Aprosuba 3: una pyme muy especial

CE23 diciembre 2007
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Aprosuba 3 -Asociación Protectora de Personas con Discapacidad Intelectual de Badajoz- es mucho más que una pyme al uso.

Para empezar, son cuatro, todas ellas integradas por personas con discapacidad intelectual en su mayoría. Pero ese es sólo un pequeño detalle: lo importante es que en su región, Badajoz, y prácticamente en toda Extremadura, son líderes en el sector de las artes gráficas, por ejemplo, y de la alta decoración -elaboración y pintado de piezas y relieves de arte clásico-, que es a lo que se dedican. Y no muchas empresa, al menos en España, se dedican a este ramo de la decoración.

Según explica el director de su Área de Desarrollo Empresarial, Daniel Clavero, la ‘semilla’ de estas empresas está en la Asociación Aprosuba 3, que nació con la idea de proteger y apoyar a las personas con discapacidad de Badajoz y trabajar por su integración social y laboral.

Así, desde su nacimiento en los años 70 como entidad privada sin ánimo de lucro por iniciativa de un grupo de padres, la entidad atiende hoy a más de 150 usuarios que se benefician de los servicios sociales de Aprosuba como organización –residencia, pisos tutelados, atención temprana, centro ocupacional, etc.–. En el Área Empresarial Aprosuba supera el centenar de trabajadores. Y es precisamente en esta área donde cobra importancia la integración laboral.

Para ello, la entidad apostó por desarrollar proyectos empresariales propios, desde la década de los años 80, cuando nace la experiencia de un taller de artes gráficas, en principio con la idea de fomentar la terapia ocupacional y la formación para estas personas.

La experiencia fue muy positiva y eso les llevó a dar un paso más allá y crear un Centro Especial de Empleo integrado en la asociación. En España existen cerca de 1.600 Centros Especiales de Empleo (CEE) que facilitan trabajo a cerca de 50.000 personas procedentes de diferentes sectores como la lavandería industrial, el reciclado sanitario y urbano, o el telemarketing.

Poco después, el centro tomó entidad propia y se convirtió en una Sociedad Limitada independiente y hoy «es una de las imprentas más importantes de Extremadura; entre la tercera y la cuarta más destacada de las más de 200 que puede haber en la región», afirma categórico Daniel Clavero.

A raíz del éxito de Aprosuba 3 Artes Gráficas nació Aprosuba 3 Encuadernación SL, una subcontrata de esta imprenta y en la que trabajan también personas con discapacidad, en este caso en labores de postimpresión. Al mismo tiempo Aprosuba cuenta con otra Sociedad Limitada relacionada con el diseño para ‘cerrar’ el ciclo de servicios: preimpresión o diseño, e impresión y encuadernación; un grupo gráfico que cuenta con unos 40 trabajadores.

Otra pieza ‘clave’ de este grupo de artes gráficas es el centro de formación homologado en el Servicio Público de Empleo de Extremadura destinado a personas desempleadas en general, pero que atiende sobre todo –y en el marco de la filosofía de Aprosuba– a personas con discapacidad; unos 45 anualmente, algunos de los cuales pasan después a formar parte de la plantilla.

Uno de estos trabajadores es Domingo Pérez Rivero, de 34 años, que desde hace tres trabaja como artesano en Aprosuba 3 Artes Decorativas SL. «Mi trabajo me encanta y me gusta mucho saber que lo que hago es muy valorado por nuestros clientes», reconoce. «Espero mejorar cada día como trabajador y junto con mis compañeros ayudar a que nuestra empresa vaya creciendo», afirma Pérez.

ARTES DECORATIVAS AL MÁS ALTO NIVEL. Aprosuba, que forma parte de la Confederación Española de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual (FEAPS), siguió creciendo y se aventuró hacia otros sectores profesionales: la idea, según Clavijo, siempre era la misma; que las personas con discapacidad pudieran acceder a puestos de trabajo para los que hasta ahora habían sido olvidados.

Ya son cuatro los años que ha cumplido su siguiente proyecto, esta vez relacionado con la alta decoración a nivel internacional: Aprosuba 3 Artes Decorativas, también con origen en una actividad formativa apoyada por Fundosa Consulting, de la Fundación ONCE, y que desde entonces acompaña al proyecto en su área de formación y la Junta de Extremadura, que aporta también inversiones y la promoción comercial de los productos –catálogos, etc-.

Durante seis meses 15 alumnos con discapacidad intelectual se formaron en este sector y un grupo de cinco se incorporó a la empresa, que se dedica a fabricar y decorar relieves de arte clásico inspirados en la mitología griega y romana y que se dirige a ‘show rooms’ y tiendas de alto standing a nivel internacional, además de villas, palacios y casas de clientes con un alto poder adquisitivo.

Las reticencias a la hora de contratar los servicios de estas empresas se producen, según Clavero, «más a menudo de lo que quisiéramos». La razón: el desconocimiento y el hecho de que «aún estamos en una fase inicial en cuanto a la integración laboral de estas personas en el mercado ordinario». A su juicio, «hasta ahora, el esfuerzo integrador lo están haciendo las asociaciones y la Administración, pero la cuenta pendiente está aún en la empresa privada».

El primer paso es sacar de la inactividad a estas personas, a través de los centros especiales de empleo, pero lo importante es hacer de estos un lugar transitorio, porque «lo ideal» es que sea el paso previo a su inserción en la empresa ordinaria.

