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Convertir a jóvenes sin trabajo en creadores de empleo

Un nuevo programa para el fomento del emprendimiento se ha puesto en marcha de la mano de Fundación Tomillo y la Fundació Privada per a la Promoció de l´Autoocupació de Catalunya (CP´AC). El perfil de los destinatarios de Youth Business Spain (YBS) son jóvenes de 18 a 35 años con potencial y buenas ideas, pero carentes de los recursos, la formación y el acceso a los servicios necesarios para lanzar su propio negocio. Como telón de fondo, hay una probada metodología anglosajona implantada con éxito en 34 países del mundo.
CE30 noviembre 2012
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El emprendimiento juvenil es factor clave para el desarrollo económico sostenible de un país. Youth Business International (YBI) tomó buena nota de la difícil situación laboral de los jóvenes españoles y convocó a Fundación Tomillo, en Madrid, y CP´AC, en Barcelona, para promover Youth Business Spain (YBS) como parte integrante de su red mundial de organizaciones e iniciativas independientes. YBI nació en Inglaterra durante los años 80 para fomentar programas sociales con un enfoque empresarial como respuesta a una preocupante tasa de paro juvenil y a iniciativa del Príncipe de Gales, su presidente.

Guillem Arís, coordinador de CP´AC, cree que el “atractivo” de la propuesta radica en una metodología “bien diseñada, completa y que ha probado ser eficaz en otros países”. A CP´AC le interesó de inmediato participar en la red global de YBI porque, según Guillem, es una gran oportunidad para hacer alianzas: por ejemplo, Accenture, que ofrece respaldo técnico a esta iniciativa, y JP Morgan Chase Foundation, que ha aportado su donación a la causa.

Fundación Tomillo y CP´AC se pusieron manos a la obra con el diseño de la estrategia en verano de 2012. Ana Gorostegui trabaja en el área de Emprendimiento de Fundación Tomillo: “Nuestro punto fuerte está en el fomento de las competencias emprendedoras en personas de todas las edades. Nuestro apoyo al emprendimiento es global, es decir, en todas las etapas y en todas las edades, aunque últimamente nos hemos focalizado más en programas para jóvenes en riesgo de exclusión social”.

A los casi 30 años de trayectoria de Fundación Tomillo se suma el impulso de CP´AC, que lleva desde 1986 promocionando en Cataluña el autoempleo como alternativa al trabajo por cuenta ajena.

Durante 2013, ambas instituciones unidas se dedicarán a aplicar la metodología en experiencias piloto tanto en Madrid como Barcelona, a la vez que van agregando entidades de otras Comunidades Autónomas con vistas a crecer a escala nacional. Para la evaluación de las propuestas emprendedoras, se contará con paneles de selección donde intervienen entidades financieras externas ajenas a las organizaciones promotoras. De forma voluntaria, será tarea de los expertos analizar las propuestas con una óptica profesional y objetiva: “Se evalúa el perfil del emprendedor y la idea”, dice Guillem.

Capacitación y financiación

Los resultados de YBI en 2011 fueron muy satisfactorios: ayudó a un total de 7.709 jóvenes emprendedores a levantar su propio negocio, lo que se podría traducir en la creación de unos 25.000 nuevos puestos de trabajo en un plazo de tres años. A imagen y semejanza de YBI, Youth Business Spain seguirá una metodología consistente en tres aspectos: capacitación, financiación y mentoring.

El apartado de la capacitación se divide en un programa de formación y en labores de asistencia técnica. La formación potencia actitudes, habilidades y competencias emprendedoras en los jóvenes participantes, instrumentos necesarios para planificar y gestionar con éxito las nuevas ideas.

Mediante la asistencia técnica se orienta a los jóvenes a través de tutorías individuales en unos itinerarios de autoempleo, se les ayuda a elaborar un plan de empresa y a buscar la viabilidad de la misma. Estas tutorías adaptadas a cada caso brindan también una plataforma de recursos online a los participantes.

Un segundo aspecto ineludible es la financiación de los proyectos. Teniendo en cuenta que son jóvenes sin acceso a fuentes bancarias, se les ofrece un importe de hasta 25.000 euros, a un plazo de 5 años y con un tipo de interés de mercado.

“Se trata de un fondo de microcréditos sostenibles, es decir, que no dependan de las aportaciones públicas”, indica Guillem Arís. La idea es que con las aportaciones privadas, con los intereses que paguen los jóvenes emprendedores y el retorno del dinero, se alcance un “fondo sostenible” a partir de una inversión inicial.

