‘Wellbeing’ corporativo: El poder del bienestar del trabajador en la empresa

Contribuir a la salud física y emocional de los empleados cada vez resulta más necesario para potenciar la motivación, el compromiso y la productividad de los equipos.
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La salud es lo primero. También en las empresas, especialmente en un contexto marcado por la pandemia. Según el estudio COVID-19 Global Impact, de la aseguradora Cigna, casi la mitad de los trabajadores españoles –un 45%- sufre estrés laboral, y siete de cada diez empleados afirma no desconectar de sus obligaciones laborales, debido principalmente al teletrabajo. Una buena parte de los trabajadores, por tanto, camina peligrosamente hacia el llamado burnout o desgaste profesional, reconocido por la Organización Mundial de la Salud como enfermedad y con repercusiones negativas sobre la salud física y mental del trabajador.

Problemas que, además, afectan directamente a la productividad y los resultados económicos de la empresa, principalmente por un incremento del absentismo laboral, pero también por otras consecuencias en el desempeño diario como la falta de concentración, una escasa motivación e incluso la ausencia de aptitudes tan necesarias como la proactividad y la creatividad.

Ante estas circunstancias, no es de extrañar que una de las tendencias en la gestión del talento más destacadas este año –y, seguramente, durante una larga temporada- sea el wellbeing corporativo; es decir, iniciativas de las empresas para cuidar y mejorar el bienestar de sus equipos. Las opciones y sus resultados son múltiples, pero hace falta voluntad para ponerlas en marcha.

De hecho, según el último informe Global Benefits Attitude Survey de la consultora Willis Towers Watson, apenas tres de cada diez trabajadores ve cubiertas sus necesidades en cuanto a salud y bienestar a través de los programas de sus compañías, y solo el 27% considera que los recursos e iniciativas impulsados desde sus empresas les han animado a llevar un estilo de vida más saludable. En consecuencia, el 77% de los empleados encuestados –de una muestra de más de 40.000 personas de todo el mundo- espera que su compañía sea más activa en el fomento de su bienestar.

Pero ¿qué hay que saber sobre el wellbeing corporativo? ¿En qué se diferencia de otros programas de salud en la empresa? ¿Cómo es posible implementar un plan de bienestar corporativo? ¿Cómo influye el teletrabajo a estas iniciativas?

Del wellness al wellbeing

La disrupción causada por la covid-19 se ha traducido en el paso del concepto wellness al de wellbeing. Aunque en español ambos términos se traducen como ‘bienestar’, en inglés y en el ámbito de las empresas supone un cambio cualitativo y cuantitativo: mientras el wellness corporativo se centra en el individuo y en su bienestar físico –promoviendo una vida activa y saludable, a través de una mejor alimentación y actividades físicas-, el wellbeing corporativo entiende que la salud de los empleados depende tanto de lo físico como de lo psicológico y emocional.

Es decir, busca que los trabajadores lleven una vida saludable en aspectos como la alimentación y el deporte, pero también consigan estados mentales y emocionales positivos. En otras palabras, el wellbeing corporativo trabaja para alcanzar el bienestar integral de los equipos.

El ‘wellbeing’ corporativo busca que los trabajadores lleven una vida saludable en aspectos como la alimentación y el deporte, pero también consigan estados mentales y emocionales positivos.

En su artículo La revolución del bienestar: del wellness al wellbeing, la consultora Llorente y Cuenca (LLYC) señala cuatro áreas de la salud que van más allá de lo físico: se trata del ámbito social, consistente en desarrollar un sentido de conexión, pertenencia y solidaridad entre individuos; espiritual, por el cual buscamos un significado y propósito a nuestras acciones; ambiental, moviéndonos en entornos agradables y estimulantes; y emocional, manteniendo, entre otras cosas, un equilibrio entre la vida profesional y laboral, gestionando el estrés causado por la pandemia, o manteniendo relaciones satisfactorias con otros compañeros.

La consultora británica de RRHH y gestión de riesgos AON añade, además, el ámbito financiero y el de crecimiento profesional como parte del bienestar integral del empleado.

En el artículo de LLYC, se señalan tres focos del wellbeing o bienestar integral de los trabajadores que se han sido especialmente afectados por la covid-19.

Se trata de la salud mental –tanto individual como colectiva-; la búsqueda de un entorno seguro, dada la ruptura con los espacios presenciales tradicionales, la irrupción del teletrabajo y la constante incertidumbre sobre la vuelta (o no) a la normalidad tal y como la conocíamos; la resocialización, que es la forma en la que hemos tenido que readaptarnos a trabajar juntos después de (o durante) un periodo de distanciamiento social; y la desconexión digital, cada vez más difícil debido a la hiperconectividad en la que vivimos –acelerada por la covid-19-, y necesaria para evitar riesgos como el estrés o la ansiedad.

Las acciones que puede desarrollar una empresa para potenciar el wellbeing son muchas. Desde Sodexo, multinacional de restauración colectiva y facilities, han elaborado una guía en la que proponen diferentes fórmulas tanto wellness como wellbeing.

Entre las primeras proponen, por ejemplo, sustituir las máquinas expendedoras de snacks por otras opciones más saludables (fruta y productos frescos), realizar charlas y talleres sobre alimentación saludable, organizar actividades deportivas entre los empleados, dedicar un espacio en la empresa para el ejercicio físico o cofinanciar la cuota del gimnasio.

