Donde coexisten el retorno financiero y el impacto social

CE25 octubre 2010
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Microfinanzas significa proporcionar a las familias créditos muy pequeños para ayudarles en sus actividades productivas y el crecimiento de sus negocios. Se basan en una amplia gama de servicios (créditos, ahorro, seguros, etc.) y distintas metodologías para los microcréditos (banca en las aldeas, grupos solidarios y préstamos individuales).

En esencia las instituciones de inversión socialmente responsable se esfuerzan en tener en cuenta tanto el rendimiento financiero de las inversiones como las consecuencias sociales, éticas y medioambientales de las mismas.

El sector de las microfinanzas está experimentando una transformación significativa: de un marco tradicional dominado por donaciones de las ONG, hacia un mayor grado de participación en el mercado de capitales, mientras se mantiene su misión original de mitigación de la pobreza y desarrollo social. Dentro del rango de inversores se encuentran además de aquellos altruistas como fundaciones y ONG, inversores individuales y, cada vez en mayor medida, institucionales, incluyendo fondos de pensiones, compañías de seguros, universidades e instituciones religiosas.

No existe contradicción entre la búsqueda de un impacto social y un enfoque comercial. La búsqueda de rentabilidad es esencial para mejorar y hacer perdurar el impacto de las microfinanzas.

Las microfinanzas son principalmente percibidas como una herramienta para el crecimiento económico y la cohesión social. Muchas familias y pequeñas empresas carecen de acceso a servicios financieros. La exclusión financiera está principalmente concentrada entre aquellos que sufren pobreza y marginación social.

La expansión de las microfinanzas muestra que la construcción de sistemas financieros inclusivos es viable y en muchos casos rentable. El mercado de las microfinanzas ha sido testigo del desarrollo de nuevas y mejores tecnologías, que han permitido reducir la distancia con los sistemas financieros tradicionales desarrollados y llegar a nuevos sectores de población que estaban fuera del alcance de la banca.

Sin embargo, se observa que esta expansión no ha alcanzado a millones de familias. De este modo, las microfinanzas tienen un doble impacto, económico y social.

La capacidad del sistema bancario de alcanzar y servir como pequeñas entidades es crucial para conseguir una mejora social y económica general. La exclusión de los servicios bancarios a menudo constituye un obstáculo importante para el lanzamiento de nuevos negocios.

Desde el punto de vista del inversos institucional, las inversiones en microfinanzas minimizan el riesgo a través de una amplia diversificación de la inversión en un gran numero de países, instituciones y microemprendedores.

Ofrecen una correlación muy baja con las clases de activos tradicionales. Por otra parte, los vencimientos a corto plazo de los microcréditos reducen al mínimo el riesgo de tipo de interés y la cobertura de las divisas locales, evita el riesgo de tipo de cambio.

Dentro de los objetivos que persiguen las microfinanzas podemos destacar:

1 Dar soporte a los pobres a través del apoyo de sus actividades generadoras de ingresos. Los servicios financieros permiten a las familias aprovechar al máximo las oportunidades de negocio, responder de forma adecuada a cambios, contar con activos apalancados y transferir recursos de manera segura. El acceso a una amplia gama de servicios financieros de calidad es la clave para un crecimiento económico sostenido.

Sin embargo, el acceso a estos beneficios sólo se hará notar cuando los mismos alcancen todos los segmentos de la población.

2 Lucha contra la pobreza de manera duradera a través de la mejora de la seguridad económica y la calidad de vida de los más pobres (comida, vivienda, salud, educación de la infancia, autoestima, etc.) causando un impacto significativo en la sociedad.

  • Contribuye a una mejora sustancial de la calidad de vida de las familias en países pobres.
  • Combate eficientemente la pobreza: «No me des el pescado, enséñame a pescarlo».
  • Permite el acceso de los niños a la educación que tiene un efecto en generaciones futuras.
  • Ayuda a promover el desarrollo local (el 47% de los microemprendedores viven en el campo).
  • Ayuda a que las mujeres mejoren de forma significativa su posición en la sociedad (el 51% de los clientes son mujeres).

3 La búsqueda de un impacto social y comercial pueden coexistir: la rentabilidad es la clave para un crecimiento sostenible de las microfinanzas.

Inversiones sociales como las microfinanzas actualmente disfrutan de fuertes tasas de crecimiento. Los objetivos sociales y financieros de las instituciones de microfinanzas deben ser cuidadosamente definidos y ponderados. La experiencia ha revelado que la mayor parte de las instituciones de microfinanzas han sido capaces de combinar objetivos de desarrollo y viabilidad financiera.

Los intereses para los microcréditos son de aproximadamente 2-4% al mes. Estas condiciones son muy atractivas para los microemprendedores ya que algunos prestamistas locales cobran tasas desproporcionadas de varias veces el 100% al mes. Gracias a la competencia entre entidades de microfinanzas vemos tasas de interés disminuyendo, nuevos productos y una lucha general de las instituciones de microfinanzas por volverse más eficientes. Las microfinanzas proporcionan una rentabilidad justa y un bajo riesgo de morosidad, con un ratio de repago de los microemprendedores entre el 97-98%.

La inclusión de inversiones en microfinanzas en una cartera tradicional de acciones y bonos permite incrementar la eficiencia por diversificación de la cartera, con lo que se obtienen rendimientos mayores para un nivel de riesgo dado.

Además de la mitigación de la pobreza, las microfinanzas ofrecen rendimientos estables a lo largo de los ciclos económicos, bajas tasas de morosidad de la cartera de préstamos y correlaciones potencialmente bajas con los mercados de capitales.

Por Francisco Neri, socio de Finenza
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