Los 10 errores de los patronatos y cómo evitarlos

Es frecuente escuchar que la tarea principal del patronato es el gobierno de la organización, mientras la dirección ejecutiva debe centrarse en la gestión. El problema es que nadie sabe dónde termina el gobierno y comienza la gestión y viceversa.
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Por esa razón, no es infrecuente que los directores de las fundaciones se quejen de que el patronato o bien cumple una función puramente decorativa o, por el contrario, se inmiscuye en asuntos que no son de su incumbencia. Los miembros del patronato, por su parte, se defienden afirmando que el director ejecutivo no les informa y que sólo se acuerda de ellos para pedirles dinero. Nadie parece encontrar su sitio, ni saber cuál es su función.

En realidad existe una enorme confusión sobre cuál es el aporte que deben hacer los miembros del patronato a las fundaciones. La realidad nos muestra que un gran número de patronatos está constituido por una constelación de personas, cercanas o relevantes, ocupadas en tareas intrascendentes y rutinarias. Ni los patronos tienen la costumbre de rendir cuentas de su trabajo ni la organización sabe bien cómo aprovechar sus talentos.

La preocupación sobre el papel que deben tener los órganos de gobierno no es exclusiva del sector fundacional. Durante las dos últimas décadas el sector empresarial ha sido testigo de un importante debate sobre la función de los consejos de administración en el gobierno de la empresa. Si bien conviene conocer las prácticas de buen gobierno procedentes del sector empresarial, la realidad nos enseña que un trasvase aséptico de las mismas al sector fundacional en lugar de proporcionar una guía puede contribuir a crear más confusión.

Resulta muy oportuno plantearse qué valor están prestando actualmente los patronatos a sus organizaciones y dónde deben focalizar sus esfuerzos. Los patronatos que tienen esas prioridades claras han conseguido hacer de sus organizaciones un referente en la excelencia del gobierno. Es cierto que muchos patronatos son poco eficaces, pero también es verdad, que cuando un patronato “funciona” su desempeño es mejor que el de cualquier consejo de administración de una empresa. Es difícil encontrar el compromiso, entusiasmo y motivación de muchos patronatos en los consejos de administración de nuestras empresas.

El gran reto sigue siendo transformar esos sueños en realidades concretas. Para conseguirlo conviene no olvidar cuáles son los errores más frecuentes. Por este motivo la Fundación Compromiso y Transparencia que dirijo organiza el 30 de mayo en la Sala de Juntas de Fundación ICO el taller Los 10 errores de los patronatos, ¿cómo evitarlos?, que pretende abordar esta cuestión de una manera muy práctica identificando cuáles son los principales obstáculos que debe evitar el órgano de gobierno y en qué aspectos deben centrar su atención.

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