KH Lloreda, la pyme más limpia

CE28 agosto 2007
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Para entender la filosofía de KH Lloreda hay que escuchar con atención al presidente, Josep María Lloreda, que defiende «por descontado» la posibilidad de implantar con éxito políticas de responsabilidad corporativa en las pymes al mismo tiempo que se muestra convencido de que «sólo hace falta creer en ello, sin necesidad de mover montañas para conseguirlo». «Detalles tan simples como un tratamiento coherente de tu entorno y de tu microequipo ya constituyen tu propia RSC.

Yo pediría a quien lo haga que lo haga de corazón y no porque está de moda», aboga. En su opinión, «no hay ninguna dificultad» para desarrollar una política de responsabilidad social pues «lo importante es tener en cuenta que todas estas acciones conllevan costes, pero no se trata de valorarlas de este modo si no como lo que realmente estás aportando a tu equipo y a tu entorno».

Un detallado análisis de las actividades de esta pyme nos hace ver que las palabras de Lloreda no son nada utópicas.

Así, por ejemplo, en junio de 2004, KH Lloreda aprobó su primer Código Ético que desarrolla aspectos como la igualdad de oportunidades, el principio de no discriminación, la prevención del acoso o discriminación, la seguridad y salud en el trabajo, el compromiso con el Medio Ambiente, la confidencialidad de la información o las relaciones con los proveedores, los medios y los empleados.

«Su principal característica es mantener el respeto entre toda la cadena de suministros pasando por el proveedor, la organización y todos los clientes y consumidores. Y también con nuestro entorno natural», aclara Lloreda.

Un año después, y en esta misma línea, KH Lloreda implantó el Sistema de Gestión de la Ética en el Área SIG (Sistema Integrado de Gestión), consiguiendo la certificación Applus el año pasado.

A nivel laboral, la pyme ofrece a sus cerca de 90 empleados diferentes políticas de conciliación entre las que destaca la puesta en marcha, desde 2004, de la guardería El Niu gestionada por l’Escola d’Educació Infantil Arlequí, y financiada por la propia empresa. «La guardería está a disposición de toda la organización durante el primer año de vida de sus hijos», especifica Lloreda que reconoce que «esta idea salió por una simple casualidad».

«Contamos con un equipo con una media de edad muy joven y empezamos a ver en pocos días algunas barriguitas. Entonces pensamos que podía ser un buen elemento de motivación, no sólo para las madres sino también para los padres, el hecho de instalar una guardería en la propia empresa», señala. Desde su inauguración, han sido 15 las familias que de forma regular han disfrutado de este servicio.

En junio de 2005, el Grupo de Entidades Catalanas de la Familia (GEC) concedió un reconocimiento a la empresa por la puesta en marcha de esta guardería interna que facilita la conciliación de la vida laboral y familiar. Asimismo, KH Lloreda cuenta con horarios flexibles a las horas de entrada –entre las 8 y 9 de la mañana– para que cada trabajador se organice de la mejor manera para compaginar sus necesidades personales. En la misma línea, durante los meses de julio y agosto, así como todos los viernes, existe jornada intensiva de 8:00 a 15:00 horas.

La tan cacareada Ley de Igualdad – aprobada a principios de año con el objetivo de hacer efectivo el principio de igualdad de trato y la eliminación de toda discriminación contra la mujer– ya se contempla en KH Lloreda que «desde hace muchos años, por casualidad, mantiene cifras de aproximadamente el 50% entre hombres y mujeres». De todos modos, Lloreda reconoce que «no existe una política específica al respecto, ya que siempre hemos valorado las capacidades humanas y de trabajo, muy por encima del sexo de la persona».

PRODUCCIÓN MARCADA POR LOS CRITERIOS ECOLÓGICOS. En el capítulo medioambiental, KH Lloreda tiene cinco productos que cuentan con la Etiqueta Ecológica de la Unión Europea: KH-7 Quitagrasas –galardonado en 2004 por los Premios Europeos de Medio Ambiente en la categoría de ‘Desarrollo Sostenible’–, KH-7 Quitagrasas Cítrico, Zas! Multiusos, Zas! Baños y Zas! Cocinas. Esto implica que «el 86% de su producción cumple con los criterios ecológicos marcados por la Unión Europea, lo que supone todo un orgullo», reconoce el presidente.

La concesión de la etiqueta ecológica significa que estos productos reducen o previenen los riesgos para el Medio Ambiente y la salud humana, son altamente biodegradables, limitan el uso de sustancias perjudiciales para el medio acuático y reducen los envases. «Esto también significa muchísimo trabajo en nuestro departamento de investigación», especifica Lloreda que menciona «el significativo esfuerzo realizado a nivel de recursos», ya que un 10% del equipo humano del Grupo se dedica a la investigación, desarrollo e innovación de productos para que puedan ser reconocidos «como altamente eficaces y respetuosos con el entorno».

