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Ciencia, salud y TIC: tres campos comprometidos con el empleo juvenil

Año tras año los denominados perfiles STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) están aumentando notablemente en España gracias, en parte, a sus potenciales salidas laborales y a las múltiples oportunidades que industrias como la farmacéutica o la de las telecomunicaciones ofrecen a los recién licenciados a través de programas de captación de talento.
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A pesar de que España ha conseguido reducir sus cifras de desempleo juvenil, su tasa sigue siendo alarmante. De hecho, hace unos días la Comisión Europea pedía a las administraciones públicas españolas más medidas para mejorar en este campo. Según el informe anual de empleo en la UE, presentado por la comisaria Marianne Thyssen a mediados de noviembre, España ha registrado un gran descenso del paro entre los más jóvenes, de un 55% en 2013 a un 39% en 2016. Una caída importante que, sin embargo, sigue estando por encima de la media comunitaria (16,6%) y copando los últimos puestos del ranking entre los países de la UE.

A estos datos se suman los aportados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su reciente estudio Tendencias mundiales del empleo juvenil 2017. Según éste, el 20% de los trabajadores jóvenes localizados en España no obtienen los ingresos suficientes como para ser solventes económicamente (elaborado con datos de 2015 de la agencia europea de estadística Eurostat).

Una situación que desde la organización se ha tildado de “especialmente grave”, ya que no solo hay un problema de desempleo entre los menores de 30 años, sino que muchos de los que encuentran trabajo cuentan con unas condiciones laborales que no les dejan salir del umbral de la pobreza.

No obstante, no es una situación generalizada en todos los sectores económicos. Según el documento de la OIT, finanzas, comercio y salud son los tres nichos en los que mayores tasas de crecimiento de empleo juvenil se han dado. Al otro lado se localizan la industria manufacturera, la construcción y las administraciones públicas, que aún arrastran las consecuencias de los años más duros de la crisis económica.

Según un informe de la OIT, finanzas, comercio y salud son los tres nichos en los que mayores tasas de crecimiento de empleo juvenil se han dado.

Por otra parte, fuentes del organismo internacional aseguran que se ha detectado un aumento considerable de “jóvenes muy cualificados en los países de altos ingresos”. Éstos suelen encontrar mejores oportunidades dentro del perfil STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés).

Un campo en el que España está despertando cada vez más vocaciones. Y es que, según un estudio reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), un 26% de los graduados en el país en titulaciones de educación superior pertenecen a estas disciplinas. Se trata de uno de los porcentajes más altos, un 3% por encima de la media, que podría tener un efecto revulsivo frente a las altas tasas de desempleo juvenil que reinan dentro de España. Eso sí, siempre y cuando las empresas sepan captar y retener ese talento.

El ejemplo de la industria farmacéutica

Uno de los sectores en los que se encuentran mayores oportunidades de entrada en el mercado laboral es la industria farmacéutica. Según la Encuesta de Empleo publicada el pasado verano por su patronal, Farmaindustria, en 2016 se firmaron unos 4.300 nuevos contratos, y uno de cada tres se rubricó con menores de 29 años.

Esta situación se da en un entorno que genera cerca de 40.000 puestos de trabajo directos (una cifra que se prevé superar en 2017), de los que un 93% son indefinidos y casi un 60% son de alta cualificación. Dos tasas que destacan frente a la media de contratos temporales del conjunto del mercado laboral español (26%) y de trabajadores activos con título universitario (42%).

Fuente: Farmaindustria

“En este sector es habitual encontrar sólidos programas de becas o de financiación de proyectos, destinados al colectivo de licenciados y estudiantes de postgrado”, comenta María Cantera, jefa de equipo de Randstad Professionals en la especialidad de Life Sciences.

Una afirmación que corrobora Laia Subirana, su homóloga en Spring Professional, la división especializada en selección de perfiles intermedios y directivos del Grupo Adecco. “La industria farmacéutica suele tener programas específicos denominados Talent Graduates Programs. A través de ellos se recluta el mejor talento en diferentes universidades y centros de postgrados y másteres, donde seleccionan candidatos jóvenes con potencial de crecimiento. Les ofrecen su primera oportunidad laboral importante, crecimiento y formación, y así consiguen una alta fidelización entre este colectivo”.

Eugeni Sedano, vocal nacional de Industria del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) añade que tampoco se pierde de vista a los alumnos aventajados que salen de Formación Profesional. “Es un buen punto de entrada hacia cargos intermedios, especialmente en el ámbito de la fabricación, en el que los estudiantes de FP tienen un amplio conocimiento”.

También son habituales las estrategias de retención de talento. “Algunos laboratorios tienen implantados programas que ofrecen a los perfiles seleccionados la financiación de formación de postgrado o especialización; programas rotacionales en diferentes posiciones dentro del laboratorio o incluso estancias e intercambios internacionales”, comenta Ramón Bonet, vocal de Industria del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona.

