La sociedad civil, clave en la tarea de supervisión de los medios de comunicación

En la era de las ‘fake news’, de la desinformación y la proliferación de medios y plataformas de noticias, la sociedad civil se ha convertido en uno de los principales protagonistas a la hora de ‘vigilar al vigilante’.
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Así se resaltaba en la mesa redonda ¿Cómo garantizar la independencia y credibilidad de los medios?, organizada el pasado 7 de mayo por la Fundación Compromiso y Transparencia, editora de esta revista, con motivo de la presentación de la segunda edición del informe Primera plana; la investigación analiza la transparencia en la web de las políticas que tienen los medios de comunicación para proteger su independencia y credibilidad.

La conclusión del informe es clara: “Nuestras empresas de comunicación están muy lejos de cumplir con las exigencias mínimas que les permitan gestionar adecuadamente los riesgos que pueden afectar a su credibilidad e independencia editorial”, explicaba María López Escorial, presidenta de la Fundación Compromiso y Transparencia, en la inauguración de la jornada.

Ante los resultados del análisis –ningún grupo de comunicación es transparente sobre su independencia y credibilidadÁngel Arrese, profesor de Marketing en la Universidad de Navarra, recordó que “el periodismo es básicamente una actividad para dar luz en la oscuridad en la sociedad y si los medios no son transparentes, incumplen el primer principio de aquel que lo exige”.

Además, Arrese apuesta por una transparencia “no legal, sino ética y moral”, que va más allá de publicar contenidos y que se basa en la claridad de los mismos: “La transparencia debe ser activa, frente a la pasiva. Cada medio y grupo de medios debe saber cuál es la información relevante que debe conocer la sociedad y sus lectores, que no es estratégica y por tanto no afecta al negocio desde el punto de vista competitivo, pero que es fundamental para tener credibilidad, autoridad e independencia, que es lo que falta hoy en el mundo del periodismo”.

Carmen Fuente Cobo, profesora titular de Periodismo en el Centro Universitario Villanueva, señalaba, en este sentido, que “a veces los medios tendemos a ser muy corporativistas y pensar que nuestra rendición de cuentas es solamente ante nuestros pares, es decir, ante nuestros colegas, hacia la profesión”.

Y recordaba que “nosotros tenemos un poder que es por delegación: el derecho a la información que tienen todos los ciudadanos. Y esto revierte directamente en la obligación que tenemos de rendir cuentas hacia ellos. La sociedad civil es la manera que tiene esa ciudadanía de erigirse en destinatario de la rendición de cuentas, por tanto, informes como Primera plana me parecen enormemente positivos”.

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Javier Martín Cavanna, director de la Fundación Compromiso y Transparencia, y Elena Herrero-Beaumont, periodista y doctoranda en Derecho Constitucional, autores del informe 'Primera plana'.

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Ana Pastor, periodista y fundadora de Newtral, y Giles Tremlett, 'contributing editor' para 'The Guardian', en la mesa redonda '¿Cómo garantizar la independencia y credibilidad de los medios?'.

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Ángel Arrese, profesor de Marketing en la Universidad de Navarra; Carmen Fuente Cobo, profesora titular de Periodismo en el Centro Universitario Villanueva, y Vicente Lozano, redactor jefe y columnista de 'El Mundo', en la mesa redonda '¿Cómo garantizar la independencia y credibilidad de los medios?'.

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Mesa redonda '¿Cómo garantizar la independencia y credibilidad de los medios?'.

Los vigilantes de las fake news

Giles Tremlett, contributing editor para The Guardian coincidía en que “la labor de vigilancia de los medios en un momento en el que el fake news está en aumento, no es del gobierno, no es de las empresas de medios, y tampoco de los propios periodistas, porque todos y cada uno tienen intereses diferentes”, por eso encomendaba esta tarea a las organizaciones del tercer sector.

Tremlett propone crear “estructuras de sociedad civil para hacer esta labor de vigilancia”, donde la Fundación Compromiso y Transparencia ha sentado las bases con la publicación periódica del informe Primera plana, pero donde “hay que involucrar a más gente y crear proyectos transversales e internacionales para animar un mundo de vigilancia y contravigilancia; son palabras fuertes y agresivas, pero necesarias entre los medios”.

En relación a la proliferación de las noticias falsas, la periodista Ana Pastor fundaba el pasado año como accionista única Newtral, que “nace de la obsesión de estar donde está la gente y de aportar innovación en el periodismo”.

Se trata de una plataforma donde, además de producir programas televisivos como El Objetivo o Dónde estabas entonces, emitidos en La Sexta, realiza labores del fact-checking (verificación de datos) de noticias publicadas que circulan por Internet.

