Camiones y autocares, bajo la lupa de Europa que controlará sus emisiones

Por primera vez las emisiones de CO2 de vehículos pesados quedarán registradas y se controlarán. Autobuses, camiones y autocares tendrán que cumplir una nueva normativa europea, que avanza tras un acuerdo entre el conjunto de los países europeos y el Parlamento. Un nuevo sistema de vigilancia e información estandarizado que controlará tanto las emisiones de dióxido de carbono como el consumo de combustible.
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La Eurocámara ha conseguido alcanzar un acuerdo preliminar con el Consejo Europeo -donde están representados todos los países que conforman la UE- que permitirá estrenar un sistema de vigilancia para los vehículos pesados. El consenso, bajo la presidencia búlgara, llega nueve meses después de que la Comisión presentara una propuesta en este sentido, que a su vez tardó diez años en dar respuesta a la petición que le hicieron los ministros de Medio Ambiente europeos en 2007.

Cuando se estudia la contaminación del transporte, las emisiones de gases de efecto invernadero de los vehículos en general por carretera suponen el 73% del total de las emisiones del sector transportes, incluyendo incluso el avión y el transporte marítimo internacional. De ese porcentaje, el 18,8% procede de vehículos pesados.

En los últimos años, las emisiones del transporte por carretera han aumentado en un 19% respecto a los datos registrados en 1990. Y para evitar precisamente que la cifra siga creciendo, la Unión Europea se ha marcado como objetivo, dentro del Acuerdo del Clima, una reducción de las emisiones del transporte en un 20% antes de 2030.

Con estos objetivos entre manos, el Ejecutivo comunitario va dando pasos hacia adelante en la aprobación de medidas que le permitan cumplir las promesas. Estas nuevas normas se engloban dentro de un paquete general de propuestas que buscan reducir las emisiones de CO2, para potenciar una economía más sostenible, baja en carbono.

Aunque la propuesta solo afecta a vehículos de fabricación nueva, servirá como guía para la Comisión Europea cuando presente los criterios en materia de emisiones para los vehículos pesados en circulación. La normativa entrará en vigor en los próximos meses, una vez pase la aprobación formal del Consejo Europeo y el Parlamento vuelva a darle el visto bueno.

“Nuestros camiones y autobuses contaminan mucho. Es esencial fijar normas sobre las emisiones de CO2 de estos vehículos pesados para reducir la huella de carbono del sector de los transportes de la UE. La decisión de hoy, con la que se garantiza un sistema eficiente de monitorización y notificación, es un paso importante para lograr nuestro objetivo. Ha sido un acuerdo rápido, que cuenta con el respaldo pleno de todos los Estados miembros”, señalaba Siim Kiisler, ministro de Medio Ambiente de la República de Estonia.

Por su parte, la Comisión dio la bienvenida al acuerdo político. El comisario de Energía y Cambio Climático, Miguel Arias Cañete, reconoció que el consenso alcanzado es prueba de la firme intención de Europa de recortar las emisiones de CO2 de los vehículos pesados. “Agradezco tanto al Parlamento como al Consejo su trabajo para alcanzar este ambicioso resultado. Con este nuevo sistema de control e información sobre emisiones, confiable y transparente, estamos preparados para el siguiente paso: los estándares de emisiones de CO2 para vehículos pesados se propondrán en mayo de 2018”.

"Nuestros camiones y autobuses contaminan mucho. Es esencial fijar normas sobre las emisiones de CO2 de estos vehículos pesados para reducir la huella de carbono del sector de los transportes de la UE". Siim Kiisler, ministro de Medio Ambiente de la República de Estonia.

¿Qué se aprueba?

  • La Comisión creará un registro europeo central de las emisiones de CO2 de vehículos pesados.
  • El registro será gestionado por la Agencia Europea de Medio Ambiente.
  • Los estados miembros controlarán e informarán de los datos de registro de todos los vehículos pesados registrados en un año.
  • Los fabricantes enviarán obligatoriamente los datos de emisiones a la central y el consumo de combustible, con la herramienta de cálculo de consumo de energía del vehículo (Vecto).
  • Hacer accesible los datos al público para poder comparar entre modelos, salvo información que pueda afectar a la competencia de la industria (no se publicarán los datos confidenciales sobre la base de la protección de datos personales y la competencia leal como números de identificación del vehículo y el nombre de los fabricantes de los componentes. Algunos otros datos se publicarán en un formato de rango, es decir, el valor aerodinámico de arrastre de cada vehículo).
  • La Comisión establecerá un sistema de multas administrativas en caso de que los fabricantes de vehículos no informen u ofrezcan datos falsos.

La normativa se aplicará a vehículos pesados como camiones, autobuses y autocares de fabricación nueva, a partir de que la norma entre en vigor.

Respuesta de los fabricantes

La Asociación de Fabricantes Europeos de Automóviles (ACEA, por sus siglas en inglés) se posicionó cuando la Comisión presentó su propuesta para reducir las emisiones de CO2 de los vehículos pesados. Daba la bienvenida a incrementar la transparencia sobre la emisión de CO2, pero también mostró sus reservas principalmente en lo que se refiere a la publicación de datos que pueden ser sensibles para la competencia.

