CO2 un negocio de 30.000 millones de dólares

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State and Trends of the Carbon Market 2007 (Situación y tendencias del mercado de emisiones de carbono 2007), es el informe del Banco Mundial que revela que el mercado mundial de emisiones de carbono se triplicó en el último año, pasando de 10.000 millones de dólares en 2005 a 30.000 millones en 2006.

State and Trends of the Carbon Market 2007 (Situación y tendencias del mercado de emisiones de carbono 2007), es el informe del Banco Mundial que revela que el mercado mundial de emisiones de carbono se triplicó en el último año, pasando de 10.000 millones de dólares en 2005 a 30.000 millones en 2006.

Las principales transacciones del mercado fueron la venta y reventa de derechos de emisión de la Unión Europea, por un valor aproximado de 25.000 millones de dólares. El mercado de transacciones basadas en proyectos en países en desarrollo y en países con economías en transición alcanzó los 5.000 millones en 2006; es decir, más del doble que el año anterior.

El informe indica además que, gracias a los mecanismos del Protocolo de Kioto, desde 2002 se han generado 8.000 millones de dólares en nuevos recursos para los países en desarrollo. El Banco Mundial calcula que desde esa fecha, la compra directa de emisiones de CO2 ha movilizado 16.000 millones adicionales en inversiones asociadas que apoyan la generación de energías no contaminantes en los países en desarrollo.

«Estas cifras son muy importantes.

Prueban que el mercado de emisiones de carbono ha llegado a ser un catalizador valioso para potenciar los flujos financieros asociados a la generación de energías no contaminantes en los países en desarrollo», explica Warren Evans, director de medio ambiente del Banco Mundial.

VITAL PARA EL PLANETA. El mundo en desarrollo es vital para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Así lo considera el informe. Señala que el mundo en desarrollo ha comercializado 1.000 millones de toneladas de unidades de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y se espera que antes de 2012 aporte al mercado otros 1.000 millones de toneladas carbono.

«El mundo en desarrollo entrega un aporte significativo a la mitigación de los efectos del cambio climático. Los 1.000 millones de toneladas adicionales que aportarán los países en desarrollo representan la mitad de las toneladas que necesitan reducir en conjunto Japón y la Unión Europea desde ahora hasta el término del período de compromiso del Protocolo de Kioto», sostiene Karan Capoor, especialista financiero y uno de los autores del informe.

Según Banco Mundial, si los países de la OCDE logran la mitad de las reducciones de emisiones en el plano interno, la diferencia que tendrían que suplir a través de operaciones de compraventa con países en desarrollo o en transición hasta 2012 para cumplir con Kioto sería de 2.500 millones de toneladas: diez veces la cantidad actual de los contratos de venta de carbono. A un precio de venta de 5 a 10 dólares por tonelada, los pagos por concepto de carbono a esos países de ahora a 2012 oscilarían entre 12.500 millones y 25.000 millones de dólares.

Philippe Ambrosi es otro de los artífices de la Situación y tendencias del mercado de emisiones de carbono 2007. Para este analista, «estas cifras, que corresponden al mercado regulado de comercialización de emisiones de carbono, son un estímulo para los países que están analizando cambiar sus políticas en materia de cambio climático.

La buena calidad de las reducciones que ofrecen los países en desarrollo pueden ayudarles a disminuir sus emisiones de una manera mucho más eficiente en términos financieros».

EL SECTOR PRIVADO. Uno de las críticas más frecuentes contra el Protocolo de Kioto es que no regula todas las actuaciones de los agentes que intervienen en las transacciones de emisiones de carbono. Como por ejemplo, el mercado de las acciones voluntarias por parte de individuos y empresas.

Sin embargo, está en auge: más de 50 empresas ofrecen en estos momentos compensaciones de las emisiones de carbono.

Algunos cálculos recogidos en el estudio sobre la situación del mercado del carbono, le asignan un volumen de 400 millones de toneladas anuales de aquí a 2010. Tal cantidad equivale al de los mecanismos para un desarrollo limpio.

Sin embargo, esta proyección viene acompaña por una clara advertencia: «Este segmento voluntario tiene muchísimo potencial, pero carece de normas aceptadas por la mayoría. Hecho que representa un importante riesgo para la reputación no sólo de sus propias perspectivas. También la del resto del mercado. Como pueden ser la comercialización regulada de las emisiones de carbono y las transacciones basadas en proyectos». Por esa razón, ya se están elaborando normas aceptables y voluntarias para los proyectos de compensación.

