecer puede ser un buen comienzo para mejorar en términos de transparencia. Si no se sabe lo que se considera necesario hacer público es probable que se peque de conservadores y de mantener «en secreto» esos datos. Los portales web de las cincuenta principales fundaciones de Estados Unidos organizan la información en un menú común acerca de la fundación, que suelen denominar About us o About the foundation, con las siguientes subcategorías: misión, historia, gobierno, información financiera, patronatos y ejecutivos. Estableciendo estos puntos será más fácil ofrecer una información completa de la fundación.

Una de las principales recomendaciones de Construir confianza es la necesidad de que el sector fundacional español, a través de sus representantes, se ponga de acuerdo para consensuar los contenidos de la información relevante. Algo parecido se hizo con los informes de RC o sostenibilidad de las empresas y aquí lo que está en juego es algo más que vender detergente.

¿QUÉ DEBEN COMUNICAR LAS FUNDACIONES EN LA WEB?

De acuerdo con el informe Construir confianza, la información que las fundaciones han de comunicar a sus diferentes grupos de interés debe centrarse en rendir cuentas del cumplimiento de su misión y, por consiguiente, responder a las siguientes preguntas:

1. ¿Cuál es la misión de la organización? La misión de la fundación constituye su principal razón de ser. Los miembros fundadores la crearon con un propósito concreto, ese propósito las hizo merecedoras de un régimen jurídico particular y del apoyo de muchos donantes particulares e instituciones. De ahí, que la principal obligación de la fundación sea hacer explicita su misión o los fines de la misma.

2. ¿Qué programas/actividades llevo a cabo para cumplir la misión? La única forma de verificar si la fundación es coherente con su misión es comprobando si sus actividades y programas están alineadas con la misma. No es inusual encontrarse con fundaciones que pierden el foco original tentadas por los recursos de un nuevo donante o los caprichos de un patrono. Por eso, la fundación debe hacer pública una información básica sobre sus principales programas y actividades.

3. ¿Quiénes son los principales responsables de llevar a cabo la misión de la organización? Los miembros del patronato son los garantes de la misión y sus ejecutivos los responsables de llevarla a cabo. Han sido elegidos para garantizar que la organización cumple los fines para las que fue creada y evitar posibles desviaciones de la misma. Proporcionar información de los patronos y principales directivos es una obligación ineludible

4. ¿Cómo estoy utilizando los recursos para cumplir la misión? La dotación patrimonial de la fundación y los ingresos que esta pueda obtener por diversas vías (donaciones de particulares, subvenciones, rendimientos patrimoniales, etc.) no son recursos que la organización puede emplear a su antojo, sino que están afectos al cumplimiento de la misión y, en algunas ocasiones, a la voluntad de determinados donantes que han decidido realizar una contribución para ayudar a un fin o programa muy concreto. Proporcionar una información económica detallada (estados financieros, memoria explicativa de los mismos e informe del auditor) constituye igualmente una obligación de inexcusable cumplimiento.

Descárgate aquí el informe ‘Construir Confianza’

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