Teatro Accesible, cultura para todos

Prueba a cerrar los ojos. Prueba a taparte los oídos. Prueba a asistir así a una obra de teatro. La tarea no se presenta sencilla. Quizás escuches los diálogos y puedas seguir a grandes rasgos la trama. Quizás por la gesticulación y lo que logres leer en los labios de alguno de los actores del reparto puedas componer el argumento.
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Pero en ambos casos la pérdida de matices será más que evidente. Por eso, iniciativas como la de Teatro Accesible han logrado tantos asiduos con discapacidad en sus butacas.

Alrededor de dos millones de personas tienen discapacidad auditiva y visual, que se interpone en muchos ámbitos de su vida, incluido el cultural.

No poder ver la escenografía o escuchar a sus actores significa la pérdida de elementos de la línea argumental y por tanto la incapacidad para disfrutar una obra de teatro en todo su esplendor.

Por eso, Diego Carrero y Javier Jiménez que estaban estudiando diferentes desarrollos tecnológicos en el Centro Español de Subtitulado y Audiodescripción (CESyA) y veían cómo todos los avances se quedaban guardados en un cajón, decidieron fundar Aptent Be Accesible! para facilitar la accesibilidad a las personas con discapacidad sensorial.

Esta empresa, que nació como una start up de la Universidad Carlos III, tiene como principal proyecto el llamado Teatro Accesible. “Nacemos porque hasta ahora en el mundo de la accesibilidad las cosas se hacen de forma muy tradicional, muy arcaica, muy rudimentaria, y existe mucha tecnología aplicable a solucionar este problema”, explica Carrero a Compromiso Empresarial.

Teatro Accesible emerge con un doble objetivo. El primero es convertir en accesibles obras de teatro convencionales para el disfrute de aquellas personas que tienen alguna discapacidad auditiva o visual y, el segundo, la inclusión de personas con discapacidad en el mercado laboral.

Para el cumplimiento del primer objetivo, Aptent pone a disposición de los usuarios, sin coste alguno, la tecnología necesaria para que puedan entender la obra de manera autónoma, y sin necesidad “de que su acompañante le tenga que susurrar qué está pasando en el escenario o lo que han dicho los actores”, explica Beatriz Lerones, responsable de marketing y comunicación de Aptent.

Fuensanta, usuaria de prótesis auditiva y asidua desde hace dos temporadas a Teatro Accesible, lo constata: “Es muy interesante poder disfrutar del teatro plenamente como el resto de las personas. Además utilizan una tecnología fácil de manejar y controlar de tal manera que puede llegar a todas la personas con discapacidad”.

Esta tecnología consiste en, por un lado, el subtitulado para personas con discapacidad auditiva; para ello no solo proyectan en una pantalla situada en algún lugar visible del escenario los diálogos de la obra teatral, sino que también apuntan a través de códigos de colores y abreviaturas quién está interviniendo, qué entonación está usando o los sonidos que se están escuchando sobre el escenario.

La segunda herramienta que Aptent facilita a los espectadores que en su stand de Teatro Accesible lo soliciten es un receptor de sonido individual para la escucha de la audiodescripción. Se trata de aprovechar el canal auditivo para hacer llegar a las personas invidentes, mediante una voz en off, los detalles de la escenografía y de todo lo que está sucediendo sobre las tablas: decorado de las distintas escenas, vestuario de los actores, cambios de iluminación, entradas y salidas, etc.

“Muchas veces es una labor de encaje de bolillos, porque hay que explicar las cosas en uno o dos segundos del silencio que se produce en el diálogo de los actores”, explica Esmeralda Azkarate-Gaztelu, encargada de la accesibilidad de las obras en Aptent.

El tercer sistema es el bucle magnético individual que permite a usuarios de prótesis auditivas (audífono o implante coclear) escuchar el sonido de la obra de teatro de una forma nítida, pues el sonido se envía directamente a su prótesis.