Entre las posibilidades para fomentar el wellbeing corporativo, señalan la asistencia psicológica a los empleados, el desarrollo de talleres de mindfulness –tipo de meditación que potencia un mayor grado de concentración, mejorando su rendimiento y conciliación-; y otras acciones mucho más habituales, como ofrecer formación para el empleado que le permita ascender en su carrera profesional, facilitar la flexibilidad y conciliación laboral, especialmente en momentos turbulentos como los actuales; y con sencillas actividades de socialización, que van desde un simple paseo o afterwork, hasta sesiones de teambuilding o escape rooms.

El fomento del ‘wellbeing’ corporativo no solo sirve para mejorar el bienestar –físico y mental- de la plantilla, sino que, además, permite mejorar la atracción del talento.

Bienestar, motivación y productividad

El fomento del wellbeing corporativo no solo sirve para mejorar el bienestar –físico y mental- de la plantilla, sino que, además, permite mejorar la atracción del talento. Cada vez más personas se mueven de una compañía a otra motivadas por las condiciones que estas les ofrecen en ámbitos como la flexibilidad, la conciliación, opciones de ascenso, formación complementaria, perfil de los equipos y, en definitiva, por el bienestar que ofrece la empresa. Especialmente las generaciones conocidas como millennials y centennials, para las que el dinero no lo es todo.

Además de atraer al talento, una estrategia de wellbeing bien conducida y con resultados efectivos también retiene a los empleados y les ayuda a ser más eficientes. Según un estudio de la Oxford University’s Saïd Business School, los trabajadores felices son un 13% más productivos. Por tanto, un mayor bienestar ayuda a la felicidad del empleado; y una mejora de su felicidad se traduce en un incremento de la productividad.

La mejora del compromiso, concentración, creatividad, sentimiento de pertenencia, trabajo en equipo y del clima laboral, así como la reducción del estrés, el aumento de energía y motivación de un equipo sano y consciente de que su empresa se preocupa por su bienestar son siempre factores beneficiosos para los resultados de la compañía.

Cuanto mayor sea el bienestar físico y mental de los empleados, menor será también el absentismo laboral. Según Randstad, basándose en datos del INE, más de un millón de personas no acudían a su puesto de trabajo de media cada día durante 2019, el 73,6% de las cuales debido a una incapacidad temporal.

La covid-19, además, duplicó durante el confinamiento la tasa de absentismo laboral, pasando del 5,5% en 2019 al 8,9% en el segundo trimestre de 2020, según Adecco, que calcula una pérdida de en torno a 100 millones de horas de trabajo en los últimos tres años por este motivo.

¿Cómo implantar un programa de wellbeing corporativo?

En su guía, Sodexo señala cinco fases. La primera, como en cualquier estrategia o plan de acción, es la planificación del enfoque o diagnóstico. Deberemos conocer qué quieren y qué necesitan los empleados, cuál es la oferta actual en materia de bienestar y quiénes serán los principales impulsores de esta estrategia, para así poder elaborar un informe previo.

Esta información es la que, en una segunda fase, se presentará a la dirección, cuyo compromiso es indispensable para poner en marcha el programa.

El tercer paso consiste en desarrollar la estrategia: objetivos, presupuesto, responsables, iniciativas apropiadas y forma de medición y evaluación del plan. Este también es el momento de buscar socios y alianzas con otras empresas y organizaciones.

Una vez la estrategia se haya desarrollado y aprobado, es fundamental comunicarla a los empleados en la siguiente fase. Puede ser a través de eventos, de comunicación offline y online, de jornadas informativas o de boletines periódicos especializados en bienestar, y es conveniente que muestre ejemplos: personas o empresas que han puesto en marcha medidas similares y han alcanzado sus metas.

Y, finalmente, tan importante es poner en marcha la estrategia como evaluarla. Marcarse objetivos concretos será la mejor forma de saber si se cumplen.

<p>Foto: Banco Santander.</p>

Foto: Banco Santander.

En España son muchos los ejemplos de wellbeing corporativo. En el ámbito financiero, Banco Santander lleva años trabajando en el programa global de salud y bienestar BeHealthy, que trabaja sobre cuatro ejes: conocerse (controlar parámetros básicos de salud), moverse (practicas ejercicio), equilibrar el día a día (preservar el equilibrio mental) y alimentarse mejor.

Además, organizan todos los años unas jornadas conocidas como Semana BeHealthy, varios días durante los cuales muestran a todos sus empleados los beneficios de adoptar hábitos de vida saludable.

Un proyecto similar a Bankinter te cuida, que arrancó en febrero de 2019 para favorecer el bienestar físico y emocional de los empleados de la entidad bancaria. Un programa digital, inclusivo y personalizado que cubre cuatro dimensiones -la actividad física, la nutrición, el balance emocional y la salud- a través de rutinas de entrenamiento, planes nutricionales y técnicas de bienestar emocional.

Además del bienestar de sus empleados, la multinacional de restauración colectiva Compass Group ha puesto en marcha recientemente un programa wellbeing para sus clientes. A través del portal web Wellbeing Compass, acompaña la alimentación de sus más de 150.000 comensales de las empresas y centros residenciales a los que da servicio con consejos de vida saludable.

Los trabajadores de empresas como Coca-Cola, Google, Amazon, HP, IBM, Huawei, Acciona, Mapre o Ifema, entre muchas otras, tienen acceso a vídeos exclusivos con lecciones de yoga, mindfulness y meditación a cargo de expertos en estas disciplinas, a los que en los próximos meses se unirán nuevos contenidos gastronómicos.

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