Las farmacias de barrio, foco de buenas prácticas y responsabilidad social

Con un comercio de proximidad muy específico, se han convertido en un ejemplo claro de que la RSC es posible en la pequeña empresa, en su caso aprovechando muchas veces la especialidad sociosanitaria de su sector.

Resulta frecuente encontrarse con pequeñas empresas que muestren cierto recelo a implantar estrategias de responsabilidad social corporativa (RSC) al creer que es algo relegado a grandes corporaciones. No obstante, cada vez son más las que se suben al tren de las buenas prácticas, sobre todo si pertenecen a sectores con un fuerte componente social. Es el caso de la farmacia comunitaria, que ha tenido un papel fundamental en esta crisis como punto de información sanitaria más accesible para el ciudadano.

De hecho, durante los últimos meses, y aprovechando la confianza de la población en su farmacia de referencia, desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) se han puesto en marcha varias campañas, canalizadas a través de las boticas. Estas tienen como objetivo ofrecer información veraz a la población y erradicar bulos para, por ejemplo, fomentar la vacunación frente a la covid-19.

Para esta última, que se ha llamado Yo me vacuno, por mí y por todos, se va a desarrollar un ciclo de seminarios web con profesionales sanitarios de referencia a través de la Escuela de Pacientes. También se han creado materiales divulgativos, físicos y online, dirigidos a la población relacionados con estos fármacos (indicación, vías de administración, dosis, etc.), sus efectos adversos y la rigurosidad de los ensayos clínicos que se han llevado a cabo para que hayan llegado al mercado.

Y no se puede olvidar que fueron y siguen siendo un punto de recogida de mascarillas cedidas gratuitamente por gobiernos y otras organizaciones, incluyendo en esta dispensación la resolución de dudas sobre su correcta colocación y uso para evitar el contagio.

No obstante, además de la covid-19, la amplia red de farmacias que existe en España (más de 22.000) ha puesto en marcha otras muchas iniciativas a nivel regional y local. Casi siempre impulsadas desde sus respectivos colegios oficiales (COF) y enfocadas a mejorar la salud y la calidad de vida de la población que las rodea. He aquí algunos ejemplos.

Gestión de residuos

Es extremadamente raro encontrarse con una farmacia que no tenga un punto Sigre en sus dependencias. Se trata de ese pequeño buzón en el que depositamos las medicinas caducadas para evitar que se vayan a la basura, ya que sus desechos necesitan un tratamiento especial.

Desde la botica se fomenta su uso y, en ocasiones, se recogen datos sobre su utilización para investigar, aplicar y divulgar soluciones contra la farmacontaminación, como se está haciendo en Álava con un proyecto potenciado por varias instituciones de la provincia, entre ellas su COF.

En este proceso de gestión residual colaboran también las empresas distribuidoras que surten a cada farmacia. Ellas son las que recogen el contenido del depósito y, a través de gestores autorizados, se encargan de que llegue a la planta de clasificación de envases y residuos de medicamentos, que en España está ubicada en Tudela de Duero (Valladolid).

<p>Foto: Sigre.</p>

Foto: Sigre.

Donaciones y recaudación de fondos

Otro clásico que es fácil encontrar en el mostrador de las boticas son campañas de recaudación de fondos en colaboración con ONG, casi siempre vinculadas con proyectos de salud.

El Muy Ilustre Colegio de Farmacéuticos de Valencia (MiCOF), por ejemplo, tiene firmados convenios con más de 60 asociaciones de pacientes y entidades sin ánimo de lucro y destina un 1% de su presupuesto para ayudarlas económicamente.

Una aportación similar a la del COF de Álava, que el año pasado destinó 3.000 euros a la división provincial de Cruz Roja y otros 3.000 a Banco de Alimentos.

Sensibilización

Fruto de esa colaboración son también las acciones de sensibilización, aprovechando normalmente la celebración de días o semanas internacionales: cáncer y sus diferentes dimensiones (mama, próstata, pulmón, etc.), diabetes, ictus, incontinencia, VIH… El objetivo es dar visibilidad a ciertos trastornos, informar al paciente cliente y darle orientación y asesoramiento sobre posibles tratamientos en el momento en que lo necesite.

En algunos casos, incluso, se llega a propiciar la realización de ciertas pruebas rápidas de cribado para derivar al médico de cabecera en caso de detectar indicios de alguna patología.

