La gestión de los ODS en las empresas españolas

Aunque podría parecer que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son algo destinado principalmente a los Estados, en realidad incumben a gobiernos, empresas y sociedad civil.
24

Fuente: 'La contribución de las empresas españolas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible'.

Los ODS son 17 objetivos que pretenden guiar, de manera coordinada, la acción mundial colectiva hasta 2030 para adoptar medidas que logren acabar con los grandes problemas del planeta y abordar los retos de la humanidad.

Con la finalidad de conocer cuál está siendo la aportación de las empresas españolas a los ODS se ha publicado recientemente por parte del Observatorio de los ODS el informe La contribución de las empresas españolas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Para lograr ese objetivo, se ha hecho un análisis tanto cuantitativo a través de los datos proporcionados por  las memorias anuales de las empresas cotizadas del año 2016, como también un análisis cualitativo mediante el estudio concreto de diez empresas referentes que además sirvan de grupo piloto sobre el cual ir realizando un seguimiento temporal.

Transparencia limitada y poca presencia de los ODS

Del total de empresas cotizadas estudiadas solo un 80% tenían informe anual publicado y solo la mitad de ellas referían otra información más allá de la económica, lo cual hizo que la muestra a considerar quedara reducida prácticamente a la mitad.

Cabe destacar que las empresas tecnológicas y de comunicaciones son el sector con mayor número de empresas con informes disponibles no estrictamente financieros (casi el 90%), seguidas por los sectores de la construcción y energético (70%), y de los sectores de la ingeniería, los servicios financieros y el turismo que se sitúan entre el 50 y el 60%.

Los sectores con índices más bajos de reporte no financiero son los de bienes y servicios de consumo, la industria y los servicios inmobiliarios, en que solo un tercio de las empresas reportan información no financiera.

Como es lógico, no todos los ODS reciben igual atención por parte de las empresas ni tampoco todos los sectores tienen los mismos impactos e intereses sobre ellos.

Los ODS con más presencia son el 8 (trabajo decente y crecimiento económico), el 13 (acción por el clima) y el 9 (industria, innovación e infraestructura).

Fuente: 'La contribución de las empresas españolas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible'.

Los sectores con el mayor número de empresas que incluyen los ODS en sus memorias son el tecnológico (62,5%) y el energético y de la construcción (60% en ambos casos), mientras que el resto están por debajo del 50%, con el sector de la ingeniería y el inmobiliario como los menos interesados.

El informe hace mención de numerosas estadísticas en torno a actuaciones concretas de las empresas estudiadas en los ámbitos de gobernanza, sociedad, economía y medio ambiente.

Aquellas empresas vinculadas a organismos promotores (como la Red Española del Pacto Mundial) presentan mejores resultados en cuanto a transparencia y voluntad de incorporar los ODS en sus memorias.

En cuanto a la adopción de los principios de la economía circular (reutilización, ampliación de vida el producto, refabricación, reparación y reciclaje) y la implementación de políticas dirigidas a su gestión, se puede decir que el asunto está en un estado incipiente.

Un 22% de las empresas no mencionan absolutamente nada a ese respecto. El  reciclaje y la reutilización (con un 43% y un 33%, respectivamente) son las políticas más habituales entre las empresas que reportan. Solo el 12% presenta acciones dirigidas a ampliar la vida del producto, una minoría (menos del 3%) repara, y la refabricación brilla por su ausencia.

Diferentes trayectorias empresariales en la gestión

Para ahondar más en la gestión de los ODS por parte de las empresas españolas, se formó un grupo piloto de once empresas, ocho de ellas cotizadas, dos grandes empresas no cotizadas consideradas referentes en su gestión de los ODS, y una empresa inmobiliaria (para poder contar con una representación de ese último sector, considerando su presencia notable entre las organizaciones cotizadas españolas), a las que se les realizaron diversas entrevistas.

A la luz de esas entrevistas, se observan tres modelos concadenados de trayectoria en ODS.

Fuente: 'La contribución de las empresas españolas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible'.

Dos de las empresas (Gas Natural Fenosa –ahora Naturgy- y Colonial) se sitúan en el que se ha denominado modelo inicial donde la emergencia del tema es periférica y está localizada en un grupo reducido de miembros de la empresa especialmente sensibilizados

En el llamado modelo espiral se encuentran seis empresas (DKV, Caixabank, Telefónica, Repsol, Inditex y Meliá). Dicho modelo incluye el modelo inicial (como primera fase), y lo continúa y desarrolla, aprovechando la llegada de los ODS para impulsar, propiciar o acelerar un proceso de reflexión interna o de deliberación que permite un planteamiento relativamente estratégico, cuyos resultados van alimentando progresivamente la direccionalidad de la visión y la misión.

Por último, en el modelo lineal se encuentran tres empresas (Iberdrola, Ferrovial y Suez España) y en él los ODS se incorporan a la estrategia, se añaden a los planes directores y se suman, en cierta medida, a las acciones principales de la empresa, reforzando la inercia ya iniciada en etapas anteriores. Las nuevas fases del proceso son fundamentalmente de profundización, avance o mejora, pero, al estar ya incorporadas en la estrategia, no suponen un cambio de modelo.

De igual manera, no todas estas empresas relacionan sus políticas de RSE con su contribución a los ODS de la misma forma, existiendo distintas percepciones de ello que van desde la total disociación hasta la total integración, pasando por la colindancia y la coincidencia como estados intermedios entre las anteriores.

Fuente: 'La contribución de las empresas españolas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible'.

Entre las oportunidades que los ODS brindan a las empresas, los entrevistados han destacado que permiten un mejor posicionamiento de la empresa, ayudan a enfocarse a los retos del contexto global que afectan todas las empresas, aportan un elemento externo de reflexión sobre las contribuciones que realizaban en algunos casos, pero no de forma consciente y coordinada, convierten los problemas en oportunidades de negocio o de innovación, e invitan a unirse a la voluntad de crear empresas responsables para generar un mundo mejor.

Recomendaciones a tener en cuenta

Al final del extenso informe, se ofrecen diversos consejos para la introducción y la gestión de los ODS en las empresas.

Entre ellos se destaca que es imprescindible comprender bien los ODS, identificar aquellos que afectan directamente a cada área de negocio de la empresa y saber dónde pueden aportar realmente valor, ya que no todos son igual de relevantes para las organizaciones.

Se deben seleccionar ODS en base a una priorización para evitar no solo la dispersión sino el poder dedicar los recursos necesarios que no son ilimitados.

También se recuerda que los ODS no van dirigidos solo a grandes empresas sino que las pymes pueden y deben contribuir también a ellos.

Al igual que pasa con la RSC, se debe adoptar un enfoque estratégico para los ODS, a través de una evaluación de los impactos actuales, potenciales, positivos y negativos que las actividades de la empresa tienen sobre los ODS a lo largo de la cadena de valor, lo cual ayudará a identificar dónde se pueden escalar los impactos positivos y dónde pueden reducirse o evitarse los impactos negativos.

La relación con los grupos de interés, tanto internos como externos, es esencial y deberá ser realizada a través de políticas de comunicación adecuadas que expliquen qué tipo de contribución se quiere realizar y se está realizando.

Finalmente, es totalmente necesario disponer de sistemas o indicadores de medición y evaluación relacionados con las contribuciones a los ODS de las organizaciones para que se pueda realizar su correcto seguimiento.

24
Comentarios