Sin embargo, la dinámica actual del mercado tradicional hace que tengan que ser las asociaciones las que apuesten por empresas propias para normalizar al máximo el trabajo de estas personas. De hecho, las cuatro sociedades limitadas –tres de ellas registradas como Centro Especial de Empleo– «compiten con total normalidad en el sector de las artes graficas y en el de la artesanía de alto standing», recuerda Clavero.

Precisamente, y como apoyo al desarrollo de las diferentes actividades empresariales, Aprosuba 3 cuenta con un Area de Formación y un Servicio de Integración Laboral cuyo objetivo es la intermediación entre las personas con discapacidad y los Centros Especiales de Empleo para alcanzar el destino final: el mercado ordinario.

Con actividades tan novedosas como, por ejemplo, la alta decoración, el mensaje que se quiere transmitir a la sociedad es «hasta qué grado está preparado este colectivo, en cuanto a capacidad técnica y profesional, para dedicarse a estas labores, al mismo o superior nivel que cualquier empresa ordinaria del sector en el resto de España o en cualquier otro país».

Actualmente, Aprosuba 3 Artes Decorativas S.L, donde trabajan exclusivamente personas con discapacidad, fabrica y decora artísticamente obras inspiradas en la mitología griega y romana, que reproduce en piedra artificial y enmarca en madera dorada y policromada con técnicas propias del Renacimiento.

Sus clientes están no sólo en España –donde en lugares como el propio Badajoz, por ejemplo, venden a través de centros tan importantes como El Corte Inglés– sino también en Estados Unidos, donde han comenzado hace poco, Portugal, Rusia, Ucrania o Italia.

Todo esto, cuando apenas están comenzado, porque de los cuatro años de andadura de Aprosuba 3 Artes Decorativas, más de la mitad se han dedicado a la formación, la prospección comercial, la promoción, etc.

Es ahora cuando la empresa ha comenzado a ‘rodar’ de forma real; es decir, hace relativamente poco tiempo.

En el ramo de las artes gráficas -donde la entidad cuenta con tres SL; dos de ellas centros especiales de empleo-, las actividades de Aprosuba 3 abordan el diseño gráfico de modo integral (imagen corporativa, entornos web, multimedia, etc.), la impresión offset (máquinas de cuatro colores de última generación, por ejemplo) y la impresión, una subcontrata interna que da servicio a las otras dos.

Los usuarios de Aprosuba tienen gracias a estas cuatro mini-empresas la posibilidad de desarrollar su carrera profesional en diferentes puestos de trabajo para conseguir en última instancia la capacitación de estos trabajadores para su integración futura en empresas del mercado ordinario.

UNA APUESTA GANADORA. Daniel Clavero es tajante: anima a todos los empresarios, pequeños y grandes, a que contraten a personas con discapacidad porque la experiencia es muy positiva.

Estas personas no sólo son capaces de realizar su labor al mismo nivel que cualquier trabajador, sino que lo hacen con un grado de implicación y de compromiso que supera con mucho el del resto de trabajadores, «porque están aprovechando una oportunidad que desgraciadamente se les está negando en el mercado». Estos empleados tienen un componente de responsabilidad y dedicación a su trabajo muy importante y eso «aporta mucho a la organización».

Así, sus limitaciones en áreas funcionales o sensoriales «las contrarrestan con una capacidad de dedicación que no tenemos el resto de trabajadores», afirma Clavero. Es, a su juicio, un colectivo muy agradecido y a la vez muy olvidado porque las cifras de paro en él son espectaculares. Si además, se juntan varios componentes como la discapacidad y el sexo (femenino en este caso), la discriminación laboral es doble.

La solución depende del trabajo conjunto y sin fisuras desde la Administración, la empresa y las organizaciones dedicadas a este colectivo.

Como muestra, un botón: el incumplimiento de la LISMI -la ley que obliga a las empresas de más de 50 trabajadores a reservar el 2% de su plantilla para personas con discapacidad- es otro aspecto preocupante para Daniel Clavero: «una pena», porque, «sinceramente, el grado de capacitación, de profesionalidad y de superación y alcance de objetivos en una persona con discapacidad es, hoy por hoy, evidente», y se puede ver en muchos ejemplos; en empresas formadas por este colectivo que son punteras en sus regiones y en sus Comunidades Autónomas y esto «lo tiene que conocer el empresariado».

En su opinión, «esta es la única forma de que se animen a contratar a estas personas e incluso a crear empresas accesorias propias integradas por estas personas que les permitan cumplir con la ley y a la vez no externalizar servicios que podrían ser realizados por empresas propias formadas por discapacitados». Pero para ello hay que facilitar al sector empresarial la información y los medios necesarios para tener acceso a estas personas una vez que se despierte en él el interés por hacerlo.

«Desde Aprosuba 3 Badajoz animamos a todos los empresarios en España a que participen de la profesionalidad y el alto grado de responsabilidad de las personas con discapacidad en el desempeño de sus funciones, que hoy por hoy queda reflejado en todos y cada uno de los Centros Especiales de Empleo que existen en nuestro país», recalca una vez más Daniel Clavero. Sus palabras no dejan de rezumar constantemente un orgullo que no quiere disimular.

Es comprensible: Aprosuba 3 es igual –como mínimo– o mejor que cualquiera de las empresas «ordinarias» de los sectores en los que trabaja, pero además tiene un factor añadido: ésta es «extra-ordinaria»: su labor social para empleados y clientes es un aporte de valor indiscutible. Y eso es mucho decir en un mercado en el que las empresas están cada vez más ‘uniformadas’.

Por Laura Martín
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