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Ana Bella, superviviente de violencia de género, personaje social del año 2017

En el año 2017 en que se ha firmado un Pacto de Estado por la Violencia de Género en España y han saltado a la luz numerosos casos de presuntos acosos sexuales en la industria cinematográfica, ‘Compromiso Empresarial’ quiere reconocer la labor que lleva haciendo Ana Bella desde hace 15 años por el colectivo de mujeres víctimas de violencia de género.
CE13 diciembre 2017
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Ana Bella, personaje social de 2017.

Ana Bella es víctima del maltrato al que le sometió su marido a los largo de 11 años. Es madre de cuatro hijos fruto de su matrimonio. Es emprendedora social que ayuda a otras mujeres a salir de la violencia de sus parejas. Ana Bella es una superviviente, es ejemplo, es fuerza, es coraje, es vida.

La historia de Ana Bella comienza cuando una noche se arma de coraje y huye a escondidas con sus cuatro hijos pequeños de su marido. No antes. No cuando le conoce; no cuando se enamora; no cuando se casa; no cuando empieza a firmar ‘contratos internos’ inverosímiles; no cuando renuncia a ir a la universidad; no cuando recibe gritos; no cuando sobrevive a la primera paliza. Ana Bella renace el día en que sacó valor y comenzó una nueva vida lejos de su maltratador.

Ana Bella ha narrado su historia muchas veces y por muchas más que se escuche sigue causando el mismo impacto, continúa rasgando algo por dentro. Cuando se casó con su ahora exmarido firmó el primero de muchos contratos, entre los que se encontraban, por ejemplo, no poder caminar a más de tres metros de distancia de él; comprometerse a entregar todos los recibos de las compras que hiciera, por mínimas que fueran; no ir a la universidad, a pesar de tener notas de matrícula, o, el último, permanecer a su lado aunque él la siguiera pegando. ‘Contratos’ que Bella terminaba firmando forzada por las amenazas y palizas, la última, hasta casi perder el conocimiento -y la vida- asfixiada a manos de su marido mientras escuchaba: “No, chiquita, no, tú nunca te vas a separar de mí porque lo nuestro es amor o muerte”.

Bella, como ella misma cuenta en sus presentaciones, sacó fuerzas al escuchar el llanto de su bebé de nueve meses -“del único instinto que no me quitó, el de madre”-, y aceptó el acuerdo para que pasada medianoche y a escondidas pudiera meter a sus cuatro hijos en su coche y escapar de aquello que debiera ser un hogar.

Denunció (hasta en 16 ocasiones), pidió ayuda y vivió en una casa de acogida, pero pasados los meses, al salir de allí se encontró en la calle, sin trabajo, con cuatro menores a su cargo y un papel con el que solicitar una ayuda por ser víctima de malos tratos de tan solo 320 euros. Pero si había logrado sobrevivir a su exmarido, también lo haría en esta ocasión. Buscó una vivienda y empleo y su rostro comenzó a salir en los medios de comunicación. Era la primera vez que una mujer maltratada era noticia por sobrevivir y reponerse a la violencia de género y no como una nueva víctima que sumar a las estadísticas. Ana Bella cambió la perspectiva.

Pronto empezó a recibir  apoyo y también peticiones de ayuda. La que más le marcó fue la que le llegó de la prima de la novia de su ex. Fue entonces cuando se dio cuenta de que ella había sobrevivido, sí, pero había otras muchas mujeres que seguían recibiendo malos tratos.

Era la primera vez que una mujer maltratada era noticia por sobrevivir y reponerse a la violencia de género y no como una nueva víctima que sumar a las estadísticas. Ana Bella cambió la perspectiva.

La violencia machista en cifras

Una de cada tres mujeres sufre violencia de género en el mundo a lo largo de su vida solo por el hecho de ser mujer, según datos de Naciones Unidas: 1.200 millones de personas. En España son una de cada diez. De estas mujeres, solo el 27% denuncia, lo que significa que más de un millón y medio de personas sufren violencia de género en silencio.

Ana Bella lleva desde 2002 tratando de disminuir este porcentaje. En 2006 creó la fundación que lleva su nombre, entre otras cosas, para cambiar la perspectiva del maltrato con los testimonios positivos y poder enviar al mundo un mensaje: se puede salir de la violencia de género. Porque, como ella reflexiona, con carteles de mujeres muertas o con moratones “¿quién se va a atrever a denunciar?”.

