Vero Boquete: “Es evidente que la igualdad todavía no ha llegado al fútbol”

Verónica Boquete es el máximo referente del fútbol femenino español, un deporte que en la actualidad pasa por su mejor momento, aunque todavía quedan muchas cosas por hacer. “Es evidente que la igualdad todavía no ha llegado al fútbol”, afirma.
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<p>Vero Boquete, con la elástica del Beijing BG. Foto: Vero Boquete.</p>

Vero Boquete, con la elástica del Beijing BG. Foto: Vero Boquete.

La ciudad de Santiago de Compostela presume orgullosa del nombre de su estadio de fútbol: Municipal Vero Boquete de San Lázaro. El primer gran recinto de fútbol en España donde una mujer pone nombre y apellidos.

Un gran reconocimiento a algo más que una trayectoria deportiva, porque la historia de Vero Boquete también es la historia individual de un desafío a las viejas estructuras del fútbol en España.

De niña soñó con ser grande en su deporte, y lo consiguió. Ha jugado en Estados Unidos, Suecia, Francia, la selección española… Pionera y referente para muchas, Vero Boquete analiza en Compromiso Empresarial la situación del fútbol femenino en España en la Semana de la Mujer.

Ahora es fácil que una niña pueda jugar al fútbol, desarrollar su carrera desde pequeña. Sin embargo, en su caso, eso no fue así. ¿Qué ocurrió?

No hay duda de que la situación actual es el mejor momento de la historia en el fútbol femenino; tiene mucha más visibilidad.

Pero no se trata solo de jugar al fútbol, sino de poder escoger este deporte siendo chica y crecer sabiendo que dedicarte a nivel profesional es una opción.

Yo crecí sin referentes femeninos. Hasta los 15 años fui la única niña que jugaba al fútbol con los chicos en mi ciudad –Santiago de Compostela- y, sobre todo, no podía imaginar que podría lograr las cosas que he conseguido a lo largo de mi carrera.

No obstante, todavía estamos lejos de la igualdad. Otro compañero hombre, con una trayectoria parecida a la mía, tendría una situación muy diferente en muchos aspectos; hablo de ingresos, repercusión…

Pero también es cierto que yo he tenido una situación mucho mejor que la de otras que han estado antes y seguro que las próximas generaciones lo vivirán mucho mejor.

¿Cuántas barreras tuvo que superar en ese camino?

Desde muy pequeña he sentido que estaba en un ámbito que no me correspondía, o al menos eso era lo que la mayoría de la gente pensaba.

Por ejemplo, una norma federativa me prohibió jugar por ser niña cuando tenía cinco años. Ahora parece algo impensable. Y así con muchas más situaciones.

Entiendo que le han hecho sentir diferente o que estaba fuera de un contexto -el hombre y el fútbol- por el hecho de ser mujer. ¿Es así?

Como apuntaba antes, el deporte, y el fútbol en concreto, es un ámbito muy machista.

Me ha tocado vivir muchas situaciones donde sí ha sido difícil o me han hecho sentir que estaba fuera de lugar, en un sector al que yo no debía pertenecer.

Pero siempre he tenido el apoyo de mi familia y también he ido formando mi propio carácter.

Por suerte, creo que ahora es mucho más fácil estar en el ámbito deportivo y del fútbol siendo mujer.

Es evidente que no existe una igualdad, ni real ni teórica. El caso del deporte creo que es incluso más complicado que en otros sectores, porque el fútbol siempre ha estado muy marcado por el machismo.

Se han hecho avances, pero, ¿cree que se han alcanzado las cuotas de igualdad con los jugadores o todavía queda camino por hacer?

Es evidente que no existe una igualdad, ni real ni teórica. El caso del deporte creo que es incluso más complicado que en otros sectores, porque el fútbol, como te decía, siempre ha estado muy marcado por el machismo.

Especialmente en España, pues hasta los años setenta no estaba bien visto ni siquiera que una mujer hiciera deporte. Y en el caso del fútbol, en concreto, todavía mucho más por ser el deporte rey masculino. Eso todavía lo dificulta más.

También por el nivel al que ha llegado el fútbol masculino en cuanto a la industria y los ingresos. Todo esto hace que las diferencias entre fútbol masculino y femenino sean todavía mayores.

Aunque esté jugando fuera, supongo que ha seguido muy de cerca la negociación para el convenio profesional de las jugadoras en España… ¿Cuál es su valoración? ¿Entiende que se haya dilatando tanto el poder alcanzar un acuerdo?

