Nespresso, o cómo implementar una estrategia de RSC en toda la cadena de valor

Nespresso pone en marcha su estrategia de RSC The Positive Cup. Con ella se compromete a lograr el 100% de sus cafés de forma sostenible, apoyando a los caficultores de zonas rurales de países en vías de desarrollo, como Colombia, Kenia, Etiopía o Sudán del Sur a través de su colaboración con organizaciones como TechnoServe, Rainforest Alliance y Fairtrade International, entre otras.
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Nespresso es una de las marcas de café gourmet más reconocidas a nivel mundial. Dependiente del grupo empresarial Nestlé, acaba de poner en marcha una nueva estrategia de RSC llamada The Positive Cup con la que se pretende agrupar y dar un mayor recorrido a acciones que la firma lleva realizando desde hace más de una década, principalmente en materia de sostenibilidad.

Según el director de marketing de Nespresso, Jaime de la Rica, el gran objetivo de este programa es alcanzar una serie de hitos de cara al horizonte 2020. Para empezar, pretende obtener el 100% de su gama de cafés de manera sostenible, mejorando las condiciones laborales de los caficultores con los que trabajan, de los cuales más de la mitad están en Colombia.

“Para ello hemos ampliado nuestro programa AAA Sustainable Quality, por el que nuestros agricultores están alcanzando una serie de estándares de calidad en lo referente a la gestión del agua, la biodiversidad y el trato justo de los trabajadores”, asegura de la Rica. Esta iniciativa, que lleva funcionando desde 2003, es posible gracias a la colaboración de Rainforest Alliance, una organización sin ánimo de lucro con casi 30 años de historia que tiene como fin acabar con la deforestación e impulsar la biodiversidad.

“Estamos protegiendo diversos entornos naturales trabajando con 1.500 agricultores individuales de banana, café, cacao y té, los productos de exportación que afectan a la biodiversidad”, afirma Mercedes Talló, directora de Cadenas de Valor Sostenibles de Rainforest Alliance. Y lo están consiguiendo enseñándoles a producir de forma sostenible, mejorando las prácticas de uso de la tierra.

Sus colaboradores se están desplazando hasta las zonas de cultivo para enseñarles técnicas agrícolas menos agresivas para la tierra y poder concederles así diversas certificaciones de calidad, relevantes a nivel internacional. De toda la producción del mundo, sólo el 1-2% cumple los requisitos de calidad y sabor de Nespresso. Por ser un café de calidad superior, Nespresso paga un 30-40% más que el precio medio, según la Bolsa de Nueva York.

“Los caficultores pueden vender su producción a quien quieran, las acciones de desarrollo que hemos llevado a cabo en cada plantación no les impiden realizar acuerdos comerciales con otras empresas”, explica Susana Robledo, responsable de Proyectos de Sostenibilidad de Nespresso. Dentro de este objetivo, la marca ha mostrado su deseo de fomentar también el desarrollo sostenible del sector cafetero y su comercio justo en países como Etiopía, Kenia y Sudán del Sur.

En este último país, todavía en guerra, la empresa de café en cápsulas lleva varios años trabajando con su socio TechnoServe para ayudar a reconstruir esta industria. De hecho, en 2013 promovieron las primeras exportaciones del país no relacionadas con el petróleo, de las cuales nació una de las variedades comercializadas por la marca: Suluja ti South Sudan.

Jubilaciones en Colombia

Por otra parte, la compañía lleva desde 2013 con un proyecto piloto en la región de Caldas (Colombia) que tiene como objetivo que las nuevas generaciones no abandonen las zonas rurales y sigan trabajando en el sector del café de la misma forma sostenible que sus antecesores: el Programa AAA Farmer Future.

Susana Robledo explica que la marca se nutre con el trabajo de 70.000 caficultores de 12 países en todo el mundo. “Para nosotros es vital que su capacidad productiva se mantenga e, incluso, que mejore. Por eso hemos apoyado la creación de un fondo de jubilación para los agricultores de Colombia”.

