¿Qué pasa con el creador de los microcréditos, Muhammad Yunus?

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Hace unas semanas leíamos en toda la prensa internacional que Muhammad Yunus, el ganador del Premio Nobel de la Paz en 2006 y gran promotor de las microfinanzas, recibía una orden de expulsión de la IMF (Institución de Microfinanzas) que lleva dirigiendo los últimos 30 años: el Grameen Bank. Pero, ¿qué hay detrás de toda esta historia? ¿Qué es lo que está pasando? ¿Y qué consecuencias tiene esto para las microfinanzas?

Analicemos los hechos que han tenido lugar alrededor de Muhammad Yunus para responder estas preguntas:

1. La decisión de apartar a Yunus se fundamenta en que el profesor tiene 70 años cuando existe una norma de la propia institución por la que sus trabajadores deben jubilarse llegados a los 60 años. Sin embargo, el consejo de la institución votó en 1999, cuando Yunus se acercaba a cumplir los 60 años, que esta normativa no era de aplicación al director general. Consejo en el que el propio estado tiene 3 consejeros, ya que tiene un teórico 25% de participación en la institución (decimos teórico porque éste es tal por la normativa ad-hoc que constituyó el banco, porque en realidad es un efectivo 3% del Capital Social, mientras que el restante capital es de los propios clientes) ¿Cómo se justifica entonces que la decisión se tome 10 años más tarde y que durante estos años hayan estado excepcionando a Yunus de la aplicación de la norma?

2. En el año 2007, durante una crisis política en la que se formó un gobierno de transición que dirigió el país durante más de un año, Yunus se propuso formar un partido político para tratar de erradicar la corrupción del país. Al final desistió, pero el intento supuso una amenaza para los dos partidos que se disputaban y disputan el poder en este país.

3. En los últimos meses han tenido lugar muchos eventos en Bangladesh que han afectado a Yunus. En primer lugar, se han iniciado o reactivado repentinamente 3 procesos judiciales más o menos directos contra Yunus, a parte del presente, en que se le ha citado personalmente y en los que no se le ha condenado por nada. En segundo lugar, se han publicado una serie de artículos atacando a Muhammad Yunus a nivel nacional en los que se cuestionaba su integridad moral y el modelo de negocio de su institución, todos ellos como consecuencia han creado un clima de desconfianza hacia el profesor y la institución. En tercer lugar, el gobierno se ha volcado en desprestigiarle a través de numerosas declaraciones, pidiéndole siempre que dimitiese.

4. El 11 de Noviembre la televisión noruega publicaba un documental del director danés Tom Heinemann que se titulaba “Caught in Microdebt” en el que, junto con una serie de documentos, se desvelaba que una donación hecha por un fondo dependiente del estado noruego, Norad, en el año 1997 había sido canalizada a través de una sociedad creada por Grameen, lo cual provocó la reacción del gobierno noruego, que pidió a Yunus que explicara el movimiento.

El documental no sólo se queda ahí, sino que va más allá, tratando de desprestigiar enteramente a Yunus, a su institución y a la idea de los microcréditos. El documental ha tenido una gran repercusión y ha generado muchas reacciones a favor y en contra de Yunus. Sin embargo, hay un par de cosas respecto a este documental que deben quedar claras:

En primer lugar, que el propio Tom Heinemann, director del documental, ha escrito un artículo para un periódico de Bangladés (bdnews24.com) donde por un lado reconoce que se ha malinterpretado su documental y que nunca ha dicho ni querido decir que Yunus se beneficiase por este caso, ni que sea un corrupto, ni que haya habido un mal uso de la donación, ni que el Grameen Bank rompiese ninguna ley. Y por otro lado, que se reafirma en que la transferencia de fondos violó el acuerdo inicial entre Noruega y Bangladés; que el informe oficial presentado por Noruega todavía no aclara qué sucedió con una parte de la donación al Grameen Bank; y que la transferencia tuvo lugar por motivos fiscales, como se desprende de las propias palabras escritas por Yunus en los documentos publicados.

En segundo lugar, se ha demostrado qué partes del documental son falsas. Lo cual ha quedado reflejado en varios vídeos publicados en Youtube, que pueden encontrarse en el canal “microfinanceresponse”. Entre ellos se encuentra uno en el que se demuestra que la primera mujer a la que Yunus dio un microcrédito sigue viva y está muy orgullosa de haber sido la primera; y no muerta, habiendo sido abandonada a su suerte, como dice la falsa hija que entrevista Tom Heinemann.

