Fundación Solidaridad Carrefour: Un nexo de unión entre la sociedad y las ONG

0

La Fundación Solidaridad Carrefour crea y desarrolla cada año más de una decena de programas que se integran de forma natural en el día a día de la compañía, centrando sus iniciativas en la infancia más desfavorecida o en riesgo de exclusión social en España.

Una alianza que funciona. Y no sólo funciona, sino que funciona bien (y con ilusión). Y así lo hace desde el año 2001, cuando la compañía de distribución francesa decidió crear un departamento encargado de concentrar y gestionar la acción social que la empresa desarrolla en España: era el nacimiento de la Fundación Solidaridad Carrefour. Presidida por Rafael Arias-Salgado, su patronato –máximo órgano de gobierno– está formado por miembros del Comité Ejecutivo de Carrefour, de forma que el compromiso social de la compañía está liderado por el primer nivel ejecutivo de la empresa.

Desde entonces hasta hoy, gracias al trabajo diario de todos y cada uno de los empleados de la cadena de distribución, la fundación ha ido aumentando su peso dentro de la compañía, importancia que se traduce en un crecimiento tanto en el número de programas que desarrolla, en su complejidad, en la cantidad de personas que se benefician de los mismos y en la implicación de los propios trabajadores, que se han convertido en una pieza clave en todo este entramado llamado «acción social».

Cada empresa concibe y articula su responsabilidad social de una manera diferente, priorizando unas áreas y unos colectivos en función de sus estrategias y de su área de negocio. De este modo, Carrefour entiende que su acción social pasa por promover y desarrollar actividades que contribuyan a mejorar el entorno social en aras de una sociedad más justa; incrementar la calidad de vida de las personas y fomentar cambios de actitud y de valores que supongan un mayor compromiso de todos en la mejora de la sociedad. Fiel a estos principios, la Fundación Solidaridad Carrefour crea y desarrolla cada año más de una decena de programas que se integran de forma natural en el día a día de la compañía, centrando sus iniciativas en la infancia más desfavorecida o en riesgo de exclusión social en España.

Y todo ello con el claro objetivo de convertir a la Fundación «en el nexo de unión entre la sociedad y las ONG», asegura su director general, Guillermo de Rueda.

En este sentido, la línea seguida por la Fundación Solidaridad Carrefour es clara y firme: «Uno de los objetivos que nos hemos marcado a largo plazo es pasar de hacer una macro acción social a una micro acción social», es decir, «conseguir que cada uno de nuestros hipermercados sea capaz de diseñar e implementar sus propios programas de ayuda en función de las necesidades de la población en la que están ubicados pero dentro de las pautas marcadas por la fundación para hacer más efectivo nuestro trabajo», aclara el directivo.

«Lo que nos gustaría –reto en el que trabajamos día a día– es conseguir que nuestros empleados conozcan y sean conscientes de la realidad en la que vivimos para que se impliquen con ella», explica De Rueda. Además, reconoce que, «aunque ya hemos avanzado en este campo, tenemos que seguir trabajando con mucho tesón e ilusión si queremos alcanzar nuestra meta, sobre todo si tenemos en cuenta que el número de localidades en las que Carrefour está implantado, está en constante crecimiento».

LOS ACTIVOS DE CARREFOUR. Para realizar su acción social, la Fundación Solidaridad Carrefour cuenta fundamentalmente con cuatro activos que derivan directamente de su actividad diaria: una gran capacidad de almacenaje y distribución que permite a activar un dispositivo de emergencia en caso de catástrofe; una red de 168 hipermercados y 100 Carrefour Express que visitan un millón de personas cada día; la posibilidad de generar empleo gracias a una estructura empresarial que permite desarrollar programas que fomentan la integración laboral y social de las personas con discapacidad y colectivos en riesgo de exclusión social; y, finalmente, el potencial humano, que lo componen sus empleados, pieza clave en el puzzle de la acción social que desarrolla Carrefour.

Guillermo de Rueda

«Desde la dirección de la compañía, estamos muy satisfechos con el interés y la implicación que muestran nuestros empleados por las acciones que desde la fundación promovemos», señala De Rueda, quien matiza que «con no ser poco, esto no es suficiente». «Buscamos que las personas que trabajan en Carrefour, independientemente de su puesto, estén orgullosos, en general, de la labor social que desarrolla la multinacional en España, y en particular, y a nivel local, que conozcan su entorno más cercano».

Uno de los principios básicos en los que se apoya la compañía es la «democracia participativa», asevera el responsable de la Fundación Solidaridad Carrefour quien pone un ejemplo:

«La Convocatoria de Ayudas es uno de los programas mejor enraizados en la estructura de la compañía. En el marco de este programa, repartimos cada año 180.000 euros entre seis ONG dedicadas a la infancia desfavorecida. Tras una primera selección –elaborada por una empresa externa–, son los propios empleados quienes, con sus votos, eligen las entidades ganadoras. Y aquí, cada trabajador cuenta con un voto, teniendo cada uno de ellos el mismo peso», expone. En la pasada edición de este programa, participaron en la selección de las entidades ganadoras 20.161 empleados de la compañía en España.