La Fundación Ana Bella ha creado una Red de Mujeres Supervivientes donde se ayudan unas a otras proporcionando un hogar, un empleo, formación, empoderamiento… una red natural de confianza. En sus inicios la Fundación creó la empresa Servicios Integrales Solidarios, que ofrecía servicios de limpieza, de catering o venta de productos artesanales. Por esta empresa en el año 2011 Ana Bella fue elegida por Momentum Project (ahora Momentum BBVA) entre los diez emprendimientos sociales más prometedores del año y emprendedora social en España por la Fundación Internacional Ashoka.

El Catering Solidario era el más vistoso y el que mayores beneficios psicológicos aportaba a las empleadas, porque se valoraba su trabajo y recibían elogios por parte de los clientes; se sentían valoradas. Sin embargo, recuerda Bella, el de limpiadoras contravenía precisamente la visibilidad que ella misma quería darle a las supervivientes.

Por eso, años más tarde creó la Escuela Ana Bella para el Empoderamiento de la Mujer. En ella se ofrece formación, coaching y una oportunidad laboral como embajadoras de marcas. La primera compañía en prestarles su apoyo fue Danone, situando delante de sus lineales de yogures a mujeres supervivientes de la violencia de género para promocionar sus productos. Los resultados fueron muy positivos: la rotación descendió del 63% al 2% en 2013, el absentismo disminuyó del 40% al 2% y obtuvieron un 97% de feedback positivo por parte de la fuerza de ventas. Como dice Ana Bella, ellas saben lo que es tener al “peor jefe del mundo”, refiriéndose a sus exparejas.

Desde entonces y hasta 2016 cerca de mil mujeres han logrado una oportunidad laboral gracias a las distintas empresas que se han sumado a Danone: Bonduelle, Fontvella, Amichi, Clece, Panaria, Disney, Alvalle o Campofrío. Cada año la Fundación ayuda a más de 1.400 supervivientes de malos tratos (más de 20.000 mujeres durante estos 15 años) a romper su silencio y empezar de nuevo.

Recientemente Ana Bella ha protagonizado un vídeo que se ha hecho viral con más de 43 millones de reproducciones. En él narra su historia en la plataforma PlayGround Do para llegar a los millennials, un colectivo que preocupa, pues un informe publicado el mes pasado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud afirmaba que un 12% de los jóvenes cree que la violencia de género es una conducta normal en la pareja. Un porcentaje que contrasta afortunadamente con el 87% que considera los malos tratos como un problema social “muy grave”.

2017, el año de la supervivencia

El año 2017 será recordado, entre otras cuestiones, por los escándalos de acoso sexual producidos en la industria cinematográfica de Hollywood: El productor Harvey Weinstein (El Señor de los Anillos o Pulp Fiction), el director James Toback (Bugsy) o el actor Kevin Spacey (House of Cards) han sido algunos de los acusados de una larga lista. Numerosas actrices y actores se han pronunciado denunciando y uniéndose a una campaña titulada “No permaneceré en silencio” y, no casualmente, la revista Time ha nombrado personajes del año 2017 a las cinco actrices que han puesto rostro a esta lacra en el mundo del cine.

En España, la actriz y directora Leticia Dolera ha sido la primera en abrir una caja de pandora, que como en Estados Unidos, se espera termine por hacer justicia.

El año 2017 también deja en España un importante Pacto de Estado por la Violencia de Género. El Congreso de los Diputados aprobó el pasado mes de septiembre 213 medidas y un presupuesto de mil millones de euros (en cinco años) para atajar la violencia machista. Las medidas se articulan en ocho ejes que van desde la sensibilización y prevención, la asistencia, ayuda y protección de las víctimas y sus hijos, las modificaciones legislativas o el reconocimiento de otras formas de violencia de género como tal (violencia sexual, trata de mujeres, matrimonio forzado o la mutilación sexual femenina).

Un año en el que la violencia machista, la violencia de género, la violencia sexual, la violencia doméstica, la violencia de tantas maneras llamada, se hace más visible que nunca, señala y condena a los culpables y se pone del lado de las víctimas. Un año donde no se puede olvidar que hace más de una década Ana Bella dejó de ser víctima para convertirse en superviviente y catalizadora de este cambio que en 2017 toma protagonismo.


Una red particular de apoyo

Toni Ballabriga, director global de Negocio Responsable de BBVA

“Conocí a Ana Bella en el año 2011, durante su participación en el programa Momentum Project, hoy llamado BBVA Momentum. Ana Bella llevaba ya casi diez años apoyando a mujeres maltratadas para empoderarlas y ayudarlas a que rompieran su silencio y emprendieran una vida feliz y había decidido hacer crecer su empresa Catering Solidario para también dar a estas mujeres una oportunidad laboral que las dignifique.