Como reflejo de todas estas prácticas se puede poner como ejemplo a la multinacional Novartis, aún más después de que se haya convertido en la mejor empresa farmacéutica para atraer y retener talento, según el ranking Merco Talento 2017, elaborado por el Monitor Empresarial de Reputación Corporativa, y mejor empresa Top Employers España 2017.

Novartis se ha convertido en la mejor empresa farmacéutica para atraer y retener talento, según el ranking Merco Talento 2017.

“Hemos establecido diferentes alianzas y desarrollado sinergias con centros educativos que nos permitan ofrecer prácticas a aquellos estudiantes y jóvenes profesionales que busquen continuar su proceso de aprendizaje en un entorno empresarial real”, explica Alfonso Casero, director de Recursos Humanos de la compañía en España.

En esta línea cuentan con programas como el International Biotechnology Leadership Camp, dirigido a los mejores alumnos graduados y posgraduados interesados en la biotecnología, o The Novartis Campus. “Éste ofrece prácticas a jóvenes que están terminando la carrera o van a iniciar un máster. El objetivo es darles la oportunidad de aprender con el apoyo de un tutor, que les va guiando a lo largo de todo el proceso. Una vez este periodo de prácticas finaliza, se les ofrecen diferentes oportunidades para continuar con su desarrollo profesional en diversas posiciones”, comenta Casero.

El potencial del sector de las TIC

Otra de las industrias que mayor número de empleos de alta cualificación ha generado en los últimos años ha sido la de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Según el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI), en 2015 había más de 354.000 puestos de trabajo dependientes del sector, 200.000 directos atendiendo al último informe sectorial de la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información, Telecomunicaciones y Contenidos Digitales (Ametic).

Como en el caso del sector farma, las TIC abren constantemente las puertas a los recién salidos de la universidad, y muchas de sus empresas cuentan con programas de captación de talento. Para muestra, un botón: en su indicador del tercer trimestre de 2017, el portal de búsqueda de empleo especializado Ticjob.es asegura que un 21% de los puestos ofertados se dirigían a perfiles junior, con poca o nula experiencia laboral.

12%
empresas españolas

tiene problemas para cubrir vacantes especializadas del sector de las TIC.

De cara a 2020, se espera que las cifras de empleo generados en este entorno aumenten en gran medida. No sólo en cantidad sino también en calidad, teniendo en cuenta que, según datos de 2016 del Instituto Nacional de Estadística (INE), un 12% de las empresas españolas tiene problemas para cubrir vacantes especializadas del sector de las TIC.

El Informe Empleo en IT 2017. Profesiones con futuro, elaborado por Infoempleo y Deloitte y presentado hace unas semanas, asegura que las contrataciones en este ámbito crecerán un 40% en los próximos tres años en toda Europa. De hecho, se calcula que en España harán falta 100.000 profesionales cualificados de aquí a 2027.

Así lo cree David Teixidó, director general de la consultora tecnológica Pasiona, que asegura que en estos momentos se encuentran “con una necesidad continua no solo de incorporar nuevos miembros al equipo, sino de contar con perfiles cada vez más especializados y con conocimientos y destrezas muy concretos para adaptarlos a nuestra metodología de trabajo y nuevas tecnologías. Desde su punto de vista, la solución pasa por formarlos desde la empresa: “Más el 90% de los estudiantes que hacen prácticas en Pasiona a través del programa FP Dual, se quedan con nosotros”, comenta.

Sin embargo, desde el punto de vista social, las TIC tienen una enorme desigualdad de género. “Las mujeres suponen menos de una cuarta parte de los ocupados en este sector”, asegura Ana Mª González Ramos, especialista en sociología y antropología de la Universitat Oberta de Cataluña y una de las autoras del informe Las mujeres en el mercado de trabajo de las tecnologías.

Junto con Nùria Vergés Bosch, de la Universidad de Barcelona, y José Saturnino Martínez García, de la Universidad de La Laguna, recomienda que tanto el sistema educativo como el mercado laboral asuman “ciertos retos” dirigidos a atraer a las mujeres hacia este perfil profesional. “Deben combatir especialmente los estereotipos negativos respecto a la elevada masculinización del entorno”, reza el estudio.

El escaso volumen de mujeres en las profesiones tecnológicas supone la exclusión de esta población por razones de género.

Desde el punto de vista de los autores, el escaso volumen de mujeres en las profesiones tecnológicas supone la exclusión de esta población por razones de género. “Están escasamente representadas en los estudios de ingeniería, informática y el diseño de las tecnologías tanto en los niveles de formación profesional superior como en los grados universitarios”, concreta el texto.

Según los datos recabados por González Ramos, en el curso 2014-15 las estudiantes matriculadas en carreras tecnológicas y de ingenierías alcanzaban el 26,1%. Una cifra muy inferior al porcentaje de mujeres que se decantan por especialidades de la salud (70,1%) y ciencias (52,6%).

Las profesiones sanitarias, de las mujeres

Precisamente es en esos entornos donde está más cercana la paridad. A la fuerza, teniendo en cuenta que el número de mujeres especialistas que salen de facultades, escuelas de negocios y centros de FP es mucho mayor que el de los hombres. Los estudios de Farmacia, Biología, Química y Medicina tienen un alto índice de alumnas”, asegura Laia Subirana.