En el 2006, la Fundación Solidaridad Carrefour dio un paso más en su empeño por implicar, más si cabe, a los trabajadores en el desarrollo de la acción social de la compañía. Era el nacimiento de los Comités de Voluntarios, órganos delegados de la fundación en los diferentes centros comerciales.

«Su labor es fundamental para que Carrefour pueda desarrollar proyectos de acción social ya que, entre sus cometidos destacan no sólo el implementar los programas que la fundación propone, sino que son los encargados de dinamizar la acción social a nivel local, promoviendo actividades y proponiendo alianzas con las ONG locales para dar respuesta a las demandas que plantean», según la responsable de relaciones internas de la Fundación Solidaridad Carrefour, María Cid.

«Fruto de su trabajo y de su compromiso con el entorno más cercano han visto la luz actividades muy interesantes a nivel local, ámbito de trabajo de los comités», aclara Cid. Una de éstas es la jornada «Un día en el circo», impulsada por los Comités de Voluntarios de los hipermercados de Coll D’en Rabassa, Palma y Porto Pi en colaboración con el Institud de Serveis Socials i Esportius de Mallorca. Gracias a esta actividad, escolares con discapacidad intelectual, física y sensorial disfrutan de las actuaciones que el Circo Willians les ofrece en exclusiva, bajo la atenta mirada de decenas de empleados que acompañaron a los monitores en el cuidado de los chicos.

Otros ejemplos que ilustran el trabajo activo y comprometido de los órganos delegados de la Fundación Solidaridad Carrefour nos llevan a Castellón y a Cartagena. En la primera de las ciudades, los empleados de la compañía han unido su esfuerzo al de los voluntarios de Cruz Roja para desarrollar el programa «Café Solidario». Así, además de impulsar la donación de 200 litros de leche, cacao, café, sopas solubles, azúcar y agua, voluntarios de los hipermercados participaron, junto a miembros de Cruz Roja, en el reparto de los víveres entre las personas más desfavorecidas de la capital.

Mientras, fueron los trabajadores del Centro Parque Mediterráneo los encargados de diseñar y elaborar un calendario solidario a favor de la Asociación de Padres de Niños con Deficiencias Auditivas de Cartagena (APANDA). Éste contiene imágenes del personal de cada una de las secciones del hipermercado junto con los niños que acuden al Centro de Rehabilitación Príncipe Felipe de la entidad. Gracias a esta iniciativa se recaudaron 3.736 euros, fondos utilizados en la remodelación del parque infantil del centro de rehabilitación.

LOS PROGRAMAS. Las actividades que la Fundación Solidaridad Carrefour desarrolla se concentran en cuatro grandes áreas de actuación: programas con participación de empleados, de apoyo a la infancia, programas sustentados en productos y servicios y, finalmente, programas de salud. En todos ellos, el trabajo desarrollado por los trabajadores de la compañía es fundamental.

La reina Sofía entregó lo fondos recaudados por la campaña de Carrefour “Al carro por el autismo”, la más ambiciosa de las realizadas hasta ahora.

El 26 de noviembre de 2008 supuso un punto de inflexión en la breve, pero intensa, historia de la Fundación Solidaridad Carrefour. Este día, culminaba la campaña más ambiciosa que la entidad había puesto en marcha desde su nacimiento: «Súbete al carro por el autismo». Bajo la mirada de Rafael Arias-Salgado, S.M. la Reina entregó a la vicepresidenta de la Confederación Autismo España (CAE), M.ª del Carmen López, y a la presidenta de la Federación Española de Asociaciones de Padres de Personas con Autismo (FESPAU), M.ª Isabel Bayonas, 830.931 euros, fondos con los que actualmente se están financiando 96 proyectos que benefician a 5.350 personas con autismo de todo el país.

Para obtener esta cantidad, el brazo solidario de Carrefour se unió a Ediciones B, y juntos trabajaron para diseñar un proyecto que permitiera combinar las actividades que cada uno desarrolla en su día a día. Como resultado, se puso a la venta en la red de hipermercados y supermercados de Carrefour una colección de tebeos de Mortadelo y Filemón al precio de dos euros, de los cuales, uno se destinaba íntegramente a «Súbete al Carro por el autismo».

Por medio de esta iniciativa, además de recaudar los fondos necesarios para llevar a cabo los proyectos, se buscaba acercar el autismo a la sociedad para que conociera cuáles son las demandas y su problemas tanto de las personas que padecen esta dolencia como de sus familiares.