“En cuanto a quién vigila al vigilante es muy importante que ese contrapoder que teóricamente tenemos los periodistas se lo demos a la gente, que tiene un mando a distancia para cambiar de televisión y tiene la posibilidad de buscar la información en un lado o en otro. Si creemos que la sociedad tiene que ser adulta, y yo confío en que tiene que serlo y lo es, hay que tratarla como adulta”, señalaba Pastor.

Como explicó esta periodista “es cierto que ha habido una crisis económica y de credibilidad de los medios de comunicación, pero también ha servido para que crezca, florezca y se enriquezca el panorama de medios”.

En el siglo XXI han nacido diarios online como El Confidencial, El Plural, Vozpópuli, Público, El Español, El Independiente, Eldiario.es o Newtral, entre otros muchos, pero también han tomado protagonismo las plataformas distribuidoras de noticias como Google y Facebook.

“Estamos en un momento en el que se han multiplicado los emisores, y la desinformación y los bulos tienen que ver con esta enorme atomización de los emisores”, explicaba el profesor Arrese.

Por su parte, Tremlett presentaba durante su ponencia la iniciativa The Trust Project, que ha elaborado un decálogo de buenas prácticas para los medios de comunicación en relación a su producción y divulgación de contenidos editoriales. Diarios como El Mundo o El País en España se han adherido y garantizan que sus contenidos se han realizado atendiendo a estas recomendaciones. (Vid. Las bondades (y algún fallo) de The Trust Project).

“Las iniciativas encaminadas a combatir las fake news como The Trust Project están introduciendo la cultura de verificación al estilo anglosajón que en España no existía y que es muy importante para garantizar la credibilidad de los contenidos de nuestras empresas”, explicaba Elena Herrero-Beaumont, coautora del informe Primera plana.

Vicente Lozano, redactor jefe y columnista de El Mundo, cerraba la mesa redonda resaltando que “hay iniciativas como el informe, como la propia Fundación Compromiso y Transparencia, como Newtral o como The Trust Project que invitan al optimismo y que hacen que la sociedad tenga sus resortes contra la posible pérdida de independencia de los medios de comunicación”.


Descargar informe: Primer plana. Informe de transparencia y buen gobierno sobre independencia y credibilidad editorial de los grupos de comunicación.

Ver ranking del informe Primera plana


Los conflictos entre la propiedad y la redacción

Javier Martín Cavanna, director de la Fundación Compromiso y Transparencia y coautor de Primera plana, ponía sobre la palestra uno de los conflictos que se producen a diario en los medios: la relación entre los propietarios de los grupos de comunicación, el consejo de administración y el propio equipo de redacción. “Hay una necesidad urgente de alinear sus objetivos; que vayan de la mano”, explicaba. (Vid. En el cine y en los medios: el papel protagonista de los propietarios).

“Se ha puesto mucho énfasis en la necesidad de estar atentos a la producción y divulgación de contenidos editoriales, pero también hay que preocuparse de la selección de consejeros y que las empresas den información de quién está detrás de los grandes grupos de comunicación”, continuaba Martín Cavanna.

En este sentido, se produce mucha diferencia entre las empresas cotizadas, donde el 80% de la muestra (Atresmedia, Prisa, Unidad Editorial y Vocento) informa sobre la propiedad y un 20% lo hace de manera parcial (Mediaset), y las no cotizadas, donde el 94% no informa y solo Eldiario.es lo hace parcialmente, según los resultados del informe.

El 100% de los casos, tanto de las cotizadas como las no, los grupos de comunicación no informan de los vínculos que pueden tener los accionistas mayoritarios en otras empresas, medios de comunicación, partidos políticos o la administración pública.

Y solo Eldiario.es de los 21 grupos analizados declara haber adoptado una medida para evitar que los accionistas puedan poner en riesgo la independencia del medio.

Sobre la composición del órgano de gobierno, las empresas cotizadas informan -Atresmedia, Prisa y Vocento (correctamente) y Mediaset y Unidad Editorial (parcialmente)-, pero el 81% de las no cotizadas (todas salvo Godó, Henneo y Joly) no publica quiénes forman parte de su consejo de administración, especificando los cargos que los consejeros tengan en otras empresas, ya sea como ejecutivos o miembros del consejo.

“Hay un matrimonio de conveniencia entre propietarios de los medios y los periodistas, y en esa unión el compromiso de los propietarios es mayor y, por tanto, en todo lo que concierne a la transparencia en la propiedad y las buenas prácticas en el área de gobierno corporativo y de cumplimiento tienen una responsabilidad enorme”, concluía Herrero-Beaumont.

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