He seguido de cerca el tema del convenio colectivo y, por momentos, al igual que mis compañeras en España, me he llegado a desesperar.

Parecía que estaba hecho, pero al final por una circunstancia u otra no se llegaba a un acuerdo.

Eso sí, una vez conseguido, creo que es un éxito para todos.

Esto no es solo un convenio colectivo, también son unos derechos mínimos y unas regularizaciones; un punto desde el que se puede seguir creciendo.

Respecto a que haya tardado tanto en llegar, mi opinión es que ha sido así porque había muchos intereses externos a lo que era la futbolista en sí.

Al final siempre que hay otros componentes; otra gente que mira por temas diferentes que no son el deporte y el bien de la mujer. Eso lo hace todo más complicado.

<p>Vero Boquete ha sido internacional con la selección femenina de fútbol de España. Foto: Vero Boquete.</p>

Vero Boquete ha sido internacional con la selección femenina de fútbol de España. Foto: Vero Boquete.

Usted aporta una visión importante, y es lo que ocurre fuera de España en estos mismos temas. Ha jugado en Estados Unidos, Francia, Alemania… ¿Cómo es tratado el fútbol femenino en estos países?

Nos llevan ventaja, con una gestión diferente. En algunos casos no hay un convenio sobre el fútbol femenino, pero porque tampoco ha hecho falta.

Más allá de la regulación, lo importante sobre este convenio en España, como señalaba antes, es que las condiciones son cada vez mejores, y la mujer que quiera ser futbolista profesional pueda serlo y dedicarse a ellos plenamente con todas las obligaciones y derechos que eso conlleva.

Las grandes marcas están involucradas en el fútbol. ¿Existe igualdad en este ámbito en relación a un jugador y una jugadora?

Parece que empieza a darse algún caso, o al menos es la intención en algún país, como por ejemplo Estados Unidos.

Aquí las jugadoras tienen tanta repercusión que poco a poco empiezan a ser tratadas igual que sus compañeros hombres.

Pero no es lo normal, ni tampoco creo que estemos cerca todavía. Al final el cambio que se busca se tiene que dar en todas partes y en todos los sectores, de arriba abajo.

Eso implica a las marcas deportivas, pero también tiene que ocurrir con las diferentes estructuras: clubes, federaciones, medios de comunicación… Todos tienen que poner de su parte y empezar a tratar a las jugadoras por lo que son: deportistas.



Además de ser jugadora, aporta una faceta más en su relación con el fútbol, con sus columnas de opinión en El País. No es muy común que una mujer haga este tipo de análisis deportivo. ¿Era para usted otra barrera a romper?

Sí, esta es otra de las barreras que tenemos que romper. Siendo consciente además de que es exponerse más, porque como sabemos, todo lo que pueda decir una mujer sobre fútbol va a ser mirado con lupa.

Pero creo que las mujeres estamos muy preparadas para ocupar cualquier cargo dentro del fútbol: dirección técnica, dentro de un cuerpo técnico, entrenadoras, presidentas de un club… un sinfín de puestos de trabajo que hasta ahora era muy difícil que la mujer tuviera acceso a ellos y que poco a poco estamos demostrando que estamos preparadas para hacerlo bien.

Así se van rompiendo barreras y cada vez será más fácil para la mujer acceder a todos esos otros aspectos del futbol.

Se acerca el 8M, ¿qué representa para Vero Boquete esta fecha?

Para mí el 8 de marzo es el día de reivindicar todo el camino que nos falta por recorrer; pedir todas las cosas en las que seguimos sin ser tratadas con igualdad.

Pero realmente me gustaría que no existiese un día como este en el que tengamos que estar siempre luchando por una igualdad que debería de ser obligatoria y por norma.

Sin embargo, y mientras llega ese momento, tenemos que tomarlo como un día de fuerza, unión y motivación de las mujeres.

Desde su experiencia personal, ¿qué mensaje mandaría a las niñas que tienen como sueño abrirse camino en sectores o puestos dominados por los hombres?

El mensaje es que sí es posible. Que hay un mundo de posibilidades, que cada vez la situación es mejor y, sobre todo, que vean que ya hay otras que han llegado y que han abierto camino.

Y ese camino debe ir hacía adelante. Y este es un papel que les toca a ellas continuar.

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