Mentoring

El aspecto metodológico que más llama la atención es el mentoring, una relación de mentoría “ofrecida por miembros voluntarios de la comunidad empresarial local, que se realiza de una manera estructurada: contratación, la formación, la adecuación y apoyo”, explica Sarah McMillan desde la dirección de YBI en Inglaterra. El mentor de estos programas actúa de guía, al menos, durante el primer año de vida del negocio.

Sarah subraya la buena reputación del mentoring: datos de una encuesta de 2011 indican que, de un grupo de más de 1.000 emprendedores de la red de YBI, más de la mitad aseguró que el mentor fue más importante para el éxito de su empresa que el préstamo obtenido. “Hay muchos programas que incluyen capacitación empresarial pero carecen de acompañamiento, o bien ofrecen consultoría de pago… y eso no se lo pueden permitir muchos jóvenes”, alega.

Sobre el panorama laboral que ha propiciado una red global de estas características, McMillan lamenta los 75 millones de desempleados jóvenes en el mundo, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo. El autoempleo y los programas de emprendimiento pueden ser parte de la solución: “Generalmente, los gobiernos no tienen experiencia técnica en el tema, aunque sí pueden jugar un papel importante a la hora de fomentar y facilitar la iniciativa empresarial entre los jóvenes”, dice.

En terreno español, Ana Gorostegui asegura que ya están trabajando en la transferencia de la metodología de YBI: “Tendremos que desarrollarla mucho más y contactar con mentores para que hagan un acompañamiento personalizado de cada emprendedor bajo nuestra supervisión”.

Impacto colectivo

Lograr un verdadero impacto colectivo pasa por el compromiso de diferentes actores cuando el problema es tan complejo como el desempleo juvenil en España. Para alcanzar tal repercusión, hace falta una agenda común, una medición compartida y un seguimiento homogéneo de los avances, unas sinergias y actividades, una labor de comunicación continua y una organización vertebrada para coordinar y dinamizar los procesos.

Guillem Arís de CP´AC es consciente del “lento proceso” que queda por delante. Crear partenariados “no es un planteamiento a dos bandas, sino una red de otras instituciones como nosotros, administraciones públicas, entidades financieras y empresas privadas. No queremos un proyecto más, con una fecha de inicio y otra de fin.

Queremos que tenga continuidad y sostenibilidad”. YBS está pensado para ser aplicado en todas las Comunidades Autónomas, a pesar de la dificultad que supone toparse con el entramado de competencias en cada una de ellas, insiste Arís.

Un proyecto de emprendimiento juvenil a esta escala “nace de la necesidad del momento”, comenta, por su parte, Ana Gorostegui. Por eso, también es “necesario crear esos espacios destinados a fomentar la creatividad y el desarrollo personal” para que estos jóvenes se sientan capaces de poner en marcha sus ideas empresariales, una de las metas de Fundación Tomillo.

Guillem Arís opina que “el emprendimiento y el autoempleo no solo están de moda”. Reivindica que, ahora mismo, son una alternativa ante la elevada tasa de paro entre los jóvenes. “Tienen ahora mismo dos opciones: o se van al extranjero a trabajar o crean su propio negocio. Y nosotros somos más partidarios de lo segundo”.

Además, espera que la propia Administración opte en algún momento por la búsqueda y puesta en marcha de mecanismos eficientes para convertir a esos jóvenes parados en generadores de empleo. “Somos optimistas. Muchas compañías privadas -ante el drama del paro en España- se han puesto a destinar recursos del capítulo social a la inserción laboral de los jóvenes”. En España la costumbre era sufragar este tipo de actividades con fondos públicos, pero “esto se está acabando ya”.

De aquí a 2015, Youth Business Spain espera ir consolidándose como un auténtico programa nacional, contar con una red de 10 miembros (instituciones de distintas Comunidades Autónomas) y ayudar a crear unos 1.000 nuevos negocios gestionados por gente joven.

*Foto: John Mc Dougall, mentor de YBI en Escocia, ha sido elegido Mentor YBI del Año 2011. Junto a él, aparece su alumno Gary, un joven que ha montado una empresa organizadora de eventos relacionados con el llamado Thai boxing (un tipo de boxeo).

Por Nuria García
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Comentarios

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  1. juan isaias loera castañeda

    Estamos iniciando como fundación y promotora de inversión, les agradeceremos de antemano todo el apoyo que puedan otorgarnos, Ante la crisis y falta de empleo en nuestro país, deseamos otorgar las oportunidades para nuestros jóvenes que están desesperados por encontrar oportunidades.