Exclusión, trabajo y matrimonio forzado, principales riesgos de las jóvenes sirias

Un nuevo estudio de Plan International evalúa la prevalencia de la violencia, el trabajo infantil o el matrimonio precoz en la vida de la población adolescente de Siria y Líbano.
CE21 agosto 2018
1

Plan International ha publicado un informe sobre la las necesidades de las chicas y chicos adolescentes que analiza la prevalencia del trabajo infantil y el matrimonio precoz en la vida de la población jóven de Siria y Líbano. La investigación se ha realizado a partir de entrevistas y grupos de trabajo con 738 chicas y chicos de Siria (59%) y Líbano (41%), que actualmente viven en Akkar (45%), el norte de Bekaa (32%) y Trípoli (33%).

El estudio de Plan International detalla que las chicas y chicos refugiados sirios sufren discriminación, son abordados por las mafias y están sujetos a delitos, violencia y acoso; muchos denuncian accidentes automovilísticos y abuso de drogas y alcoholismo en su entorno. Además, la falta de documentación adecuada les pone en riesgo de ser arrestados (especialmente en los puestos de control), lo que dificulta que las chicas y chicos refugiados sirios puedan denunciar estos abusos a las autoridades.

La investigación afirma que uno de los principales motivos por los que prevalece el trabajo infantil entre la población adolescente es para complementar el ingreso familiar (69%) y satisfacer las necesidades básicas. Cuando el padre y la madre están desempleados, carecen de recursos económicos o no disponen de la documentación necesaria, aumenta el riesgo de que los adolescentes acaben siendo víctimas de trabajo infantil.

En cuanto al matrimonio precoz, actualmente no existe una edad mínima para casarse en Líbano: son las leyes locales y religiosas las que determinan cada caso y, en ocasiones, permiten que niñas menores de 15 años contraigan matrimonio. En Siria, la edad mínima legal se sitúa en los 17 años para las niñas y en los 18 para los chicos; sin embargo, los tribunales locales y religiosos pueden permitir que niñas de tan solo 13 años se casen.

Alrededor del 35% de las chicas adolescentes afirmó durante las entrevistas realizadas para el estudio que su matrimonio había sido un acuerdo entre familias para “mantener el honor de la novia”. Otras niñas informaron que el matrimonio se había organizado para aliviar la carga financiera de sus familias o garantizar su propia seguridad.

El informe también analiza las tasas de abandono escolar. El 17% de los adolescentes sirios entrevistados son analfabetos y el 30% de la población adolescente preguntada en Trípoli nunca ha recibido ningún tipo de educación formal. Algunas de las principales barreras para la educación resultaron ser la falta de recursos económicos de las familias y el acoso a las chicas en las escuelas por parte de docentes o compañeros; en el caso de las niñas y niños sirios, incidía la discriminación y el desempleo o los problemas de salud de los progenitores.

Las adolescentes sirias, doblemente discriminadas

Los roles específicos de género, exacerbados por la pobreza y la crisis, pueden empujar a las adolescentes a adoptar roles de responsabilidad y de madurez que no corresponden a su edad y que están íntimamente relacionados con el trabajo infantil y matrimonio infantil.

  • Casi la mitad (42%) de las adolescentes sirias entrevistadas se casaron antes de cumplir los 15 años. 
  • Seis de cada diez adolescentes casadas tienen su primer hijo antes de los 18 años.
  • Alrededor del 19% de las adolescentes casadas no se sentían cómodas visitando las instalaciones de información y servicios relacionados con la salud y los derechos sexuales y reproductivos.
  • La educación de las niñas es ampliamente apoyada por las comunidades; sin embargo, solo el 64% de las jóvenes continúa la educación secundaria. El trabajo infantil o el matrimonio precoz inciden enormemente en que las adolescentes dejen los estudios.
  • La violencia física fue mencionada como un riesgo por el 25% de las adolescentes encuestadas.
  • El 16% de todas las adolescentes piensan que la violencia sexual es un riesgo importante para ellas, frente al 1% de los chicos.
  • La familia es para las jóvenes un pilar fundamental. Ocho de cada diez chicas (80%) definió a su padre, madre y hermanos como un apoyo.

“En las entrevistas las adolescentes nos han dicho que, ya sea en las ciudades o en áreas rurales, experimentan y son testigos de altos niveles de violencia, abuso y explotación. Este informe confirma la necesidad urgente de crear programas con los que defender sus derechos y abordar de manera efectiva sus necesidades específicas, por edad y género”, explica Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International. “Vamos a trabajar para que los programas internacionales estén enfocados a largo plazo y para que aborden cuestiones complejas en la realidad de estas chicas, como el trabajo infantil y el matrimonio precoz”, añade.

1
Comentarios