El valor de las mujeres para arbitrar en el deporte

El arbitraje está muy lejos de la igualdad entre hombres y mujeres. Sin embargo, algunas acciones como el programa ‘Valor Mujer’ de Renfe para desarrollar y potenciar el papel de la mujer en el arbitraje en colaboración con las Federaciones de rugby, fútbol, baloncesto y balonmano, ponen su grano de arena.
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“Nunca había tenido a dos mujeres entre los tres árbitros. Creo que con una es suficiente. Hubo momentos en que perdieron un poco los papeles, independientemente de que fueran hombres o mujeres, pero no había visto un partido de LEB (Federación Española de Baloncesto) con dos árbitros mujeres”. Palabras como la de Guillem Boscana, presidente del club Iberojet Palma, nos ponen ante el espejo, desmontando los argumentos que dicen que hemos alcanzando la igualdad en el deporte español.

Una situación que, en el mundo del baloncesto, por suerte, son casos aislados, pero no así en el fútbol, donde cada fin de semana se repiten graves casos de discriminación contra las árbitras.

Ante esto, solo queda mirar pasivamente o reaccionar. Y esto último es lo que ha hecho Renfe a través del programa Valor Mujer, que persigue “el apoyo y el fomento de la formación y crecimiento del colectivo femenino arbitral”.

“Se da el contexto de que hay deportes que todavía no cuentan con árbitras, y en el que además, a veces, el público no está acostumbrado a ver mujeres dirigiendo partidos. Este es el principal motivo por el que nos hemos propuesto apoyar este cambio necesario: fomentar que el deporte femenino cuente con todas las posibilidades de participación, fomento y visibilidad, y poder transmitir a la sociedad los logros y esfuerzos de nuestras deportistas”, destaca Beatriz Lamas, gerente de Comunicación Interna de Renfe, sobre Valor Mujer.

Una acción que, según Lamas, se puede sintetizar “en una imagen: la de la árbitra del partido femenino de fútbol entre el Atlético de Madrid y el Barcelona, que fue récord de asistencia, con el logo de Renfe en su camiseta. Una imagen que transmite y simboliza lo que supone Valor Mujer, con el compromiso de Renfe con la igualdad y el apoyo al deporte femenino”.

Nuria Garatachea, subdirectora general de Mujer y Deporte del Consejo Superior de Deportes, celebró en la presentación del programa Valor Mujer la importancia de esta acción “para el deporte y la sociedad. Todos somos agentes de igualdad, cada uno en nuestro entorno; el colectivo arbitral femenino tiene un excepcional valor y hay que felicitarse por ser pioneros en Europa con un programa de apoyo de este tipo”.

"El Colegio de Árbitros de Madrid empezó a asustarme diciéndome que me podría pasar cualquier cosa para que me pensara bien lo que estaba haciendo", Rosa Bonet.

Hablando de pioneras, Rosa Bonet lo es en el arbitraje femenino. Ella se rebeló contra el establishment que apartaba a la mujer del arbitraje a principios de la década de los ochenta. Una de esas instituciones que intentó frenarla fue el Colegio de Árbitros de Madrid, poniendo todo tipo de problemas. «Empezaron a asustarme diciéndome que me podría pasar cualquier cosa para que me pensara bien lo que estaba haciendo», explica Bonet en una entrevista a Tuotrodiario.

Asimismo, formularon normativas que chocaban directamente contra su progresión. «Sacaron una para que no ascendiera a la categoría de juveniles que me trajo muchos problemas», reconoce Bonet, que incluso llegó a escribir a FIFA porque en España le ponían como justificación que se impedía el arbitraje femenino, pero nunca le enseñaban esa normativa. El máximo organismo del fútbol mundial contestó: “No había ningún tipo de discriminación. Al final conseguí que derogaran aquella ley».

A pesar de que Bonet ganara esa “guerra”, el papel de la mujer en el arbitraje deportivo profesional ha sido testimonial hasta hace bien poco. De hecho, la primera mujer profesional en el mundo del arbitraje no llegó hasta noviembre de 2017. Es Judit Romano, que ejerció de jueza de línea en el partido de la Liga Adelante que enfrentó al Leganés y el Deportivo Alavés. «Soy una más», resaltó Romano cuando superó las pruebas físicas que ratificaban que formaba parte del elenco de colegiados del fútbol profesional.

Una diferencia salarial cercana al 95%

Un intento de Romano de dar normalidad a este escenario. Sin embargo, no es así. No solo dentro del campo -como se ve cada fin de semana-, sino también fuera. Según los datos aportados por el Comité de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), las árbitras de la Liga Iberdrola reciben 167 euros por partido, mientras que las asistentes reciben 80 euros. Una cifra muy lejana a la que cobran los árbitros de LaLiga Santander, categoría en la que la asignación por partido es de 3.685 euros y 1.544 para cada asistente. La diferencia es abismal: cercana al 95%.