La situación y tendencias del mercado de emisiones de carbono de 2007 se basa en el trabajo de analistas y en entrevistas a numerosos expertos. Incluye también los datos de comercialización de derechos de emisiones del Esquema Europeo de Comercialización de Emisiones de la Unión Europea (UE-EECE) y las transacciones realizadas al amparo de los mecanismos flexibles regulados por el Protocolo de Kioto: mecanismos para un desarrollo limpio (MDL) y de aplicación conjunta (AC). Ambos posibilitan que los países industrializados puedan comprar unidades de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en países en desarrollo y en países con economías en transición. Además, tiene en cuenta los datos provenientes de la comercialización voluntaria.

CRECIMIENTO Y MADURACIÓN. Los mercados de comercialización de emisiones de gases de efecto invernadero continuaron creciendo y madurando en 2006. «Hemos comprobado que este tipo de actividad creció no sólo en los sectores industriales que deben cumplir los objetivos de reducción de emisiones. También en otros actores más nuevos, como son firmas comerciales, bancos e instituciones financieras. Todos ellos reconocen su atractivo implícito para la gestión de riesgos y la rentabilidad del capital invertido», señala Jack Cogen, presidente de Natsource LLC, organización que también ha colaborado en la elaboración del informe del Banco Mundial Natsource continuará utilizando sus conocimientos y experiencia práctica para ayudar a sus clientes a reducir los costes para cumplir los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y, al mismo tiempo, aprovechar las «oportunidades que presenta el auge de estos mercados».

Las transacciones provenientes de proyectos en países en desarrollo y de economías en transición ascendieron a 446 millones de toneladas de unidades de reducción de emisiones. Y en el esquema EECE de la Unión Europea, se efectuaron transacciones por un valor aproximado 1.100 millones de toneladas en derechos de emisión.

INSUFICIENTE. Pese a este gran crecimiento del mercado, el volumen es insuficiente.

Los analistas subrayan que «la enorme magnitud de los efectos del cambio climático requiere una transformación más profunda. Incluso en aquellos sectores a los que el mercado de las instituciones individuales cubiertas que deben cumplir un tope máximo no llega tan fácilmente».

Estas transformaciones requieren todo un paquete de medidas: más inversión pública y privada en investigación, desarrollo y difusión de nuevas tecnologías; cambios en las políticas económicas y fiscales; desvinculación del crecimiento económico del desarrollo de las emisiones, y la eliminación de las subvenciones a tecnologías y combustibles que generan elevadas emisiones de CO2.

El Fondo de Carbono para el Desarrollo Comunitario

A mediados de marzo de 2005, el Fondo del Carbono para el Desarrollo Comunitario (FCDC), creado unos 18 meses antes, anunciaba que 25 entidades públicas y privadas (Okinawa Electric Power, Daiwa Securities SMBC, Idemitsu Kosan, Nippon Oil Corporation, BASF, Endesa, Italia, Canadá, Países Bajos, Austria, Swiss Re, KfW, Statoil ASA, EdP, Hidroeléctrica del Cantábrico, Statkraft Carbon Invest AS, Luxemburgo, Rautaruukki, el Fondo del Carbono de Dinamarca, Bélgica, España, Gas Natural y Göteborg Energi AB) cerraban la primera ronda de compromisos financieros por valor de128 millones de dólares. Todo un éxito, ya que la meta se había fijado en 100 millones. Los grandes beneficiarios de este histórico acuerdo han sido los países más pobres del planeta.

Excluidos hasta ahora del mercado de emisiones de carbono.

«Nos complace poder anunciar el cierre del primer tramo del FCDC con una capitalización de 128 millones de dólares. Significa que este concepto singular de un fondo del carbono es aceptable para el mercado y que es realista creer que hasta los países más pobres se pueden beneficiar del comercio del carbono», señaló David Corregidor, subdirector de Generación de Endesa y presidente del Comité de Participantes.

El principal objetivo del FCDC es reducir la pobreza del Tercer Mundo. Esta alianza entre organizaciones públicas y privadas proporciona financiación para reducir las emisiones de CO2 a través de mini proyectos en países pobres y en comunidades pobres de países en desarrollo.