De Ana Bella me quedo con su fuerza, su alegría de vivir y su sempiterna frase “no somos víctimas, somos supervivientes” haciendo referencia al hecho de que una mujer que ha sido maltratada y lo ha superado de forma positiva, es una mujer superviviente que ha adquirido habilidades como la resiliencia o la superación del fracaso, que realmente son muy útiles en un entorno laboral.

Enhorabuena, Ana. Tu ejemplo y tu tesón te hacen realmente merecedora de este reconocimiento”.


Laia Mas, public affairs director de Danone 

“Para Danone es un orgullo colaborar con Ana Bella en un proyecto especialmente querido por la casa, la Escuela Ana Bella. Trabajamos mano a mano con su Fundación desde 2011 cuando emprendimos juntos esta iniciativa de integración laboral para mujeres supervivientes de violencia de género. Ana Bella es una mujer increíble, con una fuerza interior y un espíritu transformador que ha servido de inspiración y ejemplo a muchas mujeres que se vieron inmersas en situaciones de violencia.

Nos da mucha satisfacción haber aportado nuestro granito de arena para ayudar a que la sociedad cambie su percepción de las mujeres que han sufrido violencia de género, de víctimas a supervivientes, dotadas de una extraordinaria capacidad de superación y un gran potencial, tanto personal como profesional”.


Carmen Rodríguez, trabajadora y educadora social de F. Ana Bella

“La Fundación Ana Bella fue a mi universidad a dar una charla sobre testimonios positivos de la Red de Mujeres Supervivientes y ahí fue la primera vez que me cuestioné si yo había sufrido violencia de género; me vi reflejada… todas contaban mi historia.

Comencé a hacer prácticas en la Fundación y escuchando día tras día los testimonios de mujeres rompí mi silencio. Gracias a ellas yo me atreví a buscar ayuda. Porque no tenía nada de qué avergonzarme, las mujeres que rompen su silencio y dan su testimonio positivo ayudan a cambiar el mundo. Sientes que no estás sola y tienes esa necesidad de ayudar a mujeres que han pasado por la misma situación que tú…

Por ello, de Ana Bella admiro su capacidad de reinventarse, su fuerza incansable por perseguir sus sueños y su sensibilidad ante todas y cada una de las mujeres que atiende”.


David Martín Díaz, codirector de Ashoka España

“En el año 2010, Ashoka se fijó en Ana Bella y la invitó a formar parte de la mayor red mundial de emprendedores y emprendedoras sociales. Nos fascinó su capacidad de superación y cómo ha conseguido poner al servicio de otras mujeres su aprendizaje personal. Pero también lo hizo el enfoque sistémico de su propuesta y los resultados tan tangibles que está teniendo en miles de mujeres de todo el mundo, desde ámbitos tan importantes como el acceso al empleo o el fortalecimiento de sus redes naturales de apoyo.

Gracias a Ana Bella hemos aprendido algo que no podemos desaprender después de entenderlo: las mujeres que sufren violencia machista no son víctimas, son supervivientes, y son un activo incalculable para construir una sociedad mejor”.


Graci Prada, coordinadora del Programa Amiga de F. Ana Bella

“Gracias a los testimonios positivos y a la ayuda de Ana Bella, rompí mi silencio y decidí divorciarme. Para mí fue esencial porque conocerla me dio fuerza; no me sentía sola sino todo lo contrario, me sentí muy apoyada y muy arropada. Cuando la vi tan humana, tan cercana, tan cariñosa, dándote todo… gracias a ella, gracias a la Fundación, conseguí romper el silencio. Ha sido un ejemplo a seguir.

Cuando tomé conciencia que estaba siendo maltratada, que nadie lo sabía, que yo tampoco sabía qué iba a hacer con mi vida, que me sentía tan mal… y vi lo que estaba haciendo Ana Bella fue mi vía de escape, mi salida, parte de mi salvación, porque ahí ya no estaba sola… tenía una gran familia. Ana Bella ha sido mi mano amiga, mi gran apoyo”.


Teléfono 016 – Por una sociedad libre de violencia de género

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Comentarios
  1. Esther

    Por 15 años trabajando para ayudar a más de 20.000 mujeres a romper su silencio. Por cambiar la perspectiva sobre los malos tratos. Por ser una superviviente y agente de cambio social. Enhorabuena, Ana Bella! Muy merecido este reconocimiento!

  2. Sandra

    Que grande Ana Bella, un gran ejemplo de como revertir una situación desgraciada. Ni una menos!!