COP23, una cumbre técnica que retrasa un año más los avances medioambientales

La ambición para luchar contra el cambio climático parece que atraviesa sus horas más bajas. Han pasado dos años desde que se firmara el ambicioso Acuerdo de París y las siguientes cumbres medioambientales que se han celebrado han pasado como oportunidades perdidas. Primero fue la COP22 en Marrakech y la última, la COP23 celebrada en Bonn, Alemania, una cumbre más bien técnica sin avances destacados.
Lidia Soria5 diciembre 2017
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Foto de familia de la COP23 con 25 jefes de Estado.

A pesar de que gobiernos e instituciones europeas se muestran satisfechos con los pasos dados en la última cita en Alemania, desde las principales ONG y la ONU no se conforman con el camino que se está tomando después de París. El secretario general de la ONU, António Guterres, reconocía que no basta con los esfuerzos que están haciendo las naciones porque las emisiones de CO2 siguen aumentando a nivel global. Es necesario, por lo tanto, impulsar de verdad el compromiso en la lucha contra el cambio climático.

“Las emisiones de CO2 han vuelto a subir y el Acuerdo de París está en peligro… Tenemos que hacer más y tener una mayor ambición en la lucha contra el cambio climático”, señalaba Guterres en su primer discurso desde la ciudad de Bonn. Con sus palabras Guterres pone los pies en la tierra a todos aquellos que creen que han hecho los deberes.

Con cerca de 200 países representados en Bonn, la cumbre pasará a la historia como una cumbre técnica en la que volvieron a resurgir las diferencias entre los países desarrollados y los países en desarrollo sobre cómo implementar el Acuerdo de París. La COP23 será recordada por ser una reunión descafeinada, donde ha faltado concreción que se espera para la próxima cumbre que tendrá lugar el año siguiente en Polonia. Todas las esperanzas están puestas por lo tanto en 2018.

En París se pactó reducir la temperatura por debajo de los dos grados, preferentemente hasta 1,5 grados. Los jefes de estado o de gobierno reiteraron su compromiso para la aplicación rápida y plena del Acuerdo de París sobre el cambio climático, incluidos sus objetivos de financiación y la transición hacia las energías limpias. A nivel europeo, la UE se comprometió en ese momento a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 40% hasta 2030 (nivel de 1990), en su afán por seguir siendo líder mundial en la lucha contra el cambio climático.

De cara a 2020 el compromiso europeo era reducir en un 20% las emisiones y ya va camino de registrar un descenso del 26%. Sin embargo, a pesar de que la UE va cumpliendo con la reducción de emisiones, la representación europea, liderada por el comisario europeo Miguel Arias Cañete, reconocía en Alemania que sigue habiendo mucho trabajo por hacer antes de la siguiente cita en Katowice, Polonia, el año que viene. Así, insistió en que no hay otra opción que la de seguir de forma firme el camino que se marcó hace dos años en París.

De cara a 2020 el compromiso europeo era reducir en un 20% las emisiones y ya va camino de registrar un descenso del 26%.

Cuestionado papel de España

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, no participó en la COP23, como sí lo hicieron sus homólogos alemán y francés, Angela Merkel y Emmanuel Macron. Su ausencia se ha interpretado como una falta de compromiso con el medio ambiente. Quien representó a España en la cumbre, la ministra de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, sacó pecho sin embargo de los avances del Gobierno en materia medioambiental.

La ministra aseguró que España llegó a la cumbre con los deberes cumplidos, muy por delante de otros países, concretamente de Francia o Alemania, para poner en evidencia a las naciones que habían llevado la mayor representación política. En cifras, Tejerina señaló que la UE ha reducido sus emisiones un 23% desde 1990, con un crecimiento del PIB del 52% mientras que España con una subida de la economía del 3,2% ha reducido las emisiones en un 3,5% en 2016 respecto al año anterior.

Pero su discurso no pareció convencer a los agentes sociales. Ecologistas en Acción iba desmontando el discurso de la ministra, llegando a calificar de engañosa su intervención. La ONG considera, por el contrario, que España está muy lejos de cumplir con sus obligaciones en la lucha climática. “El Estado español ha sido uno de los últimos países en ratificar el Acuerdo de París y el segundo periodo del Protocolo de Kioto. Además, como ha publicado un reciente estudio, España ha bajado posiciones en el Índice de Acción Climática, situándose en el puesto 35 de los 57 países estudiados”, señalan en un comunicado de conclusiones.

Asimismo, señalan que el descenso del 3,5% en las emisiones que dice la ministra se explica porque se ha incrementado la producción hidroeléctrica, “ya que el resto de indicadores relevantes sigue incrementándose”. En este sentido, añaden que España todavía no ha apostado por cambiar el modelo energético hacia un sistema 100% renovable y sigue dependiendo de las energías fósiles. Al respecto se han elevado bastantes críticas hacia España por su empeño en no abandonar el carbón en los próximos años, como sí han hecho otros países europeos en la cita de  Bonn.