Privilegia la energía renovable y la eficiencia energética.

Lo que, sin duda, genera considerables beneficios, a la vez que cuantificables, para el desarrollo humano y sostenible de los países. Las comunidades más pobres tienen la ventaja añadida de recibir «recursos financieros»; y los participantes en el Fondo de Carbono para el Desarrollo Comunitario, créditos por la reducción de las emisiones.

MECANISMO INNOVADOR. Los expertos lo consideran un «mecanismo innovador» para lograr reducir las emisiones de gases de efecto invernadero fijadas por el Protocolo de Kyoto. En el corto plazo comprará, como mínimo, 20 millones de toneladas de equivalente de dióxido de carbono (CO2) para dar cumplimiento a las cuantiosas obligaciones de reducción contraídas por los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Pero el FCDC va más allá.

Permite a empresas y gobiernos demostrar su compromiso con el desarrollo sostenible. Y cumplir, al mismo tiempo, sus obligaciones relativas al cambio climático.

En un principio, sus participantes están dispuestos a pagar una prima de entre 15% y 20% por encima de los valores actuales del mercado de carbono. Estos recursos fi- nancieros mejorarán la calidad de vida de los habitantes en las zonas de los proyectos.

Incluso con la prima relativa al desarrollo sostenible que los participantes pagan, la demanda supera la oferta de proyectos admisibles.

El FCDC extiende las fronteras del mercado del carbono más allá de los límites de riesgo aceptables para el sector privado. Para muchos, es un mecanismo seguro en un entorno normativo incierto. Tiene la ventaja de que sus procedimientos no son complicados. «El mayor coste de las reducciones de emisiones está justificado por el hecho de que estos proyectos gozan de amplio apoyo por la contribución directa que hacen a las poblaciones donde se llevan a cabo», indica Ken Newcombe, uno de los responsables de la Unidad de Financiamiento del Carbono.

Uganda, Nepal y Honduras

Once proyectos en ejecución. De Uganda, en África, a Nepal, en Asia, pasando por Honduras, en América. Los habitantes de estos países ya comprueban las ventajas del Fondo de Carbono, un innovador mecanismo financiero.

El proyecto de la minicentral de pasar de cuatro a cinco megavatios en Mt. Elgon (Uganda) aporta beneficios eléctricos a la población pobre de las zonas rurales de ese país africano. También comprará certificados de reducción de emisiones al proyecto de biogás de la región del Terai, en Nepal, que suministrará energía renovable para cocinar y alumbrar las viviendas rurales. Entre 2004 y 2009, se instalarán 162.000 centrales de biogás con control de calidad en aquella región y en las zonas montañosas de Nepal.

Por primera vez en Honduras, como parte de un proyecto hidroeléctrico, se garantiza suministro eléctrico fiable a los habitantes de La Esperanza. El servicio se extenderá a otras comunidades cercanas que suman unas 40.000 personas y que hasta ahora no contaban con electricidad.

Al mismo tiempo, el proyecto venderá al FCDC 310.000 toneladas de carbono en concepto de reducción de emisiones.

«Es una gran oportunidad para los países en desarrollo. Aprovechar las oportunidades que el mercado de CO2 ofrece a nuestros países puede significar buenas posibilidades para el desarrollo sostenible», asegura Martha Patricia Castillo, coordinadora de la Oficina Colombiana para la Mitigación del Cambio Climático.

Esta iniciativa permitirá a los países industrializados cumplir algunos de sus compromisos de reducción de los gases de efecto invernadero en países en desarrollo.

«El FCDC ofrece a África una oportunidad para el desarrollo sostenible centrado en las comunidades locales, ya que las dota de medios y les brinda nuevas oportunidades para crear riqueza a partir de sus propios recursos», destaca Lidia Brito, ministra de Educación Superior, Ciencia y Tecnología de Mozambique.

«Sus características, combinadas con la experiencia que el Banco Mundial ha adquirido con los proyectos del mecanismo para un desarrollo limpio de Kioto, hacen pensar sin lugar a dudas que es la mejor alternativa disponible, afirma Bard Mikkelsen, ejecutivo principal de Statkraft, empresa noruega líder en el sector energético adherida al fondo.