Este mismo aparato sirve a las personas con menor capacidad auditiva, pero que no son usuarios de prótesis, escuchar de manera amplificada (con regulador de volumen) el sonido de la obra teatral a través de unos auriculares.

Aptent también ofrece la posibilidad de hacer accesible para personas sordas las obras de teatro mediante la interpretación de lengua de signos, pero en comparación con los subtítulos, las dificultades y costes son mayores.

Finalmente, el programa de mano en braille ha dado paso a una más moderna introducción en audio que los espectadores con discapacidad visual pueden escuchar en los momentos previos a la obra. “Fue una casualidad; la impresora en braille se nos rompió y nos dimos cuenta de que era el momento de cambiar de sistema, pues el braille solo lo suelen conocer las personas invidentes de nacimiento y por tanto no era accesible para todos”, explica Azkarate-Gaztelu.

Acceso al empleo

El segundo objetivo que persigue el proyecto Teatro Accesible es el de la integración sociolaboral de las personas con discapacidad, en concreto, de aquellas que están diagnosticadas de enfermedad mental. En Barcelona colaboran con la Fundació Els Tres Turons, y en Madrid, con el Centro de Rehabilitación Laboral Nueva Vida, gestionado por la Asociación Psiquiatría y Vida, que son las piezas clave de este proyecto de Teatro Accesible, pues ponen a disposición a profesionales con conocimientos de subtitulación intralingüística y audiodescripción así como personal de sala.

Como explica José Colis, codirector del centro de Rehabilitación Laboral Nueva Vida, “debemos poner énfasis en la formación de los potenciales trabajadores, y para ello, estar atentos a las novedades del mercado de trabajo en lo que se refiere a los llamados yacimientos emergentes de empleo”. Es así como contactaron en 2011 con CESyA para que impartiera formación en estos ámbitos de la accesibilidad en su centro de empleo.

Estos expertos en rehabilitación de personas con trastornos mentales no tienen duda de los beneficios de la integración sociolaboral: “Para estas personas, como para todos nosotros, el empleo se asocia con la autonomía económica, el bienestar, la autoestima y esa necesidad que albergamos los individuos de la construcción de proyectos personales que den sentido a nuestras vidas. Indudablemente, también se asocia con esa saludable sensación de participación, de involucración, de pertenencia al grupo social”.

Científicamente, explica Colis, “las investigaciones coinciden en afirmar que el desempeño de un trabajo remunerado mejora el pronóstico y la evolución de las llamadas enfermedades mentales”.

Los avances en los actuales tratamientos médicos y psicosociales también han supuesto que cada vez sean más las personas que con trastornos mentales puedan acceder al mercado laboral y a la integración plena en la sociedad. “El proyecto Teatro Accesible es una demostración de que estas personas pueden desarrollarse profesionalmente en empleos de vanguardia”, concluye Colis.

Nacho es un claro ejemplo de ello. Trabaja como personal de sala desde finales del 2012 atendiendo a las personas que acuden al stand que dispone Aptent en cada uno de los centros dramáticos donde se desarrolla el proyecto de Teatro Accesible, explicándoles cómo funciona el dispositivo que permite la accesibilidad y resolviendo todas las dudas que durante la función puedan surgir. Tímido ante las preguntas, resume su experiencia con un significativo “me gusta”.

Gran parte de la ‘culpa’ de que en Teatro Accesible se cuente con personas con enfermedades mentales es de la Fundación Vodafone España, que a la hora de embarcarse en el patrocinio del proyecto lo puso como condición.

“El proyecto Teatro Accesible se engloba en lo que en el conjunto de fundaciones del Grupo Vodafone denominamos Mobile for Good, que consiste en fomentar el uso de las TIC y desarrollar soluciones tecnológicas para mejorar la calidad de vida de las personas. En concreto esta iniciativa encaja con nuestro objetivo de mejorar la integración social y laboral de las personas con discapacidad a través del ocio adaptado”, explica Pilar Sánchez Arbás, responsable de Proyectos Sociales de Fundación Vodafone España.