“La presencia femenina es muy elevada, mucho más en posiciones donde la conciliación es más sencilla, como por ejemplo en departamentos de marketing. Además en industrias como la farmacéutica es fácil encontrar la modalidad de teletrabajo en aquellos puestos en los que no es necesario estar presente”, asegura Mar Moreno, senior manager en la compañía de reclutamiento Michael Page.

Desde su punto de vista, en este ámbito no se suelen establecer políticas de empresa de fomento del empleo femenino porque no son necesarias. “Es algo intrínseco”. Una opinión que comparte Sergio Hinchado, su homólogo en Hays, especialista en el campo de Life Science. “Llevo 13 años trabajando con empresas del ámbito sanitario y nunca me he encontrado con prácticas discriminatorias ni con una valoración negativa de una mujer frente a un hombre”, comenta.

De los diez laboratorios farmacéuticos más grandes que operan en España al menos la mitad de ellos cuentan con una mujer como directora general.

Éste pone de nuevo como ejemplo al sector farmacéutico: de los diez laboratorios más grandes que operan en España al menos la mitad de ellos cuentan con una mujer como directora general, “y es raro no encontrarse jefas de área en todos”. En referencia a este sector, Ramón Bonet, vocal de Industria del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona añade que “la gran mayoría de las empresas ofrecen igualdad de oportunidades con independencia del género, primándose la adecuación del perfil y las competencias del candidato”.

La Encuesta de Empleo de Farmaindustria también recoge datos relacionados con la llamada brecha de género, que en este caso no es tal: las mujeres ocupan el 51% de los puestos de trabajo del sector, el doble de la media de todo el ámbito industrial, y representan el 57% de las nuevas contrataciones. Por otra parte, en el área de I+D el empleo femenino supone el 65%, el dato más alto del tejido productivo de España.

A pesar de esta paridad, desde la patronal advierten de que existe una diferencia salarial del 10%. Aunque, eso sí, el informe indica que es la tasa más baja a nivel industrial. Es más, registra el salario medio femenino más alto según el INE: 36.344 euros anuales.

Un 30% de presencia femenina en 2020

Esta situación choca con la de sectores más tradicionales, como el de las infraestructuras, el energético o el financiero, donde la mayoría de las empresas se han visto obligadas a poner en marcha políticas de inclusión de la mujer en puestos de responsabilidad.

El Código de Buen Gobierno Corporativo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que fue elaborado hace ya dos años, establece como objetivo que el 30% de los Consejos de Administración de las compañías cotizadas estén conformados por mujeres de cara a 2020. Sin embargo, según fuentes de WomenCEO, en la actualidad apenas se roza el 22%.

“En el último año se ha acelerado un poco la incorporación de consejeras, creciendo 2,6 puntos porcentuales. Si esta tendencia se mantiene, y preferiblemente se acelera un poco más, parece que en 2020 podríamos conseguir el objetivo fijado”. WomenCEO.

“En el último año se ha acelerado un poco la incorporación de consejeras, creciendo 2,6 puntos porcentuales. Si esta tendencia se mantiene, y preferiblemente se acelera un poco más, parece que en 2020 podríamos conseguir el objetivo fijado”, aseguran desde este organismo, que tiene como objetivo promover el acceso de las mujeres a los puestos de alta dirección.

Entre las empresas de IBEX 35 ya hay bastantes que se han puesto al día con el Código de la CNMV antes de la fecha indicada. La más destacada es Siemens Gamesa, la primera en alcanzar la paridad real en su consejo de administración, con un 50%. Abertis y Banco Santander siguen sus pasos con un 40%, y entre el 30% y el 40% aparecen Iberdrola, Grifols, ArcelorMittal, Dia y Merlin Properties.

En la parte baja de la lista se coloca Repsol, con un 6,3% (una sola mujer frente a 16 hombres), seguida del 7,7% de Mediaset y de Técnicas Reunidas (una de 13).

Todos estos datos se pusieron sobre la mesa durante la jornada Los nuevos requerimientos de los Consejos de Administración, organizada por WomenCEO el pasado mes de octubre en Madrid y en la que participó Begoña Suárez, subdirectora general para el Emprendimiento y la Promoción Profesional del Instituto de la Mujer. Según ésta, el ascenso en el número de consejeras “es extremadamente lento, máxime ahora que vemos que en el conjunto de la población la formación de las mujeres en general ya es superior a la de los hombres”.

En definitiva, la mayoría de los sectores económicos de España necesitan una revisión de sus políticas internas que les lleve a fomentar mayores oportunidades para nichos poblacionales laboralmente deprimidos, como el de los jóvenes o las mujeres. Las industrias de alto valor añadido, normalmente relacionados con la ciencia y la tecnología, se acercan a esa situación ideal, convirtiéndose en la cabecera de un tren que no debe frenar su avance.

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