La comunidad internacional no incluye a los haitianos en la reconstrucción de su propio país

Pasado el medio año después de que un terremoto dejara 250.000 muertos y más de 300.000 heridos, Haití comienza a levantarse. Durante la fase de emergencia, Ayuda en Acción ha apoyado, a través de su organización hermana, ActionAid, a más de 133.000 personas, que han recibido alimentos, kits sanitarios y utensilios para cocinar, además de otros artículos de primera necesidad.

Superada esta fase, la organización se centra ahora en un programa de respuestas que prevé la construcción de 200 refugios provisionales, la creación de programas de «dinero por trabajo» y la construcción de 13 centros educativos. Además, se continuará con el programa de apoyo psicosocial a los más vulnerables, que ya ha ayudado a 27.000 personas a superar el trauma.

«Es imperativo que los haitianos se involucren directamente en su propia recuperación y que lideren el proceso de reconstrucción del país», explica Jean-Claude O. Fignolé, director de Action- Aid en Haití, que denuncia que la comisión especial encargada de la rehabilitación del país refleja los deseos de los países donantes más que los de los propios habitantes del país americano.

Ayuda en Acción está colaborando en ese sentido con los haitianos en la reconstrucción del país a través de los programas de «dinero por trabajo». Así, los haitianos reciben dólares al día por su trabajo rehabilitando carreteras, retirando escombros o acondicionando los cauces de los ríos para evitar inundaciones. Unas 2.800 personas han comenzado a trabajar en estos programas, lo que les ha permitido obtener suficientes ingresos para mantener a sus familias.

Hasta el momento, Ayuda en Acción ha recaudado más de 1.000.000 euros para las labores de reconstrucción en el país, que se unen a los más de once millones de euros recaudados por ActionAid.