Como en otros programas desarrollados por la fundación, el trabajo de los miles de empleados que forman Carrefour fue fundamental para alcanzar los objetivos que desde el principio se marcaron. Así, ellos fueron los encargados de dinamizar la venta de los tebeos y de poner en marcha varias jornadas de sensibilización ciudadana, la más importante, coincidiendo con el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo (2 de abril).

VINCULADOS AL MUNDO DE LA DISTRIBUCIÓN. Una de las entidades con la que la Fundación Solidaridad Carrefour más estrechamente trabaja es la Federación Española de Banco de Alimentos (FESBAL). Con 52 sedes diseminadas por toda la geografía nacional, la FESBAL se encarga de repartir víveres entre los colectivos más vulnerables. De este modo, la fundación organiza cada año dos jornadas de recogida de alimentos a lo que se unen las mermas donadas directamente por los hipermercados. En el marco de la VIII Jornada Nacional de Recogida de Alimentos, celebrada el pasado mes de noviembre, se recaudaron 132.685 kilos de víveres, cantidad que Carrefour ha duplicado.

A pesar de que la Fundación Solidaridad Carrefour desarrolla su acción social principalmente en España, supera las fronteras nacionales de la mano de «Profesionales para el desarrollo», programa que desarrolla junto a la Fundación Codespa. En este marco, empleados de la compañía destinan tres semanas de sus vacaciones a compartir sus conocimientos y su experiencia profesional con organizaciones sociales de Ecuador con el fin último de contribuir a mejorar sus procesos productivos y obtener una mayor rentabilidad, lo que supondrá un avance en su nivel de vida.

Tras su paso por Camari, una de las organizaciones sociales ecuatorianas con las que colabora la Fundación Solidaridad Carrefour, Ascensión Córcoles valora de este modo su participación en el programa: «Para mí fue una experiencia muy positiva. Conocer otra forma de trabajo y poder compartir mis modestos conocimientos fue muy enriquecedor, a lo que hay que sumar el contacto con otros compañeros de diferentes puntos de España».

Además, «Profesionales para el desarrollo» está ligado al programa de «Comercio Solidario» a través del cual «dos proveedores locales de Ecuador –Maquita Cusumchiq y Camari– han accedido al mercado español a través de la venta de sus productos en los hipermercados y supermercados en España», explica Guillermo de Rueda.

Así, en el año 2005, se puso en marcha esta actividad con la que «se da apoyo a organizaciones sociales ecuatorianas dedicadas a la comercialización de productos agrícolas procedentes de campesinos con escasos recursos para que logren mejorar sus capacidades de producción, acopio y distribución y puedan adaptarse a los estándares internacionales de calidad y ajustarse a los requerimientos de los mercados externos», comenta.

Por otro lado, la integración laboral de las personas con discapacidad es una de las principales áreas de trabajo de Carrefour. Para ello, la compañía de distribución, a través de su fundación, fomenta la firma de convenios con organizaciones que trabajan en aras de conseguir la inclusión laboral de las personas con discapacidad o en riesgo de exclusión de social como la Fundación Once, Fundación Integra o la Fundación Diagrama.

«Uno de los primeros pasos para lograr la integración social es la integración laboral, y desde la fundación vamos a emprender todas las acciones que sean necesarias para lograr la inserción de las personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social», afirma la responsable de relaciones con ONG, Alba Vicente.

A finales de 2008, 787 personas con discapacidad formaban parte de la plantilla de la compañía gala, lo que supone un aumento de 204 personas respecto al cierre de 2007.

FUNDACIÓN INTERNACIONAL. La acción social que el grupo Carrefour desarrolla en España se engloba dentro de las campañas que la compañía de distribución realiza a nivel mundial de la mano de la Fundación Internacional.

Con presencia en los 18 países en los que la multinacional opera, posee dos objetivos claros. Por un lado, la ayuda humanitaria, impulsando programas alrededor del mundo destinados a ofrecer material de emergencia y ayuda a la reconstrucción en zonas devastadas por un desastre tecnológico y/o natural. Mientras, por otro lado, la Fundación Internacional promueve la lucha contra la pobreza y exclusión social, implementando cuatro tipos de acciones: la puesta en marcha y la ayuda a los bancos de alimentos, en colaboración con las entidades locales; apoya programas de formación destinados a crear micro créditos; junto al resto de actores locales, fomenta la difusión de hábitos de vida saludables y, por último, trabaja con organizaciones y fundaciones dedicadas al cuidado de los colectivos más desfavorecidos.

POR CE
0
Comentarios

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. coceres walter

    Quisiera saber un poco mas a cerca de vuestra labor. Estamos emprendiendo una asociacion Iglesia abarcando sectores vulnerables donde la necesidad de viveres es importante. Por favo si me oueden aclarar un poco mejo o con quien deberia dirigirme. Desde ya muchas gracias. «Aguilas de la Ciudad» Rio Gallegos Santa Cruz.