“Las principales asociaciones del tercer sector con las que colaboramos estrechamente nos demandan iniciativas para que los colectivos vulnerables puedan disfrutar de las mismas actividades de ocio que el resto de la sociedad y de una manera continuada en el tiempo.

El proyecto Teatro Accesible cumple con estos dos requisitos. Por una parte utiliza las TIC para eliminar las barreras de acceso al ocio, y por otra cuenta con una programación de funciones accesibles durante todo el año que permite que las personas con discapacidad puedan disfrutar del teatro con sus familiares y amigos”, concluye Sánchez desde la entidad patrocinadora de Teatro Accesible.

Y es que además de accesible, este proyecto promueve una cultura inclusiva, donde personas con y sin discapacidad puedan disfrutar juntas de una jornada de teatro. “Nunca haremos funciones solo para personas con discapacidad, no se trata de tenerles en un gueto; queremos que en cualquier obra de teatro pueda venir quien quiera”, añade Lerones.

Esta iniciativa de Teatro Accesible encuentra el marco perfecto en la Estrategia integral española de cultura para todos. Accesibilidad a la cultura para las personas con discapacidad, por la que el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y el Ministerio de Cultura acuerdan que al menos el 10% de las producciones y representaciones de los teatros nacionales dependientes del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música (Inaem) y de aquellas que perciban subvención del Ministerio de Cultura, sean accesibles para las personas con discapacidad auditiva y visual.

Por eso no es de extrañar que de diez centros dramáticos en los que se desarrolla el proyecto Teatro Accesible, solo uno sea de propiedad privada. Y aunque el cierre de convenios sea la parte más compleja, lo cierto es que Aptent ha tenido el camino bastante abierto desde los inicios. Las conversaciones con la Fundación Vodafone España dieron sus frutos enseguida y el Centro de Rehabilitación Nueva Vida se sumó de inmediato al proyecto.

Tres patas de un proyecto que empezó en la temporada 2011-2012 con representaciones en el Teatro La Latina y el Teatro Bellas Artes de Madrid, y que inicia esta temporada 2014-2015 con representaciones accesibles en 35 producciones teatrales y 70 sesiones, y una programación continuada en una decena de teatros en Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Sevilla.

Nuevas tecnologías, aliadas de la accesibilidad

Actualmente las nuevas tecnologías, lejos de incrementar la brecha que inicialmente pudiera crearse entre las personas con y sin discapacidad, se han convertido en piezas claves para la normalización de la vida de las personas con dificultades. La accesibilidad, un derecho reconocido por la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ONU, 2006), encuentra su mayor aliado en las TIC.

teatro_accesible_tecnologiaDesde Aptent están pensando ya en el siguiente avance para hacer más accesible aún el teatro. Se trata de aumentar cada vez más la autonomía de los asistentes y eso pasa por suprimir los receptores específicos, que facilitan de manera gratuita en la entrada del teatro, por otros que estén al alcance de todos. Y esos son los extendidos smartphones.

“Con los móviles solventamos muchos de los problemas que tenemos como el coste de los equipos, el mantenimiento y manejo, etc. Si somos capaces de eliminar el proyector, la pantalla y todos los transmisores y simplemente con un portátil que monte una red local, o más sencillo aún, con que los usuarios se conecten a la nube directamente, podemos distribuir la accesibilidad.

Se trata de agilizar y hacer más barato el proceso. Tanto los subtítulos como el sonido de sala podrían llegar directamente al terminal móvil del espectador”, explica Diego Carrero, que ya está poniendo en marcha sistemas similares en el ámbito de la educación: “A través de estenotipia o de reconocimiento de habla podemos generar los subtítulos de lo que dice el docente y transmitirlos directamente al móvil del estudiante con discapacidad, que además puede quedar registrado para que pueda leerlo de nuevo en casa”.