“Los fabricantes de camiones están preocupados por divulgar ciertos datos confidenciales y técnicamente sensibles a través de una base de datos accesible para el público en general, especialmente en lo que respecta al rendimiento aerodinámico de un camión… hacer que dichos datos estén disponibles públicamente para los competidores perjudicaría gravemente la competitividad de la industria europea de camiones, en Europa y en el extranjero”, indicaba la asociación.

Sin embargo, la Comisión ha tenido en cuenta esta preocupación y el acuerdo alcanzado ya señala que los datos que puedan comprometer la competencia de la industria no se harán públicos.

ACEA respalda completamente que la información sobre el consumo de combustible y las emisiones de CO2 de vehículos, según lo calculado por la herramienta Vecto, esté a disposición del público, así como el consumo de combustible, porque de esta forma los usuarios pueden tomar decisiones de compra bien informadas. “Pueden así identificar fácilmente qué vehículo rinde mejor en términos de consumo de combustible y esto se suma al hecho de que todos los fabricantes de camiones ya comparten datos técnicos y confidenciales con sus clientes a nivel bilateral”, indicaba la asociación en un comunicado.

La Comisión ha tenido en cuenta la preocupación del sector y el acuerdo alcanzado señala que los datos que puedan comprometer la competencia de la industria no se harán públicos.

Paquete de movilidad limpia

El paquete de movilidad limpia es la última de una serie de propuestas encaminadas a reforzar el liderazgo mundial de Europa en transporte sostenible. Gracias al Acuerdo de París la Comisión Europea ha formulado una serie de propuestas políticas para fomentar un transporte más limpio, consciente de que una quinta parte de las emisiones proceden precisamente del tráfico rodado.

Estas medidas siguieron a la Estrategia europea a favor de la movilidad de bajas emisiones, adoptada en junio de 2016, que establecía las acciones necesarias para mantener la competitividad de Europa en el sector y su capacidad de respuesta ante la creciente demanda de transporte de pasajeros y mercancías.

Concretamente, el paquete de movilidad limpia incluye nuevos límites obligatorios de emisiones de CO2 para coches y furgonetas: en 2025 las emisiones medias de los nuevos turismos y furgonetas en la UE deberán ser un 15% más bajas y, en 2030 reducirse un 30% respecto a 2021. En este sentido, existirán incentivos para potenciar la tecnología que permita la sostenibilidad y que esto estimule la innovación por parte de los fabricantes.

El paquete incluye una Directiva sobre vehículos limpios, la revisión de la Directiva de transporte combinado, una Directiva sobre los servicios de transporte de viajeros en autobús y autocar y un plan de actuación y soluciones de inversión para el desarrollo de infraestructuras de combustibles alternativos.

Entre los principales beneficios que aportarán todas estas medidas destaca ante todo una reducción de 170 millones de toneladas de CO2 entre 2020 y 2030; una mejor calidad del aire; un ahorro en combustible para los consumidores de unos 18.000 millones de euros anuales; hasta 70.000 nuevos empleos, y una reducción de unos 6.000 millones de euros en la factura anual de importaciones de petróleo de la UE.

En la carrera por la sostenibilidad del transporte, la UE tiene que tener presente que grandes competidores como Estados Unidos y China están lanzando potentes medidas que pueden quitarle parte del terreno. Por ejemplo, China ha implantado una cuota obligatoria de ventas de vehículos de bajas emisiones que entrará en vigor en el año 2019, y California y otros nueve estados de Estados Unidos también han endurecido la normativa existente.

China ha implantado una cuota obligatoria de ventas de vehículos de bajas emisiones que entrará en vigor en el año 2019, y California y otros nueve estados de Estados Unidos también han endurecido la normativa existente.

Un sector multado por pactar precios

En Bruselas todavía se recuerda cuando el sector de fabricantes de vehículos pesados fue objeto de una multa récord precisamente por prácticas anticompetencia. La Comisión Europea impuso una multa de 2.930 millones de euros en 2016 a fabricantes de camiones pesados y de tonelaje medio por participar durante 14 años en un cartel formado por MAN, Volvo y Renault, Daimler, Iveco y DAF. Concretamente, MAN evitó la multa por haber revelado la existencia del cartel.

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, tachaba de inaceptable que multinacionales del sector, que representan nueve de cada diez camiones pesados y de medio tonelaje producidos en Europa, “hayan formado parte de un cartel en lugar de haber competido unos contra otros”.

En concreto, el cartel duró 14 años, hasta que la CE empezó a realizar inspecciones en 2011. Acordaron desde precios hasta el calendario para introducir nuevas tecnologías requeridas para cumplir con los estándares de emisiones europeos, desde Euro III hasta la actual normativa Euro VI, de acuerdo con la Comisión. Además, acordaron trasladar a los clientes el coste de dichas tecnologías.

Un año más tarde, en 2017, las autoridades europeas de Competencia multaron con 880 millones de euros a la firma alemana Scania —perteneciente al grupo Volkswagen—, la única compañía que no quiso colaborar con la Comisión en la investigación del cartel. En total, el sector de fabricantes de vehículos pesados fue penalizado con la mayor multa impuesta por Bruselas por un caso contra la competencia.

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Comentarios
  1. Trucosdemamas

    Diálogo, pues dinos la solución. Si dejasen entrar a los camiones a repostar, comer y dormir a la 232 nadie cumplirá la restricción. Siempre pueden poner una disculpa. Y los camiones volverán a verse por la 232.