Además de esto, los árbitros cobran una cifra superior a los 100.000 euros anuales repartidos en diez mensualidades y se reparten entre todo el colectivo 12.000 euros en derechos de imagen “que, por el momento, no tienen las féminas”, explican desde el CTA.

En España hay un total 650 árbitras. Desde esta temporada, La Liga Iberdrola ha apostado por una discriminación positiva, haciendo que la competición sea arbitrada solo por mujeres: 22 árbitras principales y 22 asistentes.

La Liga Iberdrola ha apostado por una discriminación positiva, haciendo que la competición sea arbitrada solo por mujeres.

LaLiga Santander, todavía sin ninguna mujer en el colectivo arbitral, también se ha movilizado este año. Bajo el lema #PitamosTodos, los árbitros españoles se sumaron a impulsar el papel de la mujer en todos los ámbitos, y especialmente, en el mundo del deporte y del fútbol.

Dentro de las acciones que la Real Federación Española de Fútbol desarrolló para unirse a la celebración de este día, el Comité Técnico de Árbitros de la RFEF decidió que todos sus colegiados de Primera División, masculina y femenina, y de Segunda División usaran un silbato violeta en los partidos de la próxima jornada.

Actividades que intentan agitar las estructuras. Pero no solo en el fútbol con la colaboración de la Real Federación Española de Fútbol. “Valor Mujer trabaja también con las federaciones de rugby, baloncesto y balonmano, que disponen de programas de formación de arbitras y con competiciones con una visibilidad importante dentro del deporte femenino”, añade Lamas.

En la cancha de baloncesto incluso han ido más allá. Asunción Langa, Sara Peláez y Laura Piñeiro protagonizaron un hecho insólito: formaron el primer trío arbitral compuesto por mujeres. Fue en el encuentro entre el Spar Citylift Girona y el Perfumerías Avenida. Nada menos que el Clásico de la Liga Dia, el mejor encuentro que puede verse en la máxima competición femenina.

El choque se desarrolló sin problemas y las tres colegiadas hicieron una destacada labor. «Había que darle al partido la normalidad que tenía. Los hombres y las mujeres trabajamos igual en la pista», aseguró la madrileña Langa, con 18 años de experiencia en el arbitraje, tras el partido.

Días después, en el encuentro de LEB Oro entre el Carramimbre CBC Valladolid y el Tau Castelló, pitaron otras tres árbitras: Yasmina Alcaraz, Paula Lema y Elena Espiau. «No es un gesto excepcional, sino una demostración real de que nuestra apuesta por la mujer es firme y determinada», resalta Jorge Garbajosa, presidente de la Federación Española de Baloncesto, en la web de la institución.

No obstante, en el baloncesto, como ocurre en el fútbol, todavía queda mucho camino por andar. Y es que en ACB solo hay una mujer de 32 jueces (3,1%), Esperanza Mendoza. Entre los árbitros del Grupo I, los que pueden ser designados para la Liga Dia, Leb Oro y Leb Plata (primera categoría femenina y segunda y terceras masculinas), 8 de 76 (10,5%).

Programa Valor Mujer. Foto: Patier/Renfe

Se unirán más federaciones

Por eso el programa Valor Mujer no solo se centra en alcanzar la igualdad, también está “desarrollando proyectos para la captación, formación y desarrollo de árbitras, entrenadoras y jugadoras con las cuatro federaciones mencionadas además de la de hockey, que se ha sumado recientemente, y seguimos trabajando para involucrar a otras. Colaborar en la visibilidad de estos colectivos va a contribuir a la construcción de una plataforma decisiva de apoyo a las mujeres, detectando y formando talentos deportivos”, destaca Lamas.

Renfe, por otro lado, hace una aportación adicional, facilitando descuentos a los jugadores y resto de miembros de los equipos que forman parte de las federaciones para los viajes que realicen en tren, con motivo de los eventos deportivos incluidos en el calendario programado. Se trata de facilitar los viajes a las y a los deportistas que necesiten desplazarse a los citados eventos.

En definitiva, “a través del programa Valor Mujer queremos contribuir a la presencia de mujeres en cualquier ámbito del deporte y se implica en el reto de generar y apoyar, desde su papel en la sociedad, políticas igualitarias que den visibilidad a los logros de las mujeres deportistas y que fomenten la práctica deportiva de la mujer en todos los niveles de la competición”.

Una política que Renfe (con 1.863 mujeres en la plantilla, lo que supone solo el 13% de empleados) también persigue dentro de su estructura, como añade Lamas: “Queremos hacer una empresa más atractiva, tanto al colectivo de conducción, como al resto, así como fomentar los programas de formación dentro de la empresa, dirigido a mujeres, para apoyar la promoción y el desarrollo profesional. El objetivo, conseguir avanzar hacia la paridad, y que Renfe, empresa pública con vocación social, sea un reflejo de nuestra sociedad”.
 

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