Según Robledo, era necesario trabajar en ese aspecto, ya que en estos momentos sólo un 7% de los agricultores colombianos tiene derecho a pensión (sólo se consigue a través de una aportación económica fija mensual a las arcas del Estado) y muy pocos cuentan con la cobertura de algún seguro. “Éstas eran las claves que había que cubrir para protegerles, una serie de riesgos externos que había que solventar”. Por eso, Nespresso comenzó a colaborar junto con el Gobierno colombiano y la ONG Fairtrade International para mejorar las tasas de acceso a la jubilación entre los miembros de las cooperativas del café.

“El Gobierno quiso trabajar con el Programa AAA Farmer Future desde su puesta en marcha en 2013. Gracias a ello, los agricultores adscritos a él reciben una ayuda económica anual para hacer crecer sus ahorros de cara a su jubilación”, explica la responsable de Sostenibilidad de la marca. En estos momentos hay cerca de mil cafeteros que se benefician de la iniciativa, y se espera que para finales de año haya, por lo menos, cien más.

Además, ha servido como ejemplo para que otras cooperativas pongan en marcha medidas similares y se multiplique el número de colombianos que cotizan por jubilación.

Reciclaje y emisiones

Por otra parte, Nespresso quiere mejorar sus niveles de emisiones y aumentar las tasas de reciclaje de los materiales de sus cápsulas. Antes de 2020, la firma pretende conseguir que el 100% de aluminio que contiene su café sea compatible con el nuevo estándar de la Iniciativa para la Gestión del Aluminio. Además, entre sus planes de RSC está el de ampliar el número de puntos de recogida de cápsulas usadas, una red que sólo en España y Portugal cuenta con más de mil contenedores, la mayoría localizados en sus boutiques de venta.

Desde esos puntos de recogida, una empresa de logística contratada por Nespresso traslada las cápsulas utilizadas a una planta de compostaje gestionada por la compañía Tradebe. Ésta se encarga de separar el café del aluminio mediante una maquinaria especialmente diseñada para este fin. El aluminio se traslada a una planta en la que se procede a su refundición y reutilización.

En cuanto a los posos del café obtenidos en este proceso, se emplea para enriquecer un compost que se destina a fines agrícolas, más concretamente al Delta del Ebro. Allí la empresa cafetera lleva cinco años impulsando la fertilización de campos de arroz a través de los agricultores de la Cámara Arrocera del Montsià para luego comprar la cosecha completa y donarla a la Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal). En la última se recolectaron 100 toneladas que se repartieron entre los 55 Bancos de Alimentos españoles.

Por último, sus responsables se comprometen a reducir antes de 2020 un 10% la huella de carbono de la compañía, a reforzar la capacidad de recuperación de las tierras de cultivo y ayudar a revertir la degradación de los ecosistemas naturales. De hecho, para mejorar la eficiencia de estas operaciones, la marca también plantea iniciativas propias como la plantación de árboles, útiles para la captura de carbono, para la regeneración del suelo y la disponibilidad de agua.

El ciclo de vida de una cápsula de café
El ciclo de vida de una cápsula de café
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Comentarios

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  1. Mercedes

    Bueno, leer esta actitud de Nespresso, me ha decidido a comprarla y a elegirla entre otras marcas. Bien por Nespresso!!!!

  2. ALICIA MIR

    Buenas tardes,

    Estoy desarrollando un proyecto de RSC en Canarias bastante innovador relacionado con la agricultura ecológica y la acción social implicando a voluntariado de grandes empresas que podría interesarles.

    Les ofrezco un espacio de tiempo para explicarles en detalle como participar de este proyecto global en el que TODOS GANAMOS.

    Gracias anticipadas por su interés y enhorabuena por los proyectos que ya llevan a cabo.

    Alicia Mir