En tercer lugar, a raíz de las acusaciones que se realizaban en el documental en cuanto a que el Grameen Bank cobra tipos de interés entre el 30% y el 200%, la propia institución invitó a la organización Microfinance Transparency (institución que goza de reconocimiento de todo el sector, estando entre ellos el Banco Mundial) para que analizase sus tipos de interés, concluyendo en su informe que el tipo más alto ofrecido por la institución es del 22.84%, como muestra esta tabla:

En definitiva, se trata de una investigación que revela ciertos movimientos que resultan sospechosos y que sugieren la crítica sobre el Grameen Bank y Muhammad Yunus. Todo esto es muy positivo para el sector, ya que a través de la crítica se mejorará lo presente y se aprenderá de los errores del pasado. Ahora bien, lo que no es de recibo es la falsedad, y en este documental hay unos cuantos aspectos que son falsos.

5. En todo caso, lo que no debe pasar desapercibido para nadie es lo que el Grameen Bank ha logrado bajo su gestión. En la siguiente tabla se comparan distintos aspectos de la gestión del Grameen Bank con el resto de IMFs de Bangladesh y con dos de las más grandes IMFs de India, la cotizada SKS y Ashmithe, desde el año 2005 al año 2009, todo con datos de MixMarket (del Banco Mundial):

Como vemos, el Grameen Bank ofrece tipos unos tipos de interés muy competitivos, sobretodo en comparación con el resto de IMFs de Bangladesh. Ha tenido unas tasas de morosidad levemente mayores al resto, aunque es de destacar que tan sólo estemos hablando del 1.29%. Y es prácticamente el más eficiente, sobre todo por los bajos costes por prestatario que tiene, lo que se corresponde con el tipo que ofrece. De todo ello se puede concluir que estamos ante una Institución muy competitiva que ante todo ofrece tipos por debajo de sus competidores directos, las IMFs de Bangladesh, por lo que los más beneficiados por esta gestión son sus clientes, los más pobres.

6. Y por último, no nos podemos olvidar del fin de los microcréditos y las microfinanzas: ayudar a los más pobres. ¿Han ayudado los microcréditos del señor Yunus a los más pobres de Bangladés? A este respecto hay un par de estudios que mencionan datos muy claros sobre los estos beneficios:

El primero es el “Microfinance Industry 2009 Report: Bangladesh” (del CGAP, Banco Mundial), que indica que aproximadamente 61 millones del total de 153 millones de Bangladesíes viven por debajo de la línea de pobreza y no tienen acceso a los servicios financieros, y de éstos las microfinanzas cubren cerca de unos 17,32 millones. Lo que supone una penetración financiera de cerca del 30%, quedando todavía muchas personas por servir, pero con una notable presencia.

El segundo Estudio, de The Microcredit Summit Campaign (campaña que realiza investigaciones autónomas y que reúne cada año a todas las instituciones y personajes relevantes del sector, este año en Valladolid), muestra que en los últimos 20 años 9.43 millones de miembros de hogares han cruzado la franja del $1.25 gracias a las microfinanzas. Por lo que sí parece que las microfinanzas hayan ayudado a los más pobres.

En conclusión, en Bangladés están surgiendo simultáneamente un conjunto de actuaciones que están logrando poner en duda la figura de Yunus y removerle de su puesto. Actuaciones cuya motivación no conocemos a ciencia cierta. Parecen tener un cierto grado de oportunismo y no podemos saber si alguna tendrá algún fundamento real. Lo que sí es claro es lo que dicen los números: que Yunus ha gestionado bien el Grameen Bank, tomando como prioridad a sus clientes, los más pobres, que han sido los más beneficiados por su idea y por su modelo de negocio.

En cuanto a la decisión en sí de expulsarle, el hecho de que Yunus deje su puesto debe ser algo que decida la propia institución, su consejo, eligiendo a la persona más competente y que reúna los valores idóneos para dirigir esta institución y no por medio de una decisión unilateral del gobierno que deje en entredicho la legitimidad del sucesor, de la propia institución y de su actividad, la concesión de microcréditos.

Dejando este caso a un lado, es incuestionable la dimensión que tiene la imagen de Yunus para las microfinanzas. El sector le debe, entre otras muchas cosas, su creación y promoción mundial, pero no es menos cierto que el sector ya tiene un tamaño y extensión para no depender de Yunus, con más de 90 millones de prestatarios, más de 45.500 millones de € prestados y más de 18.900 millones de euros en depósitos (según datos de MixMarket). Se podría decir que el sector ya se ha emancipado de su padre.

Por Francisco Neri, socio de Finenza

Lectura recomendada:

Yunus, un liderazgo real

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