Pero Lloreda va más allá: «el objetivo pasa no sólo por desarrollar nuevos productos ecológicos si no que además, a lo largo de este año, se ha decidido tomar como un valor de compañía el hecho de fabricar productos respetuosos con el Medio Ambiente, es decir, conseguir eco-etiquetas para todos aquellos productos que sea posible, ya que en algunos casos no queda contemplada en la normativa europea alguna familia de productos». «Trabajaremos para que esto sea posible», insiste.

Otras cifras respaldan la política medioambiental de esta pyme que, en 2005 –según datos extraídos de su última Memoria de Sostenibilidad– reutilizó cerca de 270.000 litros de agua, lo que representa un total de más 360.000 botellas de productos de 750 mililitros. Además, en este mismo periodo, se generaron un total de 332.306 kg residuos (204.200 de los cuales eran no peligrosos, en su mayoría cartón y papel).

En este punto, el presidente –que recuerda la adhesión de KH Lloreda a Ecoembes, una sociedad sin ánimo de lucro que diseña y gestiona un sistema encaminado en la recogida de residuos de envases– asegura que la política de residuos «es muy simple». «Trabajamos hacia un claro objetivo: intentar conseguir el cero en cada uno de nuestros procesos, a pesar de que en algunos casos, como pueden ser los análisis de laboratorio, sea imposible reciclar.

En el tema de aguas industriales, nuestro residuo ya es cero, ya que se recicla el 100% de las aguas industriales obteniendo así también un ahorro en la utilización de agua de red», indica. El coste de la gestión de los residuos alcanzó los 50.825 euros en 2005.

Sin embargo, Lloreda lamenta que todas estas preocupaciones no se perciban por parte de los consumidores, «más preocupados por la eficacia y calidad de los productos». Por desgracia, «muchos consumidores no leen la parte posterior de las etiquetas», comenta resignado Lloreda que sí destaca el caso de los proveedores, entre los que percibe «un cierto agradecimiento ya que trabajar con un cliente que implica a toda la cadena de suministros en la mejora del entorno social, también les hace partícipes del éxito».

UNA HISTORIA PLAGADA DE PREMIOS. Líder del mercado en su categoría con los productos ‘KH-7 Quitagrasas y Sin Manchas’, KH Lloreda se puso en marcha hace algo más de medio siglo trabajando recubrimientos metálicos. Con el paso del tiempo, esta pyme catalana empezó a investigar y desarrollar sus propios productos, que dieron tan buen resultado que se empezaron a comercializar de manera local.

Posteriormente, se dedicó exclusivamente al diseño, fabricación y comercialización de productos de limpieza, con una gran acogida por parte de los consumidores. Pero KH Lloreda también ha obtenido numerosos reconocimientos por su cuidado medioambiental y su preocupación por la salud tanto de los trabajadores y consumidores, reflejados en la obtención de varios galardones.

Uno de los más recientes fue el Premio Conética a la Responsabilidad Social Corporativa, en la categoría de Pyme, que representaban el 40% de las inscripciones.

En esta III Edición, el jurado –que también galardonó a Microsoft Ibérica, Novartis España, Unión Fenosa en sus respectivas categorías– reconoció el mérito de KH Lloreda, «una pyme que no sólo se preocupa por la obtención de beneficios económicos, sino también por la mejora de la sociedad, es decir, por aspectos como el desarrollo y el aumento de la calidad de vida de los trabajadores, la integración y la ayuda a los colectivos más desfavorecidos, la preservación del Medio Ambiente y el fomento de una política económica responsable, transparente y generadora de empleo de calidad».

Otros premios a destacar fueron los obtenidos por ‘KH-7 Quitagrasas Ecológico’, reconocido por un jurado integrado por 8.000 consumidores en la categoría de limpiadores del hogar como ‘Producto del Año 2005’, premios organizados por la Sociedad Sotto Tempo que valora especialmente el respeto al Medio Ambiente.

Además, en 2006, KH Lloreda se alzó con el ‘Premio Pyme’ organizado por el periódico Expansión y la escuela de negocios IESE, también en reconocimiento a su actuación medioambiental.

Datos económicos

KH Lloreda alcanzó una facturación de 26,18 millones euros en el año 2005, según su Memoria de Sostenibilidad correspondiente al mismo periodo. Con una plantilla compuesta por un total de 102 empleados en los que invirtió 87.871 euros en concepto de gastos de formación, el año 2005 también supuso la entrada de la empresa el mercado francés –desde 2003 opera en Portugal.

En el capítulo de acción social, la pyme destinó 76.440 euros en concepto de aportaciones económicas destinadas a patrocinios y esponsorizaciones mientras que las destinadas a donaciones alcanzaron los 1.830 euros. Asimismo, KH Lloreda colabora con Cruz Roja desde el año 1994 como empresa solidaria.

Por Laura Martínez Carrera
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