Donaciones a lo más profundo del océano

CE16 diciembre 2010
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Oceana, fundada en 2001, es la mayor organización internacional centrada exclusivamente en la conservación de los océanos, la protección de los ecosistemas del mar y las especies marinas amenazadas. Tiene oficinas en Europa y América, colaborando en campañas estratégicas destinadas a restaurar la riqueza de los océanos.

Cree que la ciencia es muy importante para identificar problemas y hallar soluciones. Por este motivo, el equipo de científicos trabaja mano a mano con economistas, abogados y asesores.

Los océanos cubren el 71% del planeta y son fundamentales para la vida en la Tierra. No sólo regulan el clima, sino que también son una fuente esencial de proteínas para casi la mitad de la población mundial.

También son el motor de la economía, ya que para millones de personas los océanos suponen un lugar de ocio del que depende la industria del turismo. En las últimas décadas, se ha visto cómo se han recuperado ríos y lagos en muchas partes del planeta y los beneficios ecológicos y económicos que se derivan de esta mejora. La vida en los océanos se encuentra en peligro debido a la contaminación, la sobrepesca, la pesca ilegal, la destrucción de los hábitats y el cambio climático. El equipo de Oceana está consiguiendo cambios específicos y concretos en la legislación para prevenir el colapso irreversible de los stocks pesqueros, proteger a los mamíferos marinos y otras formas de vida en el mar.

La organización trabaja para que los océanos vuelvan a tener la misma biodiversidad que albergaron una vez, que las culturas pesqueras locales puedan desarrollarse en lugar de desaparecer y que la pesca sea una fuente de alimento segura en todo el mundo. Aún se pueden restaurar los océanos y devolverlos a su antiguo esplendor. En muchos casos, ya existen leyes que regulan la pesca y la contaminación: sólo hay que hacer que se cumplan.

“Conseguir logros cuantificables es muy atractivo para personas que buscan resultados específicos”

Bettina Alonso es vicepresidenta de Desarrollo Global de Oceana. Su trabajo consiste en buscar subvenciones para los programas de investigación y en conseguir involucrar en el proyecto a la administración pública, así como fundaciones y corporaciones.

¿Por qué siente tanto interés por la protección del mar y los océanos?

Porque no importa cuánto intente uno imaginar lo que abusamos del mar: las fotografías no dejan de sorprenderte. Cuando pensamos en el mar, solemos imaginarnos sólo la superficie, y no somos conscientes de la riqueza de flora y fauna que existe por debajo y el impacto tan negativo que tienen nuestras insostenibles actividades humanas o industriales.

¿Cómo llegó a su actual puesto en Oceana?

En el año 2002 me instalé en Nueva York y decidí estudiar en New York University. Nunca antes había oído del fundraising, pero me pareció algo que complementaba mi formación y experiencia laboral en marketing y ventas. Durante mis estudios tuve la suerte de poder compaginar la teoría con la práctica gracias a una fundación privada alemana que abría su oficina en Nueva York.

En el 2004, y de regreso a España, cuando estaba pensando en abrir una consultora especializada en este tema, me llamó un headhunter hablándome de Oceana –la verdad, es que me impresionó el liderazgo y el equipo desde la primera entrevista–. A finales de 2005, y por motivos personales, me trasladé de nuevo a Nueva York.

En Oceana, que tiene sus oficinas centrales en Washington DC, pensaron que había llegado el momento de tener a una persona en Nueva York. De esto ya hace más de cinco años y ahora tenemos un equipo de seis personas dedicadas a fundraising en esta ciudad.

¿Qué divisiones tiene su departamento?

Mi departamento incluye fundaciones, donantes individuales, eventos, donaciones corporativas y membresías.

¿Cuál es el presupuesto de ingresos del que es responsable y cuál es la principal fuente de ingresos para cubrir ese presupuesto?

El presupuesto de ingresos de la organización para el 2010 es de 19,1 millones de dólares. La mayoría de estos fondos provienen de fundaciones. Además, la naturaleza científica de Oceana nos hace muy atractivos a este tipo de donantes, que suman alrededor del 65% del total de nuestros ingresos.

¿Qué cree que hace que su organización sea exitosa en la captación de fondos?

Tener impacto y conseguir cambios concretos. Somos una organización global y hemos sido capaces de conseguir victorias en Europa, Chile y Estados Unidos.

¿Qué retos ha traído el 2010 y cuáles anticipa para el 2011?

Yo creo que tenemos el reto de crecer e incorporar nuevas oficinas con los recursos disponibles. También se precisa de una disciplina férrea para no dejarse llevar por programas más generales de educación y seguir centrados en nuestra característica de conseguir resultados concretos. A nivel de captación de fondos, las fundaciones nos preocupan mucho, ya que es nuestra fuente principal de ingresos. El mayor reto es buscar nuevas fundaciones que se interesen en el tema de los océanos. Contábamos con perder un porcentaje de nuestros recursos por la crisis económica. En Estados Unidos hemos visto a individuos que para afrontar la crisis han tenido que donar menos cantidad.

¿Cuál es su experiencia con donaciones corporativas? ¿Cree que se puede calificar de exitosa?

Oceana ha pasado de no recibir nada de fondos corporativos a tener dos colaboraciones de exclusividad con dos marcas maravillosas. Una es cosméticos La Mer, que pertenece al grupo Estée Lauder, con la que comenzamos a trabajar hace unos cinco años con giftbags (bolsas de regalos que se dan al final de un evento) y que poco a poco conseguimos ir incrementando.

La otra empresa es la marca de ropa deportiva Náutica, con la que colaboramos desde hace tres años. Ambas empresas se dirigen a un público muy distinto y buscan en la alianza con Oceana un perfil diferente.

¿Cuál es su técnica de captación de fondos preferida?

Mi técnica favorita es la de cultivar individuos que tengan la pasión de apoyar nuestras actividades con donaciones de 250,000 dólares o más. Es un proceso muy arduo y hay que ser muy paciente, pero luego es una relación muy gratificante y, normalmente, muy duradera. A lo largo de los casi siete años ya con Oceana, varios de estos individuos se han sumado al patronato y es un placer interactuar y aprender de ellos.

Si pudiera hacer cualquier cosa en fundraising, ¿qué le gustaría realizar o qué sueña con poder hacer algún día?

Me encantaría crear un club exclusivo para corporaciones que apoyen nuestra misión con un nivel de servicio excepcional. También me encantaría poder encontrar recursos y apoyo logístico para hacer cosas innovadoras, por ejemplo crear acuarios móviles donde la gente de la calle pudiera admirar la belleza de los animales y plantas marinas.

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