Así se ha llevado a cabo recientemente en las farmacias de Aragón. A través de su COF y con la colaboración de la Asociación de Enfermos de Hidrosadenitis (Asendhi) y del Grupo Aragonés de Investigación en Psicodermatología (Gai+PD) se ha puesto en marcha una iniciativa para la detección precoz de la hidradenitis supurativa y su posterior seguimiento en atención primaria y especializada.

A todo ello se añaden las campañas de concienciación sobre el uso prudente de ciertos fármacos, como la que ha arrancado recientemente desde el Cgcof y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) sobre la resistencia de ciertas bacterias a los antibióticos. Esto se debe a su uso desmedido en el ámbito sanitario y alimentario, que está repercutiendo en una pérdida de su efecto terapéutico cada vez más a menudo.

<p>Campaña frente a la resistencia a los antibióticos. Foto: Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.</p>

Campaña frente a la resistencia a los antibióticos. Foto: Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.

Recogida de productos y alimentos

Esa condición de punto de compra frecuente suele aprovecharse, por otra parte, para realizar recogidas de alimentos y productos de higiene para destinarlas a comunidades en situación de pobreza.

Como la campaña Farmamenut que el MiCOF puso en marcha el pasado mes de diciembre con el Banco de Alimentos de Valencia, que tenía como objetivo dotar a los niños más desfavorecidos de la región de productos de alimentación infantil, higiene o puericultura.

De ella se beneficiaron más de un centenar de familias de la provincia en situación vulnerable.

Violencia de género

Desde algunos COF, como el de Valencia o el de Álava, se han dado pautas para detectar casos de violencia en el hogar desde la farmacia.

Un ejemplo es el de la campaña Mascarilla 19, dos palabras clave para que una mujer pudiera alertar en la botica de que estaba sufriendo malos tratos durante el estado de alarma, activando con ellas el protocolo de protección de víctimas en coordinación con administraciones y policías locales y con las delegaciones de gobierno pertinentes.


Farmacias, aliadas de las víctimas de violencia de género durante el confinamiento


Educación en las aulas

Aunque no se lleva a cabo en la propia oficina de farmacia, son muchos los titulares colegiados que participan en labores de educación sanitaria en las aulas de primaria y secundaria.

El COF de A Coruña, por ejemplo, ha diseñado varias campañas en esta línea, como las charlas que desde 2018 llevan dando los farmacéuticos de la provincia sobre hábitos de vida saludables, que ha llegado a más de 3.000 estudiantes.

También han pasado por campamentos urbanos para alertar y hablar de los peligros de no protegerse de la luz solar y la importancia de usar fotoprotección. Y han desarrollado materiales didácticos audiovisuales, dirigidos al público adolescente, con el fin de dar información y consejos en salud que eviten el contagio de enfermedades de transmisión sexual.

<p>Campaña #FarmaSolete en Ortigueira. Foto: COF Coruña.</p>

Campaña #FarmaSolete en Ortigueira. Foto: COF Coruña.

Apoyo a las personas mayores

Desde las farmacias encontramos proyectos para mejorar los barrios y el bienestar de las personas que los habitan. Uno de ellos es Activa tu barrio, impulsado por el COF de Álava, que tiene como fin implicar a todo el barrio para saber si hay personas mayores que viven en soledad o aisladas y, entre todos, poder servir de apoyo para mejorar su autonomía.

“Los Centros Socioculturales de Mayores han pedido la colaboración de las farmacias que quieran adherirse voluntariamente a esta iniciativa. Aquellas interesadas recibirán formación en amigabilidad, colaborarán en la derivación de personas mayores frágiles a los Centros Socioculturales de Mayores y participarán en foros donde las personas mayores aportan su visión de lo que para ellas es importante”, explican fuentes del COF de Álava.

Además de este programa, desde el COF del País Vasco se llevan impulsando desde 2018 junto con el Gobierno regional acciones para fomentar la amigabilidad en las farmacias de Euskadi, que el pasado año tuvieron una mayor visibilidad en la Semana de las Farmacias Amigables.

Durante estos días se animó a los farmacéuticos de la región a compartir sus buenas prácticas en redes sociales: mejora de la accesibilidad en sus instalaciones (desde adaptar una entrada hasta incorporar asientos de descanso, pasando por emplear tamaños de letra adecuados en la cartelería); acciones relacionadas con el trato y el entorno social; o fórmulas para detectar situaciones de necesidad y la puesta en marcha de programas comunitarios.

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