Además de España no se han sumado a esta alianza de eliminar el carbón países como Estados Unidos, China, India, Alemania o Polonia. En declaraciones a los medios, la exsecretaria ejecutiva de la convención de la ONU para el cambio climático, Christiana Figueres, subrayó la importancia de crear este grupo por lo que supone considerar el carbón como “el enemigo número uno de la salud pública”. También se mostró satisfecha por la creación de esta alianza la portavoz de Energía de Greenpeace-España, Tatiana Nuño. “Se envía una señal muy positiva que refleja una vez más las dinámicas mundiales que se distancian del carbón en beneficio de la salud del clima, el público y la economía», señalaba a la agencia Efe.

España, Estados Unidos, China, India, Alemania o Polonia no se han sumado a la alianza de eliminar el carbón en los próximos años.

Las ONG alertan

Han sido muchas voces críticas con la COP23. La Fundación Renovables fue tajante cuando concluyó la cumbre. A su juicio, ha sido una oportunidad perdida que ha aplazado los avances a la siguiente cumbre, a pesar de la urgencia con la que se requiere intervenir en materia de cambio climático. Aplaudió sin embargo que se lanzara un mensaje claro a la necesidad de dejar atrás el carbón en materia energética, con el compromiso de eliminarlo antes de 2030. En este contexto tachó de inadmisible que países como España no se unieran a esta alianza para mostrar su apoyo a una política energética sostenible.

“Pedimos al Gobierno que escuche a una sociedad concienciada que pide a gritos respuestas y soluciones como muestra el creciente número de ciudades y empresas que, ante la inacción gubernamental, han emprendido iniciativas a título particular encaminadas a conseguir una sociedad baja o nula en carbono. Tenemos la tecnología, el conocimiento y la experiencia para estar en la vanguardia de este cambio, solo nos falta la voluntad política”, señalaron en una nota.

Desde Ecologistas en Acción denuncian que la comunidad internacional no ha dado respuesta a los informes científicos que urgen a actuar de forma inmediata si se quieren mitigar los efectos del calentamiento global. Así, equipara la COP23 a su predecesora en Marrakech por la “incapacidad de los negociadores de traducir los compromisos generales en respuestas concretas”.

Respecto a uno de los ‘logros’ de la cumbre, el Diálogo de Talanoa -en el que se deben especificar los objetivos y la forma de conseguirlos para fijar nuevos compromisos en 2020-, la ONG afirma que apenas se trata de cuatro páginas con “principios generales”, sin que haya claridad sobre de qué se trata exactamente.

Por otro lado, sobre el Mecanismo Internacional de Varsovia -que se estableció en 2013 para hacer frente a daños por el cambio climático- tampoco ha habido ningún avance en esta cumbre. Sigue habiendo diferencias entre quienes creen que es necesario contar con fondos para graves situaciones provocadas por los efectos del calentamiento global, frente a quienes consideran que no es necesario contar con fondos específicos para tal efecto. Como punto positivo de la cumbre, Ecologistas destaca como avance que se haya aprobado la plataforma indígena y el plan de género para la acción climática.

Ecologistas en Acción destaca como avance que se haya aprobado la plataforma indígena y el plan de género para la acción climática.

Logros de la COP23

  • Anuncio de la creación de la Alianza Global para eliminar el carbón antes de 2030.

Más de una veintena de países han firmado una alianza global por la que se comprometen a eliminar el carbón para la generación de energía antes de 2030. Entre los firmantes figuran Reino Unido, Francia, Italia, Bélgica, Holanda, México, Dinamarca o Austria, pero hay grandes ausencias como la de España o Alemania o los grandes emisores de CO2 China, India y Estados Unidos. Se espera que el año próximo sean 50 países los que se hayan sumado a esta iniciativa.

Eliminar el carbón es un gran paso para conseguir que la generación energética vaya hacia el camino de la sostenibilidad. Es el sendero ideal para conseguir reducir la temperatura global a menos de dos grados centígrados y más ahora que el coste para producir electricidad a partir de fuentes renovables se está abaratando.

  • El Plan de Acción de Género y la inclusión de las comunidades indígenas en la lucha contra el calentamiento global.

Con este plan se pretende dar visibilidad a dos colectivos vulnerables. Por un lado, las mujeres y, por otro, las comunidades indígenas. Su objetivo pasa por hacer partícipes de los proyectos y las iniciativas en la lucha contra el cambio climático a ambas comunidades, para que no se vean excluidas en la toma de decisiones.

  • Acuerdo de todos los países para aumentar los niveles de ambición de la acción climática antes de 2020

La cumbre acordó un texto en el que se prevén dos años de inventario sobre la implementación y la ambición sobre cómo afrontar los compromisos en la lucha contra el cambio climático antes de 2020. Los resultados se darán a conocer en las dos siguientes cumbres climáticas, la COP24 y la COP25.

  • Diálogo de Talanoa

Se trata de un espacio en el que se podrá ver el progreso que van haciendo los países en la reducción de emisiones y donde se compartan las mejores prácticas para luchar contra el cambio climático, con contribuciones de todos los rincones de la sociedad.

En definitiva, contar con un marco para que a partir del siguiente año, todos los países puedan compartir de una manera organizada cómo dar forma a los artículos del Acuerdo de Paris. Sentará las bases para que en la conferencia de 2018 en Polonia se puedan ampliar los objetivos climáticos de cada país, para alcanzar los límites marcados antes del año 2020.

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