En constante investigación y desarrollo, el futuro pasa, según el cofundador de Aptent, por crear un software libre “para que todo el mundo pueda crear y ofrecer accesibilidad como no se ha ofrecido antes”.

Se trataría de que una vez preparada la accesibilidad de una obra, es decir, los subtítulos y la audiodescripción, cualquier persona pudiera disfrutar del teatro accesible en cualquier momento y sesión. Con un sistema parecido a la identificación de canciones que realiza Shazam a través de la captura de un fragmento de esta, este nuevo software podría sincronizar los subtítulos o la audiodescripción con la sola escucha del sonido que haya en escena.

Por su parte, la Fundación Vodafone España, junto con la ONCE, ha promovido la creación de la aplicación gratuita AudescMobile, que permite a las personas con discapacidad visual acceder a la audiodescripción de películas, series, etc., y en general facilitar la accesibilidad a cualquier producción audiovisual.

La aplicación, desarrollada por la empresa S-Dos, ofrece de forma fácil y ubicua la audiodescripción en un dispositivo móvil y permite su reproducción de forma sincronizada con un vídeo en curso independientemente del medio audiovisual: cine, televisión, Internet, DVD. Esta sincronización se realiza basándose únicamente en el audio del título que se está reproduciendo, independientemente de la plataforma física sobre la que se emite, explican a Compromiso Empresarial.

Paso a paso

El equipo de Aptent, compuesto por trabajadores con y sin discapacidad, se encarga de todo el proceso de accesibilidad de las obras teatrales.

La primera tarea que llevan a cabo es el cierre de los acuerdos y funciones con los diferentes teatros, a los que solicitan los libretos para preparar los subtítulos de la representación. Adicional al libreto, realizan una grabación de la obra para poder elaborar la audiodescripción, identificando elementos claves de la trama que el espectador no ve y calculando tiempos y silencios donde intervenir.

A continuación graba las explicaciones a través de un sistema de síntesis de voz, que permite meter cambios en la locución, si fuera necesario, sin que el espectador perciba ninguna diferencia de tono. Una obra puede llegar a tener 400 pistas de grabación que van emitiéndose a lo largo de la función, en lo que se conoce como semidirecto.

Además, desde la apertura de puertas, el espectador puede escuchar la audioguía de presentación de la obra que el equipo de Aptent ha preparado e irse poniendo en situación de los personajes, el escenario, el vestuario, la iluminación, etc.

Solo falta adecuar el teatro. Estudiar el mejor lugar para colocar una pantalla donde proyectar los subtítulos, sin que sea demasiado intrusiva y moleste en la escenografía, pero lo suficientemente visible para que el espectador pueda leer y ver simultáneamente la obra teatral.

También hay que instalar varios dispositivos tecnológicos que permitan la óptima recepción del sonido; micrófonos extra se extienden por el escenario para captar todo lo que suceda sobre las tablas y enviarlo a las petacas que manejan los usuarios con discapacidad, tanto para bucle magnético como para la amplificación del sonido mediante auriculares.

Ahora sí, puede comenzar la obra. Y Compromiso Empresarial prueba a cerrar los ojos y taparse los oídos desde las butacas del Teatro María Guerrero de Madrid para disfrutar de la función VIP (Very Important Person), dirigida por Ramon Fontserè. Y es entonces cuando se produce la magia de poder ‘ver’ con los oídos y ‘escuchar’ con los ojos. Poder, en definitiva, disfrutar de la cultura sin limitaciones; deleitarse con el Teatro Accesible.

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Comentarios
  1. Andres Stangalini

    Estas herramientas son inclusivas. Todos deberían implementarlas para que nadie quede afuera de las actividades culturales.
    Me gusta mucho “La segunda herramienta que Aptent facilita a los espectadores que en su stand de Teatro Accesible lo soliciten es un receptor de sonido individual para la escucha de la audiodescripción.”
    Gracias Andres Stangalini.