Con el FCDC en pleno funcionamiento, los potenciales participantes fijan su atención en el Fondo del Biocarbono –otro fondo de carbono administrado por el Banco Mundial- como una nueva oportunidad para implicarse en el financiamiento de CO2 en las zonas rurales.

Con esta iniciativa se pretende desarrollar proyectos que secuestran y conservan gases de efecto invernadero en ecosistemas forestales y agrícolas.

Permitirá reducir las emisiones de una manera eficaz en función del costo. Al mismo tiempo, promoverá la conservación de la biodiversidad y el uso sostenible de la tierra.

Fondo Español de Carbono

El Fondo Español de Carbono es una asociación entre el sector público y el privado administrado por el Banco Mundial en nombre del Gobierno de España. La contribución mínima para los participantes del sector privado se ha fijado en 2,5 millones de dólares, pagaderos en plazos anuales. Adquirirá un mínimo de 34 millones de toneladas equivalentes de CO2.

Las reducciones de emisiones generadas por los proyectos incluidos en la cartera del fondo pueden proceder del Mecanismo de Desarrollo Limpio y del de Aplicación Conjunta, del Protocolo de Kioto. Pero también del Régimen para el Comercio de Derechos de Emisión, de la Unión Europea.

Los principales objetivos de Fondo Español de Carbono son: Adquirir reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero para contribuir al objetivo de reducción de emisiones de España con un costo competitivo; promover proyectos de energía renovable y de eficiencia energética en los países en desarrollo y en las economías en transición; y ampliar conocimientos y experiencia sobre el financiamiento de carbono y compartirla con los participantes y las partes interesadas.

Incluirá proyectos de América Latina, África septentrional, Asia oriental y meridional, Europa oriental y la Federación de Rusia. Comprenden una gran diversidad de tecnologías:

  • Energía renovable: proyectos energía hidroeléctrica y eólica para multiplicar la parte de la energía renovable en la generación de electricidad.
  • Biomasa y desechos agrícolas: generación de calor y electricidad utilizando desechos agrícolas (cascarilla de arroz, bagazo de la caña de azúcar y residuos de las fábricas de papel).
  • Gestión de los desechos urbanos: mejora de los sistemas de tratamiento de desechos líquidos y sólidos para generar calor y electricidad a partir de los gases captados en el proceso, a la vez que se contribuye al bienestar de las comunidades locales.
  • Procesos industriales: reducción de las emisiones de CO2 actualizando los procesos industriales o disminuyendo los gases de descarga, mejorando al mismo tiempo la situación ambiental y social en el país receptor mediante la implementación de proyectos de energía verde elaborados los ingresos generados por las finanzas de carbono.

Compra de contaminación

«Financiamiento del carbono». Esta expresión se utiliza para referirnos al financiamiento destinado a comprar reducciones de emisiones de carbono a fin de compensar las emisiones en los países de la OCDE. Los compromisos han aumentado rápidamente desde que se iniciaron las primeras operaciones de compra.

Desde su creación en 1996, el mercado mundial de reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero alcanza un monto acumulado de 300 millones de toneladas equivalentes de CO2. Asia representa la mitad de la oferta; América Latina, con el 27%, ocupa el segundo lugar. Los volúmenes continuarán creciendo a medida que los países que ya han ratificado Kioto cumplan sus compromisos y se creen mercados nacionales y regionales para tales reducciones, en particular en Canadá y la Unión Europea, donde las operaciones de compraventa han comenzado oficialmente en 2005.

Desarrollo limpio

Kioto brinda una oportunidad sin precedentes a los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) para reducir las emisiones de carbono y ayudar a los países en desarrollo a invertir en tecnologías e infraestructura respetuosas con el medio ambiente. El mecanismo para un desarrollo limpio y el de aplicación conjunta ofrecen flexibilidad para que los países industrializados puedan cumplir las obligaciones contraídas en el Protocolo de Kioto: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 5,2% por debajo de los niveles registrados en 1990 para 2010. A quienes desean reducir el costo de las reducciones de las emisiones, ofrece un incentivo sin precedentes para multiplicar el flujo de capital privado y de tecnologías limpias en manos del sector privado desde el Norte hasta el Sur del Planeta.

Por Carlos Cachán
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